Almagro duro con Ortega

“Últimamente hemos visto este modelo cubano de represión y opresión exportado a Nicaragua con las mismas formas de abuso, represión, asesinatos y torturas”, aseguró Luis Almagro

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro —que al inicio de la revolución pacífica en Nicaragua se negaba a calificar de dictador a Daniel Ortega, así como responsabilizarlo de las muertes de estudiantes y población en general a manos de la Policia Orteguista y parapoliciales— ahora es contundente contra el régimen.

“Últimamente hemos visto este modelo cubano de represión y opresión exportado a Nicaragua con las mismas formas de abuso, represión, asesinatos y torturas”, aseguró Almagro durante una reunión efectuada ante el Consejo Económico y Social de la ONU.

En ese foro calificó de dictaduras a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua que se instalaron poco a poco. “Desmantelaron una por una sus instituciones democráticas con el objetivo, apoyo e impulso de La Habana. Ahora como en Cuba, continúan en el poder a través de la fuerza bruta y el miedo”, afirmó Almagro.

La Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos (ANPDH), la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) registran de abril a octubre del 2018 entre 300 y 528 los muertos a manos de la Policía Orteguista y parapoliciales que defienden al régimen Ortega-Murillo. Un gran número de manifestantes fueron asesinados por disparos en la cabeza, el pecho o el tórax según informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Naciones Unidas, Unión Europea, Amnistía Internacional y Human Rights Watch coinciden en responsabilizar a Ortega por la violencia que vive el país.

Almagro continuó sus fuertes críticas en la última sesión del Consejo Permanente de la OEA sobre Nicaragua, donde manifestó que “…ya es demasiada la sangre derramada, llegó la hora de exigir, inquirir, reclamar, solicitar y demandar que se detenga el actual momento de violencia. Nada surge de eso, ni gloria, ni historia, solo dolor y más dolor. Nicaragua debe reinstitucionalizarse, democratizarse, es imprescindible ese compromiso del Gobierno para hacerlo, para llamar a los nicaragüenses a un entendimiento”. Finalmente Almagro señaló que la continuidad de la política represiva de Ortega-Murillo obligará al organismo regional a aplicar el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, que establece que en caso de grave alteración de la democracia de un país, el secretario general de la OEA o cualquier país miembro puede convocar inmediatamente a un Consejo Permanente para evaluar la situación.

Al parecer las pruebas abrumadoras de los organismos de Derechos Humanos, tanto nacionales como extranjeros, cambiaron la errada percepción que tenía Almagro sobre la realidad nicaragüense. Como decía San Agustín: “Existirá la verdad aunque el mundo perezca”.

El autor es periodista.

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