Pobladores de Corinto demandan dragado y dique rocoso ante avance del mar

El avance del mar en Corinto socava las casas a lo largo de la costa, afectando varios barrios de ese municipio de Chinandega

Corinto, oleaje

Los pobladores también se dispusieron con palas y picos a rellenar sacos con arena para colocarlos frente a las viviendas como defensa costera inmediata, pues el mar ha ganado terreno. LA PRENSA/Saúl Martínez

Pobladores de Corinto, en Chinandega, demandan la realización de un proyecto de dragado y un rompeolas rocoso, ante el peligroso avance del mar que socava las casas a lo largo de la costa, afectando los barrios El Invi, San Martín, el Instituto Presbítero Santiago Emilio Chavarría y el sector Sara Luisa Barquero.

“Esos geotubos que colocaron esa vez están enterrados y el mar sigue metiéndose en los barrios con más fuerza”, explicó una pobladora en referencia al sistema que implementa la alcaldía de Corinto desde el año 2015, donde una enorme bolsa acapara arena, se fortalece y crece como defensa costera, lo que hasta esta fecha para los vecinos es un fracaso.

En estos últimos días se ha colocado cerca de medio kilómetro de geotubo y las autoridades han ubicado mensajes a los pobladores que eviten romper los geotubos, sin embargo, no han logrado detener los daños.

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Este domingo operarios del Ministerio del Transporte e Infraestructura (MTI) continuaban los trabajos con maquinaria, excavando y succionando arena para incrustarla en los largos y enormes geotubos, de una especie de lona inflada.

En tanto los pobladores también se dispusieron con palas y picos a rellenar sacos con arena para colocarlos frente a las viviendas como defensa costera inmediata, pues el mar ha ganado terreno en los barrios San Martín y sector Sara Luisa Barquero, donde los patios y dormitorios de varias casas se advierten en el aire.

El fenómeno de Mar de Fondo del Pacífico de Nicaragua (marejadas de hasta 8 pies de altura), que afectó la zona en el mes de septiembre, hizo colapsar cuatro viviendas y otras cinco están en peligro.

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María Auxiliadora Mendoza tuvo que autoevacuarse al experimentar el fuerte ingreso del agua y destrucción en la sala y la cocina de su vivienda. Ella había colocado llantas, pero el oleaje las arrancó y arrastró. Mendoza, quien ahora alquila una casa, lamentó haber perdido su vivienda que con sacrificio había construido.

Firmas en vano

La pobladora Rosa María Méndez dijo que entregaron cinco mil firmas de los vecinos de los barrios vulnerables, incluyendo a pobladores de la avenida Japón donde ingresan los camiones al muelle y a la zona industrial de los tanques de combustible, al MTI y a la autoridad portuaria, pero después de cuatro años no hubo respuesta a la demanda de dragar el estero y colocar rocas para a protección de la costa.