Orteguismo solo tiene pasado

El aislamiento nacional del orteguismo, y quien lo simboliza, Ortega, es total, y la Asamblea General de las Naciones Unidas ha servido para demostrar que lo mismo ocurre a nivel internacional

Ortega, Silvio Baéz

En términos demográficos, una generación es de 25 años, y se considera que transcurrido ese lapso ya estamos frente a una nueva generación. La esperanza de vida en Nicaragua, un promedio, es 75 años, de modo que podemos apreciar que en términos generacionales, y aunque unos pocos, muy pocos, respalden a Ortega, como revela la última encuesta, el orteguismo solamente tiene pasado.

Me motivó la anterior reflexión dos comentarios que se extienden entre los cinco meses que lleva la insurrección pacífica nicaragüense. Muy al inicio, Sergio Ramírez escribió un artículo titulado Los nietos de la revolución, y que el periódico en que originalmente se publicó lo resumió citando del texto que “jóvenes lúcidos y sin artimañas políticas luchan por la democracia en Nicaragua”. Y esta semana, en una entrevista en el canal televisivo 100% Noticias, Víctor Hugo Tinoco dijo, a propósito del asesinato de Matt Romero, con solamente 16 años de edad, que Ortega había perdido la generación de los jóvenes y chavalos, y chavalada era en verdad la que acompañó a Matt en su entierro.

La encuesta en mención, revela que mientras un tercio de la población adhiere al sandinismo, bastante menos, mucho menos, respalda a Ortega. No solamente son los casos de Ramírez y Tinoco, y muchos otros que desde hace muchísimo tiempo nos desligamos de Ortega y hemos respaldado sin ambages la lucha democrática, sino también personas que integran las tres generaciones que copan la casi totalidad de la población, y que han visto con horror y repudio la masacre orteguista, entre ellos muchos que hasta hace poco les apoyaron.

El aislamiento nacional del orteguismo, y quien lo simboliza, Ortega, es total, y la Asamblea General de las Naciones Unidas ha servido para demostrar que lo mismo ocurre a nivel internacional. El aislamiento de Ortega y su forma de gobierno, el orteguismo, es total, porque enfrente se le opone una insurrección pacífica, y una alternativa de solución que tiene respaldo total: diálogo nacional, que conduzca a elecciones adelantadas para solucionar la crisis.

Hemos enfatizado el orteguismo, y desde luego Ortega, que lo encarna, porque la demanda de diálogo y elecciones, debe acompañarse de reconciliación y justicia, que no excluye personas sino una forma de gobierno autoritaria, cruel y sanguinaria.

Matt Romero había escrito en su perfil de Facebook una frase: “No se muere quien se va, solo se muere quien se olvida”. No le olvidaremos, como no olvidaremos a ninguno de los mártires y héroes de esta insurrección democrática. Nadie de las tres generaciones les olvidaremos, ni siquiera a los que estamos más arriba, porque a todos nos ilusiona desterrar, para siempre, al orteguismo y lo que significa.

El autor fue candidato presidencial.

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