Partidos Ciudadanos por la Libertad y el Conservador no se sumarán a la Unidad Nacional Azul y Blanco

Alfredo César, presidente del PC, dijo “no” a la Unidad Nacional Azul y Blanco porque prefieren “trabajar para los mismos objetivos cada quien desde su ámbito de acción”

Miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB). LA PRENSA/ Mario Rueda

Miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) durante el lanzamiento oficial del movimiento. LA PRENSA/ Mario Rueda

Directivos nacionales de Ciudadanos por la Libertad (CxL) y del Partido Conservador (PC) dijeron que no les interesa integrarse a la Unidad Nacional Azul y Blanco para conformar un bloque común contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La Unidad Nacional Azul y Blanco la integran 43 organizaciones de la sociedad civil que incluyen movimientos estudiantes, empresarios, productores, campesinos, defensores de derechos humanos, profesionales entre otros. La mayoría de los movimientos surgieron luego de la rebelión cívica de abril, que agruparon a ciudadanos autoconvocados que por casi seis meses se han mantenido en las calles protestando por un cambio en el sistema democrático de Nicaragua, que empieza con el cese de la represión del régimen y el adelanto de las elecciones.

“No”, fue la respuesta de Óscar Sobalvarro, primer vicepresidente de Ciudadanos por la Libertad, al consultársele si buscarían ser parte de la Unidad Nacional Azul y Blanco, pues ven un problema algunos de sus miembros.

Lea además: Unidad Nacional Azul y Blanco llama a marchar en contra de la dictadura

“Reconocemos y admiramos la lucha de los estudiantes, campesinos y el sector privado, pero pareciera que hay sectores del mismo sandinismo que se quieren aprovechar y establecer un nuevo gobierno sin Ortega”, dijo Sobalvarro vía telefónica.

Además Sobalvarro mostró inconformidad porque por ejemplo cuando se conformó la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, se rechazó a los partidos políticos.

El vicepresidente de CxL restó importancia a quedar fuera de la Unidad Nacional que se conformó contra la dictadura orteguista. “Nosotros hemos estado en esa lucha antes de abril, hemos puesto muertos, perseguidos, promovimos la participación de la Organización de Estados Americanos para que observaran las elecciones municipales (de 2016)… Hemos estado en la calle permanentemente y vamos a estar en la lucha”, afirmó.

Le puede interesar: Acusados de terrorismo por aspirar a una Nicaragua democrática

La represión del régimen orteguista a las protestas ciudadanas dejan un saldo de al menos 500 muertos, miles de heridos y unos 600 presos políticos, según organismos de derechos humanos. La dictadura admite la muerte de 199 personas en la jornada de protestas y tener 204 presos políticos acusándoles de terrorismo y de participar en el supuesto golpe de Estado para derrocar a Ortega.

Sin credibilidad

Los partidos políticos que se denominan opositores al régimen han perdido credibilidad ante la población. La encuesta CID Gallup de septiembre pasado indicó que el 67 por ciento de los nicaragüenses dijo no tener preferencia hacia ningún partido político.

Según datos de la encuesta, un 23 por ciento de los consultados expresó su preferencia del FSLN, un cuatro por ciento al PLC, otro cuatro por ciento hacia “otros”, en tanto el PLI y el PC obtuvieron un uno por ciento, respectivamente.

Lea también: La dictadura de Nicaragua se aísla más al cortar con la OEA

El jueves cuando anunciaron la Unidad Nacional Azul y Blanco sus miembros dijeron estar abiertos a que más organizaciones, incluidos partidos políticos, se les sumarán siempre que demostraran buscar la democratización real de Nicaragua y no seguir siendo colaboracionistas de la dictadura.

Alfredo César, presidente del PC también dijo “no” a la Unidad Nacional Azul y Blanco porque prefieren “trabajar para los mismos objetivos cada quien desde su ámbito de acción”. Las demandas urgentes de la Unidad Nacional son el retorno al diálogo nacional para acordar los términos de la transición democrática, el cese la represión, libertad de los presos políticos y acordar elecciones anticipadas cuanto antes.

Las excusas

Alfredo César, presidente del Partido Conservador, dijo compartir los objetivos de la Unidad Nacional Azul y Blanco pero prefiere no sumárseles. “Nosotros ya vivimos la experiencia de la UNO (Unión Nacional Opositora) en 1989 y fue efectiva para ganar las elecciones, pero no gobernó bien porque había una amalgama de pensamientos muy diferentes”, afirmó.

César fue diputado por la UNO entre 1990 y 1996 durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Actualmente es diputado por el PC, organización considera colaboracionista del FSLN pues apoya la mayoría de las leyes  propuestas por el régimen.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: