Rafael Valdez, que acusa de golpista a Silvio Báez, tiene viejo historial de ataques contra sacerdotes

En 1993, Rafael Valdez lideró una turba sandinista que agredió al ahora obispo de Granada, Jorge Solórzano, en ese entonces párroco de la iglesia católica San Pablo Apóstol

Rafael Valdez, coordinador de la Comunidad Eclesial de Base San Pablo Apóstol y reconocido simpatizante del FSLN. LA PRENSA/TOMADA DE EL 19

Rafael Valdez, coordinador de la Comunidad Eclesial de Base San Pablo Apóstol y reconocido simpatizante del FSLN. LA PRENSA/TOMADA DE EL 19

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Rafael Valdez, quien este martes acusó de golpista al obispo Silvio José Báez y pidió al Vaticano su retiro del país, no es primera vez que está involucrado en ataques contra la Iglesia católica para defender los intereses de Daniel Ortega.

Solo basta hojear las páginas de la historia de Nicaragua y remontarse al 18 de junio de 1993, cuando Valdez lideró una turba sandinista que agredió al ahora obispo de Granada, Jorge Solórzano, quien en ese entonces era el párroco de la iglesia católica San Pablo Apóstol, ubicada en la colonia 14 de Septiembre de Managua.

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La agresión la encabezó Valdez en momentos que el ahora fallecido cardenal Miguel Obando y Bravo mantenía una posición crítica contra Ortega, y que años después sufrió una metamorfosis en su pensar y se alineó al dictador hasta los últimos días de su vida, el 3 de junio de este año.

Del día que Valdez atacó a Solórzano hay versiones de que este fue amenazado con un arma en la cabeza, situación que el aliado de Ortega negó este miércoles en declaraciones a LA PRENSA. Pero Valdez, quien ahora apunta su dedo contra Báez, prefiere no ahondar en esa agresión que lideró a inicios de los noventa. “Eso es viejo ya, tiene bastante tiempo”, se limitó a responder.

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“Eso de que le apunté con un arma, eso es falso, es totalmente falso, este señor miente y sigue mintiendo”, enfatizó.

Rafael Valdez, Nicaragua, Silvio Baez
El Diario LA PRENSA tiene registro de la agresión a los feligreses de la iglesia católica San Pablo Apóstol, de parte de turbas sandinistas lideradas por Rafael Valdez, hace 25 años, cuando representaba a la “ iglesia popular”. LA PRENSA/REPRODUCCIÓN/ARCHIVO

También agredieron a feligreses

Pero la historia está para contarlo a través de testigos que aún sobreviven al hecho. Dos días después del ataque al padre Solórzano (el domingo 20 de junio de 1993), los feligreses católicos de la colonia 14 de Septiembre alertaron a este padre de no llegar a oficiar la misa en la parroquia San Pablo Apóstol, porque tenían información de que iba a llegar de nuevo Valdez con sus turbas. El padre Solórzano no llegó, pero los agredidos ese día fueron los feligreses.

Ese domingo Vilma Orozco de Rocha, de 82 años, fue una de las agredidas por las turbas sandinistas. La mujer confirmó que Valdez siempre ha estado con los sandinistas, agrupado en la “iglesia popular”, una corriente político-religiosa que surgió en la década de los ochenta y que, basada en la teología de la liberación, fue promovida por el Frente Sandinista que mantenía una relación difícil con la Iglesia católica porque cuestionaba su forma de gobierno.

Orozco recuerda que ese día Valdez andaba dirigiendo a los agresores y quien la golpeó a ella fue una mujer, mientras este miraba sentado y no se inmutaba ante la embestida contra su persona.

Rafael-Valdez, Nicaragua
Rafael Valdez fue uno de los que hizo la denuncia contra el obispo Báez. LA PRENSA/E. CHAMORRO

“Don Valdez es mi vecino (actualmente) y en ese momento hubo un gran problema, vinieron de los Parrales Vallejos, estaba un muchacho que ya murió que es de los Galo, Flavio Galo, lo vinieron a apoyar a Valdez que era del grupo de ellos, de la iglesia que le llaman iglesia campesina, pero para mí que es la iglesia popular, porque en la (iglesia) católica también hay campesinos”, relata.

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Orozco contó que monseñor Solórzano fue el único sacerdote que no abandonó su servicio en la colonia 14 de Septiembre, después de las agresiones de las turbas sandinistas. “Los sacerdotes que mandaba el cardenal Miguel (Obando y Bravo) se iban cuando los golpeaban, el último que aguantó fue Solórzano. Nosotros llegamos a apoyar a monseñor Solórzano. Todo eso es cierto, lo agredieron a monseñor Jorge”, agregó Orozco.

Orozco dijo que el día que fue agraviado Solórzano, ella miró entre los sujetos a un hombre armado, quien, cuando llegaron los feligreses para ayudar al padre, se montó en un microbús en el que se movilizaban las turbas junto con Valdez.

Historia de la iglesia San Pablo Apóstol

El lugar donde ocurrió la agresión, hace 25 años, fue la primera iglesia católica, denominada parroquia San Pablo Apóstol, en la colonia 14 de Septiembre de Managua, cuando este residencial se estaba comenzando a formar. En la actualidad, es donde queda una de las sedes de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB) San Pablo Apóstol, dirigida por Valdez y al lado hay un centro educativo llamado Margarita Tuite, propiedad también de él. Valdez tampoco quiso hablar del origen de esta propiedad.

Luego de que los sandinistas expulsaron a los católicos de la parroquia, Orozco cuenta que con el impulso de Solórzano y la ayuda del gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, fundaron una nueva parroquia denominada Templo Católico Inmaculada Concepción de María, que es la iglesia católica de la colonia 14 de Septiembre, ubicada a unas siete cuadras de donde ocurrió la agresión.