Desplazamiento forzado impacta negativamente en la salud de los nicaragüenses

Para la especialista en Salud Pública, Ana Quirós, el desplazamiento de la población tiene un impacto directo sobre la salud de la población

Todos los días miles de personas huyen de la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua. LA PRENSA/ARCHIVO

La incertidumbre de lo que pueda pasar mañana en Nicaragua ha obligado a miles de personas a desplazarse a donde nadie los conozca, dejando atrás sus raíces, metas, pertenencias y trayendo con sigo una serie de problemas y enfermedades que paulatinamente irán deteriorando la salud de la población en general, debido a los altos niveles de estrés que hay en esta nación.

Para la especialista en Salud Pública, Ana Quirós, el desplazamiento de la población “tiene un impacto directo sobre la salud mental y la salud mental hace que la persona sea susceptible, se le bajan las defensas y es más susceptibles a infecciones, problemas estomacales y dolores en general”.

En Nicaragua el desplazamiento de la población también ha generado hacinamiento y muchos de los desplazados han tenido que exiliarse. Según el último informe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), hasta el 31 de julio pasado se estimaron 23,000 nicaragüenses refugiados en Costa Rica, personas cuya salud también está desmejorando.

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“A los (nicaragüenses) que están refugiados en Costa Rica el cambio de clima los está impactando física y mentalmente, la gente se siente amohinada, y eso les provoca infecciones… hay más de 30,000 solicitudes de refugio en Costa Rica, pero hay más gente que está en ese país pero no ha solicitado refugio, y hay gente que ha cruzado la frontera de manera irregular”, explicó la especialista.

Estrés generalizado

La especialista en Salud Pública también advirtió que las epidemias como dengue y malaria han comenzado a repuntar, ya que además del desplazamiento, buena parte de la población desconfía del sistema de salud y prefieren aguantar dolor antes que ir a un hospital.

«La salud mental es la base, en Nicaragua hay una gran angustia, temor, incertidumbre, mucha gente pensando en que pueden perder el empleo, cómo van a hace para conseguir la comida, es una tensión sostenida que puede generar problemas cardíacos, digestivos y la diabetes se puede disparar», agregó Quirós.

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