Las mentiras de Iván Acosta, el ministro de Hacienda y Crédito Público

Aquí desmentimos parte del discurso del ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, en su presentación del Presupuesto General 2019

Iván Acosta, Ministro de Hacienda y Crédito Público

Iván Acosta Ministro de Hacienda y Crédito Público. LA PRENSA/ Wilmer López

El ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, presentó este jueves el Presupuesto General de la República 2019 en la Asamblea Nacional. En su exposición, Acosta atribuyó la debacle económica en el país al «intento de golpe de estado», discurso que el régimen de Daniel Ortega ha tratado de vender para justificar la represión a las protestas en Nicaragua que iniciaron en abril.

Sin embargo, la presentación de Acosta incluyó diversas justificaciones a la caída que no son ciertas. Aquí desmentimos parte del discurso del ministro.

Objetivo fue destruir la economía

«El 18 de abril marca la destrucción de puestos de trabajo, de ingresos y sobre todo estabilidad, no vamos a dejar de mencionarlo porque tenían como objetivo destruir el corazón del pueblo nicaragüense, destruir la economía, lo cual no lo lograron, no lo lograrán».

Falso. El objetivo de las protestas fue mostrar la inconformidad contra unas reformas a la Seguridad Social que reducían la pensión a los jubilados y aumentaban el aporte tanto a los trabajadores como a los empleadores. Cuando las reformas se derogaron, ya habían decenas de muertos y heridos por la brutalidad policial. La inconformidad social creció a tal punto que todos los sectores del país buscaban -y continúan- el adelanto de elecciones para sacar del poder a Daniel Ortega, que ya lleva más de 11 años consecutivos en la silla presidencial.

Vandalismo

«Casi el 10 por ciento de la economía desapareció producto del vandalismo, el terrorismo, nuestro pueblo no se los va a perdonar, no se los puede perdonar. Definitivamente los números no nos permiten mentir».

Falso. Economistas independientes han advertido lo que ha causado el derrumbe de la economía es la represión, la falta de turistas por la presencia de paramilitares armados en todo el país, el retiro de donaciones, el cierre de negocios de nicaragüenses que han tenido que exiliarse, el despido de cientos de personas, la tomas de tierras de fanáticos del Frente Sandinista… todo por la falta de voluntad política del régimen.

Propuesta

«Estamos en pie haciendo una propuesta que vuelva, que contribuya a volver a la estabilidad, volver a la paz social, volver al crecimiento de la economía, volver al sendero del desarrollo».

Falso. El régimen orteguista no muestra voluntad de «avanzar» y esto lo demuestra con su silencio ante la propuesta de los obispos de la Conferencia Episcopal de regresar al Diálogo Nacional para realizar cambios que pongan fin al conflicto. El régimen sepultó este espacio, donde había representación de casi todos los sectores de la sociedad civil aglutinados en la Alianza Cívica con su negativa de discutir los temas para democratizar Nicaragua.

Golpe

«No eran marchas pacíficas, no eran plantones, era un golpe de Estado».

Falso. La  Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos (Oacnudh), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Amnistía Internacional (AI), entre otros organismos, han emitido diversos informes sobre las violaciones a los derechos humanos y han concluido que lo que hubo en Nicaragua fue una masacre y no un intento de golpe de estado. Asimismo han documentado que las marchas, en su mayoría, sí fueron pacíficas y que los manifestantes no usaron armas, a diferencia de la Policía Orteguista y de los grupos paramilitares del régimen que portaban armamento militar para disolver las protestas.