Los migrantes centroamericanos tras el sueño americano

A pie, sobre camiones, cruzando ríos, sufriendo el frío, a la intemperie, aguantando hambre, muchos enfermos y enfrentando a la policía, unos 10 mil centroamericanos se dirigen a Estados Unidos en unas cuatro caravanas

Migrantes pasan por Juchitán, en Oaxaca, con dificultades de transporte para ir a la capital mexicana. LA PRENSA/ EFE

Desde el 13 de octubre pasado, cuatro caravanas con miles de migrantes han salido de Honduras y El Salvador con destino a Estados Unidos, huyendo de la pobreza y la violencia de las maras.

En el camino se han enfrentado a todo tipo de obstáculos. Ha habido hasta un muerto en enfrentamientos con la policía mexicana. La Revista Domingo les presenta una galería de imágenes de la travesía de los migrantes que buscan lograr el «sueño americano», para lo cual se han enfrentado al frío, el hambre, enfermedades, el desamparo, problemas de transporte y todo tipo de obstáculos con tal de llegar a Estados Unidos.

Lea también: La historia de la familia diriambina que viaja en la caravana migrante hacia Estados Unidos

LA PRENSA/ EFE

Un helicóptero de la policía mexicana sobrevuela a los integrantes de la segunda caravana de migrantes, en su mayoría hondureños, mientras cruzan a pie el río Suchiate por una parte que no es muy profunda y que separa a Guatemala de México, en su intento por continuar su travesía hacia Estados Unidos, el pasado lunes 29 de octubre, en Tecún Umán (Guatemala).

LA PRENSA/ EFE

Integrantes de la caravana de migrantes centroamericanos salían en lo que podían desde Tepatepec hacia Niltepec, en el estado de Oaxaca (México), el pasado lunes 29 de octubre. La primera caravana migrante daba el miércoles pasado en la capital mexicana sus próximos pasos en el trayecto hacia Estados Unidos, mientras los integrantes de los siguientes grupos continuaban su avance desde el sur de México.

Lea también: Desaparecen dos camiones llenos de migrantes, según la Comisión de Derechos Humanos de México

LA PRENSA/ EFE

Cuatro caravanas de migrantes centroamericanos, unas 10,000 personas en su mayoría de Honduras y El Salvador, recorren México en un éxodo sin precedentes que ha acentuado el agresivo discurso antimigración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En la gráfica, migrantes pasan por Juchitán, en Oaxaca, con dificultades de transporte para ir a la capital mexicana.

LA PRENSA/ EFE

Migrantes pasan por el municipio de Sayula de Alemán, en Veracruz, México. Organismos no gubernamentales han expresado preocupación por la situación de “vulnerabilidad” que sufren los niños que forman parte de las caravanas migrantes que buscan llegar a Estados Unidos. “Las condiciones de tránsito de la población migrante irregular que sale de nuestras fronteras son de alto riesgo, representando una mayor vulnerabilidad para los niños”, por lo que “nos pronunciamos para sumarnos a las voces de preocupación”, señaló un conglomerado de organizaciones en un comunicado.

LA PRENSA/ EFE

Migrantes de la segunda caravana de centroamericanos se enfrentaron con la policía federal mexicana el pasado domingo 28 de octubre, en Tecún Umán (Guatemala). Miles de migrantes, en su mayoría hondureños, rompieron la valla metálica que separa a Guatemala de México y después de un enfrentamiento con la policía cruzaron corriendo y gritando a territorio mexicano. Un migrante resultó muerto.

LA PRENSA/ EFE

Las jornadas de los migrantes empiezan temprano, en la madrugada, y la mayoría de los tramos los han realizado en autobuses o con ayuda de aquellas personas que les han ofrecido viajes en camiones y vehículos, aunque también les ha tocado caminar de 3 a 6 kilómetros diarios. “Venimos cansados y agotados, pero ahí vamos para adelante, hay que seguir”, reconoció Leticia Xiomara, una migrante quien dejó a sus cuatro hijos en Honduras. A los migrantes, en todo el trayecto les han alertado de que corren “peligros” y que no se pueden separar.

LA PRENSA/ EFE

En el municipio de Sayula de Alemán, los migrantes esperaron por horas autobuses que en una primera instancia había prometido el gobernador de la entidad, Miguel Ángel Yunes. La falta de oportunidades, la inseguridad y la violencia son el factor común de cada testimonio de los migrantes, ante la pregunta de por qué huyeron de su país. Cambian los rostros y las historias pero la respuesta es firme y contundente.

LA PRENSA/ EFE

Una segunda caravana formada por unos 600 migrantes, entre ellos niños y mujeres, salió el miércoles 31 de octubre con rumbo a los Estados Unidos. Alimentadas por la pobreza y la inseguridad, las caravanas de migrantes no tienen un líder definido, pero sí muchos actores implicados y un sinfín de motivos, señalaron a Efe varios expertos. “Se convocaron para salir de Honduras a causa de la difícil situación de violencia callejera, y pensaron en hacerlo de manera colectiva para darse fortaleza y seguridad”, dijo a Efe el experto en migración del Tecnológico de Monterrey en Guadalajara, Eduardo González.

LA PRENSA/ EFE

Migrantes descansaban en el municipio de Juchitán, el pasado 31 de octubre, cuando aprovecharon para recobrar fuerzas mientras esperaban ayuda del Gobierno de México para trasladarse a la capital del país. Muchos de ellos recorrieron las calles de Juchitán pidiendo aunque sea una o dos monedas, a los habitantes de esta ciudad.

LA PRENSA/ EFE

En Puebla, los migrantes recibieron servicio médico, alimentos, atención psicológica y jurídica. La mayoría sufren enfermedades respiratorias debido a las noches a la intemperie, las largas caminatas y a las bajas temperaturas que han sufrido desde su ingreso a México el pasado 19 de octubre.