Atención en el INSS empeora cada día y medicinas son cada vez más escasas

Diferentes asociaciones de jubilados señalaron que la atención médica en los hospitales del Seguro Social sigue siendo tardía

Mientras la crisis financiera del INSS continúa agravándose, el servicio a los asegurados empeoran en los clínicas. LA PRENSA/ ARCHIVO

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Diferentes asociaciones de jubilados señalaron que la atención médica en los hospitales del Seguro Social sigue siendo tardía, a muchos ancianos enfermos les han programado citas hasta para el próximo año, el trato depende del estado de ánimo de las enfermeras, quienes muchas veces los regañan y luego de pasar consulta conseguir todas las medicinas es cuestión de suerte.

Carlos Obando, de la Asociación de Jubilados y Pensionados “Camilo Ortega Saavedra” (Ajupencos), precisó que existe mucha incertidumbre entre los jubilados sobre lo que pueda pasar con el Seguro Social y que muchos ancianos se quejan de que en los últimos meses les han reducido la leche.

“En cuanto a la cuestión del medicamento, está lo mismo, han bajado en los más ancianos lo que es la leche, los médicos se han cerrado bastante porque ya no les quieren dar leche a los ancianos, pero ahí estamos nosotros siempre en los reclamos”, expresó Obando.

Mientras tanto, el dirigente de la Asociación de Jubilados y Pensionados Independientes (Ajupin), Gustavo Martínez, puntualizó que a muchos ancianos les programan citas médicas hasta para cuatro o cinco meses, situación que estimó incorrecta porque muchas de estas personas están muy enfermas.

“Cuando nosotros vamos a que nos valoren nos ponen (cita) hasta para cuatro o cinco meses después, hasta cuando uno se haya muerto. Algunos medicamentos los dan pero otros no los cubre el seguro -dicen ellos- y algunas veces hay (medicinas) y otras no hay y entonces hay que esperar hasta que tengan el medicamento”, dijo Martínez.

Tanto Obando como Martínez coinciden en que además de las citas prolongadas, los jubilados tienen que soportar el estado anímico del personal de salud, ya que estos están sobrecargados de trabajo y normalmente se muestran de muy mal humor.

“Esa retardación (en las citas) es un maltrato al jubilado porque ellos quieren que los estén atendiendo, a veces hasta las enfermeras los tratan muy mal; ahora, ese continuo movimiento de personal (despidos) también afecta al paciente, a veces unas (enfermeras) amanecen de un (mal) carácter y tal vez las personas que los han atendido bien ya no están en los puestos, eso se mira mucho en Sermesa”, agregó Obando.

Incertidumbre sobre el Seguro

Para salvar el Seguro Social de la quiebra, en abril de este año, el régimen gobernante ordenó una serie de medidas como: aumentar la tasa de contribución de los trabajadores y empleadores, reactivar una deducción de 5 por ciento en las pensiones, cambiar la fórmula de cálculo de las nuevas pensiones, medidas que fueron rechazadas por la población.

Seis meses después la crisis sociopolítica, que estalló precisamente por la fallida reforma a la seguridad social, ha agravado la situación financiera del Seguro, que ha perdido a más de cien mil afiliados en cinco meses. Las perspectivas no son alentadoras.

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