Crímenes para retener el poder

Todos los mecanismos delictivos para retener indefinidamente el poder usados en Cuba, Venezuela y Nicaragua se aplican ahora en Bolivia para que Evo Morales sea candidato, pues tiene asegurado ganar las elecciones de 2019 con un nuevo acto de “simulación de democracia” y violación de los derechos humanos de todo un pueblo.

Morales suplantó la Constitución que no permitía reelección continua del presidente. Se presentó a las elecciones de 2014 y de nada valieron las denuncias de la “oposición” que invocó un documento garantizado por la OEA de Insulza donde Evo Morales se obligaba a reelegirse solo una vez, pues en esta ocasión el Tribunal Constitucional del régimen emitió un fallo autorizando su tercera postulación consecutiva con el argumento de que habiéndose creado el Estado Plurinacional en 2009, la elección del 2014 era la primera reelección de Morales en el nuevo país.

Asumido su tercer mandato, Morales convocó a un referéndum donde planteaba el SÍ para su perpetuación indefinida en el poder y el NO para nunca volver a ser candidato. El 21 de febrero de 2016 ganó el NO. Pese al fraude, el triunfo del pueblo boliviano fue contundente, pero entonces recomenzó la aplicación de los medios delictivos utilizados en Cuba, Venezuela y Nicaragua.

De los miles de crímenes del castrismo para retener el poder en Cuba, destaca hoy el supuesto accidente en el que mataron a Osvaldo Payá, fundador y organizador del “Proyecto Varela” mediante el cual amparado en la Constitución castrista recolectó las firmas necesarias para presentar al régimen una solicitud de cambios. Evo Morales está acusado en La Haya por los asesinatos extrajudiciales del 16 de abril de 2009 en Hotel las Américas en Santa Cruz y además responder a decenas de crímenes perpetrados para tomar y mantener el poder.

Venezuela dijo NO a Hugo Chávez y su proyecto de Constitución el 2 de diciembre de 2007 y el dictador Chávez admitió “derrota solo por ahora”, pero manipulando procesos electorales, jueces sometidos, amedrentamiento, sobornos, crímenes y metodología castrista, hizo cuanto quiso, manipuló un nuevo referéndum en 2009 para mantener el poder hasta su muerte.

En Nicaragua Daniel Ortega primero rebajó al 35 por ciento el porcentaje para ser elegido, controló los organismos electorales, obtuvo el apoyo a cambio de impunidad por asuntos de corrupción e hizo reconocer por un tribunal sometido “su derecho humano a postularse indefinidamente” y dio un golpe judicial para controlar el Congreso.

Repiten en Bolivia los crímenes de las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua para retener el poder, ¿pero se repetirá el resultado? El pueblo boliviano se moviliza, toma las calles y se apresta a la resistencia civil y el mundo no puede ignorarlo.

[©FIRMAS PRESS]
El autor es abogado y politólogo boliviano. Director del Interamerican Institute for Democracy.

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