Boston flexiona su músculo y golpea fuerte a Houston

Boston tronó con potencia y lanzó con precisión para derrotar 8-2 a los Astros y tomar la delantera en la Serie de Campeonato de la Liga Americana

Jackie Bradley Jr. disparó jonrón con las bases llenas para hundir a los Astros. LA PRENSA/EFE

En otra batalla cargada de electricidad, los Medias Rojas de Boston flexionaron su músculo en el tramo final del partido y con un vigoroso ataque, que incluyó jonrón con las bases llenas de Jackie Bradley Jr., asestaron una contundente derrota 8-2 a los Astros, frente a 43,102 fanáticos en el Minute Maid Park de Houston, Texas.

De esta forma, los Medias Rojas se han ido al frente 2-1 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, que continúa hoy a las 6:39 de la tarde, siempre en Houston, donde los Astros habían ganado 11 de sus últimos 12 partidos en postemporada, pero ahora fueron atropellados por Boston, que resultó incontenible.

Bradley Jr. y Steve Pearce, quien se llevaron la cerca, fueron las figuras predominantes en el partido, pero el abridor de Boston, Nathan Eovaldi (1-0) estuvo brillante en su trabajo, al reducir a los Astros a seis hits y dos carreras, para anotarse la victoria, mientras el relevista Joe Smith perdía por el plantel de Houston.

El duelo se aflojó hacia el final, pero antes permaneció como una confrontación sin un rumbo definido. Incluso, estuvo empatado 2-2 hasta el sexto, cuando Pearce conectó el cuadrangular que inclinó la balanza hacia Boston y ya no hubo forma de parar la creciente agresividad de los Medias Rojas ante la serpentina de los Astros.

Nathan Eovaldi lanzó fuego contra los Astros de Houston.
LA PRENSA/EFE

Así se dio la historia 

Mookie Betts saludó al abridor de los Astros, Dallas Keuchel, con sencillo y al instante, Andrew Benintendi agregó otro cañonazo, que provocó la primera preocupación en el Minute Maid. Y para acentuar la dificultad, J. D. Martínez disparó un doble que puso a Boston arriba 1-0, y después 2-0 tras una rola de Xander Boagerts.

Y cuando se pensó que Keuchel iba camino una rápida explosión, reaccionó con cuatro innings en blanco, que mantuvieron a los Astros en el partido. Houston intentó contestar desde el inicio y lo hizo con una carrera, remolcada por hit de Marwin González ante Eovaldi, pero este abortó más daño en el comienzo.

Los Astros empataron 2-2 en el quinto, mediante boleto a José Altuve y doblete de Alex Bregman, desatando una algarabía en el parque texano, pero el gozo duró poco, debido a que, en el inicio del sexto, Steve Pearce le disparó jonrón al relevista Joe Smith, para una ventaja 3-2 de los Medias Rojas, que fue solo el preludio de lo que vendría.

La explosión llegó en el octavo, cuando Roberto Osuna, el cerrador de los Astros, llenó las bases y dio golpe a Mitch Moreland para un 4-2 y ya con dos outs, pero nunca sacó el tercero. Quien le sacó la bola del parque fue Bradley, para un contundente 8-2, que cayó como balde de agua fría para los fanáticos de Houston.

Después de Eovaldi trabajaron Ryan Brasier, Matt Barnes, Joe Kelly y Eduardo Rodríguez por los Medias Rojas, que están adelante 2-1 y espera ampliar su ventaja este miércoles con Rick Porcello (17-7 y 4.28) sobre la colina, haciéndole frente a Charlie Morton (15-3 y 3.13), la gran esperanza de los Astros para este cuarto desafío.

Keuchel quedó sin decisión por Houston, que recurrió a Smith, quien perdió el juego, más Tony Sipp, Ryan Pressly, Osuna, Collin McHugh y Héctor Rondón. Los Medias Rojas coleccionaron nueve imparables, entre ellos los jonrones de Bradley y Pearce, mientras que Houston acumuló siete, dos de Altuve y otros dos de Bregman.

El equipo que gana el tercer juego, se ha impuesto en 27 de 36 series, eso un 75 por ciento de los casos.