Nicaragüenses refugiados en Costa Rica pasan hambre y duermen en la calle

A diario crece el número de nicaragüenses que llegan a Costa Rica, escapando de la represión de la cual son víctimas por parte del régimen Ortega Murillo

A diario crece el número de nicaragüenses que llegan a Costa Rica en busca de una mejor oportunidad de vida y, sobre todo, porque ven en el vecino país un refugio para escapar de la represión de la cual son víctimas por parte del régimen Ortega Murillo. Muchos llegan sin documentos, sin dinero y solo con la ropa que llevan puesta. Los nicaragüenses en Costa Rica duermen en la calle, pasan hambre, buscan trabajo de cualquier cosa.

Son varios los casos de quienes llegan sin un documento que les permita demostrar que proceden de Nicaragua o que han abandonado el país por considerar que su vida está en peligro, por lo que no pueden acceder a los albergues habilitados para los migrantes o a un trabajo que les permita obtener ingresos económicos.

Desconfían de todo

En su mayoría, los nicaragüenses ven en toda persona que se les acerca a un posible infiltrado orteguista, por lo que se muestran desconfiados. Los que acceden a hablar lo hacen sin identificarse, alegando medidas de seguridad.

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La CIDH reconoció que hay un esfuerzo de parte del Gobierno de Costa Rica «de tratar de paliar el dolor de este drama humano». LAPRENSA/Manuel Esquivel

Ante la falta de alternativas, aseguran algunos, han recurrido al trabajo informal como la venta de juguetes o de frutas, pero si la policía municipal los descubre les decomisa el producto por vender de forma ilegal.

“Nosotros como nicaragüenses queremos trabajar pero al no tener facilidad de ningún trabajo o ningún salario, ¿cómo podemos mantenernos? y peor a nuestras familias en Nicaragua”, le señaló un nicaragüense al presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh), Álvaro Leiva Sánchez, quien también se encuentra en Costa Rica en condición de asilado político.

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Otro de ellos explicó que lleva unos cuarenta días durmiendo en la calle o en los parques. “A veces amanecemos platicando”, contó y agregó que en ocasiones los costarricenses les regalan dinero y con eso pueden pagar un cuarto para pasar la noche, que cuesta aproximadamente 2,000 colones (unos 109 córdobas).

Llegan heridos

En los tres primeros días de permanencia de un equipo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Costa Rica, ha recibido 237 declaraciones de parte de nicaragüenses que han sido obligados al desplazamiento forzado por la represión del régimen Ortega Murillo.

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El relator de la CIDH para los migrantes, Luis Ernesto Vargas, refirió que entre las personas que han acudido a brindar su testimonio hay un buen componente de jóvenes universitarios, aunque también hay adultos. “Están pasando una situación bastante compleja, bastante difícil”, expresó Vargas durante una conferencia de prensa la noche del martes, tras varias reuniones con representantes del Gobierno tico y que culminó con una entrevista con el presidente Carlos Alvarado.

Vargas dijo que tanto en las declaraciones que han obtenido de los nicaragüenses como de las autoridades de Gobierno han conocido que entre las personas que han buscado amparo en el vecino del sur, hay quienes llegan heridas por haber participado en manifestaciones o en tranques.

Reconoce esfuerzo del gobierno de Costa Rica

La CIDH reconoció que hay un esfuerzo de parte del Gobierno de Costa Rica «de tratar de paliar el dolor de este drama humano», pero aseguró que «de pronto no se está sintiendo en su verdadera dimensión, pero que es importante que ojalá y Costa Rica lo entienda en su máxima expresión ya hay otros países que han vivido estas situaciones y justamente por no atenderlas de manera adecuada se ha tornado de manera casi inconmesurable y a un costo muy alto tanto en la parte humana como en la parte económica”.

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El relator de la CIDH para los migrantes, Luis Ernesto Vargas. LAPRENSA/Manuel Esquivel

“El compromiso que ha demostrado históricamente Costa Rica con la defensa de los derechos humanos con la vigencia de estos, Costa Rica siempre ha sido un referente a nivel regional en esta materia y nos parece que las decisiones que han estado tomando son como continuidad en años atrás”, manifestó Vargas y refirió que el Gobierno de Costa Rica mantiene su posición de rechazar cualquier expresión xenofóbica.

Quieren trabajar

Vargas destacó que pese a las situaciones precarias en las que se encuentran los refugiados nicaragüenses son personas que han llegado a Costa Rica con la intención de trabajar, pese a que puedan encontrarse con oficios complejos.

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El relator aseguró que los nicas les han expresado que no quieren ser una carga para el Estado de Costa Rica, sino aportar al país que los ha acogido.

Anpdh da seguimiento

La Anpdh se ha involucrado en respaldar a los nicaragüenses que huyen de la represión. Según el secretario ejecutivo Álvaro Leiva, a diario reciben la documentación para acompañar en el procedimiento de solicitud de refugio de entre 60 y 80 nicaragüenses.

Además, dijo Leiva, en esta semana iniciaron un censo que ya oscila entre 600 y mil nicaragüenses, a quienes registran por género y edad así como información adicional de cómo ingresaron al país.

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Según Leiva, esta información les permitirá determinar por dónde enfocarán la asistencia humanitaria.

La desorganización es un problema

El defensor de derechos humanos les indicó a los nicaragüenses que las situaciones que hasta ahora les ha tocado enfrentar es “porque no está organizada la comunidad nicaragüense, eso les limita a no acceder a los tres componentes básicos que se necesitan: lo legal, lo social y lo humanitario”.

El presidente de la Anpdh aseguró que el principal problema existente hasta ahora es la desorganización de muchas de estas personas, por lo que les instó a que se organicen mejor porque así “nos evitaríamos andar durmiendo en la calle y no comer y no estar siendo asistidos como lo están otros ciudadanos”, les dijo el defensor de derechos humanos.

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El apoyo que realiza la Anpdh en Costa Rica está relacionado con la asistencia, orientación, capacitación de los refugiados que aplican ante ese organismo para que les acompañe en las gestiones de un carnet provisional de refugio que es la primera etapa que deben cumplir los nicaragüenses que llegan buscando protección de este país y que puede tardar alrededor de tres meses.

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