Tres miembros de una sola familia de Estelí acusados por «terrorismo»

Tres hombres de una misma familia están procesados por participar en marchas y plantones contra el régimen en Estelí

Diana Alvarado, de 21 años esposa del preso político Kevin Pérez Valdivia, de Estelí. LA PRENSA/ MARTHA VÁSQUEZ

Diana Alvarado, de 21 años esposa del preso político Kevin Pérez Valdivia, de Estelí. LA PRENSA/ MARTHA VÁSQUEZ

Le faltan aproximadamente 25 días para nacer, aún no tiene nombre, pero ya espera largas horas fuera de los juzgados para escuchar la voz de su papá Kevin Pérez Valdivia, de 24 años. Él está siendo procesado por participar en marchas y plantones contra el régimen de Daniel Ortega en Estelí.

Su hija no nacida viaja desde esa ciudad norteña en el vientre de su madre Diana Alvarado, de 21 años, para acompañarlo en este proceso considerado “injusto”, solo cumplir su derecho constitucional a manifestarse contra una dictadura que ha traído “muerte y tristeza a las familias nicaragüenses”, dicen familiares.

Pérez Valdivia está siendo procesado junto a su hermano Kitzel Alexander Pérez Valdivia, de 22 años, David Alejandro Ortez Rivera, de doble nacionalidad nica-costarricense, Roban Scott Ruiz Centeno y Tobias Rafael Gadea Fonseca acusados de exposición y abandono de personas en perjuicio de cinco miembros de la policía orteguista que caminan bien armados.

La causa se ventila en el Juzgado Cuarto Local Penal de Managua, ante la titular Alia Dominga Ampié.

Familiares de presos políticos de Estelí demandan su libertad. LA PRENSA/ M.VÁSQUEZ

También el abuelito está preso

La detención de los cinco enjuiciados se dio el 29 de septiembre cuando los procesados se disponían a participar en la marcha “Nicaragua en rebelión” demandando la libertad de los presos políticos, incluida la del abogado Alex Pérez, papá de los hermanos Kevin y Kitzel Pérez Valdivia, quien está preso desde agosto pasado.

El abuelo de la bebita aún no nacida está siendo enjuiciado por llevar alimentos a los pobladores que estaban en el tranque de Estelí, en mayo pasado, como método de protesta contra la dictadura orteguista.

“Esta situación es muy dura, porque todos los hombres proveedores del hogar están presos. Solo mi suegra y mi concuña estamos en casa y tenemos dos bebés que alimentar más la niña que viene en camino”, dijo Diana Alvarado, mientras espera noticia de su esposo y cuñado.

Las arbitrariedades contra los autoconvocados y sus familiares no terminan. Mientras las madres y esposas realizan un plantón frente a los juzgados, los guardas de seguridad del complejo judicial y policías orteguistas las asedian haciéndoles fotos y videos.

Mientras familiares de reos políticos hacen plantones frente a los juzgados de Mangua, policías y guardas de seguridad les hacen fotos y videos. LA PRENSA/ M. VÁSQUEZ

Además, los jueces citan a las audiencias por la mañana y las empiezan después del mediodía, alargando la zozobra de los familiares que esperan en las afuera bajo el sol o la lluvia. Además incrementan sus gastos en la compra de alimento.

En detención ilegal

Según acusación del Ministerio Público, pobladores de los barrios El Rosario y 14 de abril de Estelí llamaron al numero de emergencia de la Policía denunciando que un grupo de personas con rostros cubiertos y armados con tubos lanza morteros y bombas artesanales alteraban al orden público.

Los oficiales Aaron Gaitán, Ulises Sánchez, Erick Vanegas, Mijani Talavera y Juan Gutiérrez se presentaron al lugar y supuestamente fueron atacados con morteros por los procesados Kevin y Kitzel Pérez Valdivia, David Ortez, Roban Ruiz y Tobías Rafael Gadea Fonseca, de 19 años.

“Las víctimas son los muchachos. Los policías fuertemente armados ni siquiera dejaron salir la marcha los atacaron y los secuestraron”, dijo Aleyda Gadea, tía de uno de los procesados.

Juicio contra estudiantes

Ayer también se dio la continuación de juicio contra 10 autoconvocados de la Unan-Managua, siete de ellos estudiantes universitarios y tres estudiantes de secundaria por terrorismo y tenencia ilegal de arma de fuego. Estos fueron capturados después del ataque del 13 de julio por paramilitares contra esta alma máter. Los autoconvocados estaban en una casa de seguridad por el mercado oriental donde fueron secuestrados por hombres encapuchados y luego aparecieron en las celdas del Chipote