Máscaras subversivas denuncian crímenes y ridiculizan con humor el abuso del poder en Nicaragua

Además de proteger identidad de los manifestantes, máscaras ironizan el poder y denuncian los más de quinientas personas asesinadas en los últimos cinco meses de protesta y represión orteguista

LA PRENSA/Archivo/Uriel Molina

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En estos últimos cinco meses de protestas contra el régimen dictatorial de Daniel Ortega, los fotorreporteros de LA PRENSA Uriel Molina y Roberto Fonseca han realizado tomas a marchas multitudinarias, caravanas y plantones, de las cuales también han surgido expresiones propias de la rebeldía popular del Güegüense, el dolor por los crímenes y la ridiculización del poder.

En estos escenarios diversos también se ha visto a manifestantes insurrectos portar banderas azul y blanco, realizar pintas de críticas al régimen, cantar el Himno Nacional de Nicaragua, lanzar chimbombas azul y blanco, y bailar con trajes azul y blanco sones de marimba.

En esta selección destacan imágenes de máscaras, algunas elaboradas industrialmente, pero la mayoría hechas a mano como las que suelen verse en los bailes folclóricos, otras improvisadas con telas o trozos de camisetas.

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Desde el pasado 18 de abril a la fecha, han perdido la vida 512 personas, indica un reciente informe de Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).LA PRENSA/Roberto Fonseca

 

Una máscara del grito y dolor. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) ha reportado cerca de quinientos presos políticos. LA PRENSA/Roberto Fonseca

Su fin es proteger la identidad del manifestante, otras con sus formas ironizan al poder con humor, otras máscaras con sangre denuncian los más de quinientas personas asesinadas y los miles de heridos, otras con sus muecas de dolor enfatizan las torturas y reclamos por los centenares de prisioneros políticos.

Máscaras como esta fueron populares durante la insurrección de Monimbó, Masaya, entre 1978 y 1979. LA PRENSA/Uriel Molina

Insurrección de Monimbó y sus máscaras

Estas máscaras recuerdan, en alguna medida, los días del fragor del combate insurreccional contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle. La fotógrafa Susan Meiselas perennizó la imagen de máscaras del mestizaje y retrató la rebeldía popular de Monimbó, tiempo después publicó su libro Nicaragua: Junio de 1978 – Julio de 1979.

Para estos años la pañoleta rojinegra que tapaba el rostro de los guerrilleros fue símbolo de valor, osadía y rebeldía contra la feroz dictadura somocista. Registro visual que puede verse como una forma de “literatura de fotoperiodismo de lucha testimonial”.

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Esta manifestante protege su identidad con esta máscara del mestizaje que satiriza el abuso de poder. LAPRENSA/RobertoFonseca

 

La bandera azul y blanco de Nicaragua es pintada en las máscaras como signo de patria y libertad. LAPRENSA/RobertoFonseca

En las recientes protestas, máscaras del Macho Ratón y otras diversas satirizan el poder autoritario del régimen orteguista, y en cada marcha se toman las calles, pero pintadas con banderitas azul y blanco.

El azul y blanco se ha vuelto el color de la libertad: patria que demanda la libertad de reos políticos, la salida del poder de Ortega, elecciones libres y justicia basada en la Constitución de la República.

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Además de llevar sus máscaras Guy Fawkes, los manifestantes producen altos sonidos con sus vuvucelas, un instrumento que tiene sus orígenes en África. Su fin es animar las marchas. LAPRENSA/RobertoFonseca

La máscara del Guy Fawkes

La audacia e ingenio del nica no tiene límites, ni fronteras. En las marchas se ha visto hasta la famosa máscara Guy Fawkes diseñada por David Lloyd.

Esta efigie con bigote y barba en punta se vuelto popular en protestas de otros países, tiene sus antecedentes en la llamada Noche de Guy Fawkes.

En 2006 apareció en la película V de Vendetta. También es utilizada por el grupo hacker Anonymous. Fue usada en el levantamiento de la llamada Primavera árabe y prohibida su importación por ser la “máscara de la revolución”.

Manifestantes en Venezuela la usaron en 2014, con colores de la bandera de ese país. En Guatemala, en protestas contra la corrupción. En Nicaragua, este tipo de máscara ha sido pintada con la bandera azul y blanco, como signo de patria y libertad de expresión.

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LA PRENSA/Uriel Molina

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