Castigado por cantar el Himno Nacional desde su celda en La Modelo

El autoconvocado Lenín Salablanca, encarcelado desde agosto, tiene varios días de estar confinado a una pequeña celda de castigo, denunció su madre

Lenín Salablanca autoconvocado de Juigalpa Chontales procesado en Managua por terrorismo. LA PRENSA/ A. FLORES

Lenín Antonio Salablanca, de 36 años, tiene varios días de estar confinado a una pequeña celda de castigo, por haber entonado desde su celda, las notas del Himno Nacional de Nicaragua en el Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro, conocido como La Modelo.

Salablanca, encarcelado desde agosto, está siendo procesado por terrorismo, robo, lesiones y tenencia ilegal de armas de fuego, aunque no se le ocupó ninguna arma. Según la Fiscalía, participó en tranques ubicados a la salida de la carretera Juigalpa-Managua, departamento de Chontales.

“Lenín me contó que el guarda que los vigila le dijo que no está permitido cantar el himno de Nicaragua en la cárcel y lo sacó a la celda castigo 004, pero no le importó porque el siempre está de buenos ánimos”, dijo Alba Marina Escobar, madre del detenido, mientras esperaba en las afueras de los juzgados de Managua noticias de la audiencia inicial de su hijo realizada este viernes.

Ese castigo no bajó la moral del chontaleño, aseguró su mamá porque siempre está lleno de positivismo y con la esperanza de que pronto se anularan esos juicios ilegales contra manifestantes, contó.

No miró a sus hijas en dos meses

Este jueves, la madre viajó desde Juigalpa a Tipitapa para visitar a su hijo. Iba con sus nietas, pues lo único que le importa a Salablanca es abrazar a sus hijas e hijo. Tenía dos meses de no verlos. Salablanca fue secuestrado el 18 de agosto, cuando regresaba de participar en una marcha Azul y Blanco en demanda de la libertad para reos políticos en Santo Tomás, Chontales.

Salablanca fue remitido este viernes a juicio por el Juzgado Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua. La Fiscalía presentó más de lo mismo: policías orteguistas y trabajadores estatales declarando contra autoconvocados. El juez mandó el expediente a juicio sin importar alegatos de la defensa Julio Montenegro, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Al menos, esta vez se le permitió a los familiares saludar a Salablanca al final de la audiencia. Cinco minutos no más.

«Lo más duro es cuando mis nietas de cuatro y ocho años preguntan cuándo regresará su papá a casa. Pero  seguiremos fuertes, a como está él en la cárcel porque mi hijo no es delincuente, solo ama a su patria», dijo la madre.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: