Presos políticos de Sébaco y Jinotega viven calvario en cárceles

Mauricio Castillo permaneció casi cuatro meses con su pie fracturado; Freddy Vega Arancibia tiene infectadas unas muelas; Guillermo Rodríguez tiene fracturada las costillas desde junio

Familiares de presos políticos pasan penurias frente a los portones de los juzgados de Managua, donde hacen filas para entregar comida, soportando sol y lluvia. LA PRENSA/ MANUEL ESQUIVEL

La ciudadanía ha pedido la libertad de presos políticos. LA PRENSA/ MANUEL ESQUIVEL

Mauricio Eliézer Castillo Cabrera, originario de Sébaco, Matagalpa, permaneció casi cuatro meses con su pie fracturado en la cárcel, sin recibir atención médica. Según sus familiares, sufre de fracturas en uno de sus pies, pero hasta hace 15 días fue llevado a Medicina Legal.

De acuerdo con valoración médico-legal, Mauricio Castillo fue enviado a ser valorado por la especialidad de Ortopedia en el Hospital Alemán Nicaragüense y recibir tratamiento bajo régimen carcelario.

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Hasta este lunes los familiares desconocían si las autoridades del sistema penitenciario cumplieron con la orden judicial de llevarlo al hospital.

Junto a Castillo está siendo procesado Freddy José Vega Arancibia, quien fue remitido por el forense a la especialidad de Odontología. Según sus familiares, tiene infectadas unas muelas que lo martirizan del dolor y les rogó que lo enviaran al médico.

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Guillermo José Rodríguez Tinoco, de Sébaco.
LA PRENSA / CORTESÍA

Otro reo que está mal de salud es Guillermo José Rodríguez Tinoco, a quien la Fiscalía lo tilda de ser el cabecilla de la agrupación que protestaba en el tranque ubicado en ese municipio; este tiene fracturada las costillas, según su hermana, desde el día en que paramilitares lo secuestraron el pasado 30 de junio.

“Lo que la Fiscalía pone en la acusación son inventos, porque ellos fueron capturados cuando se disponían a participar en la Marcha de las Flores por los niños asesinados en las protestas y ya no había tranque”, dijo su hermana, quien este lunes esperaba noticias de su hermano en las afueras de los juzgados capitalinos.

La causa contra los procesados por terrorismo y otros delitos se ventila en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Juicio ante el juez orteguista Ernesto Rodríguez, quien condenó a los blufileños Brandon Lovo y Glen Slate por el asesinato del periodista Ángel Gahona.

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Se desconocía si el juez suspendería el juicio. Junto a estos reos matagalpinos se juzga también a Misael Escorcia Rugama, Julio César Alvarado Rizo, Modesto Machado Urbina, Michael Valle Hernández, Erick Robleto Rivera y Oscar Mendoza Lanzas.

Todos son acusados de terrorismo, crimen organizado, portación ilegal de armas de fuego y homicidio, en perjuicio de Luis Alberto Ruiz Espinoza.

En el limbo legal

Jinotega
José Iván González Irías, uno de los jinoteganos procesados en Managua.
LA PRENSA / CORTESÍA

Otro caso que también pone en evidencia la crueldad con que la justicia orteguista trata a los pobladores autoconvocados es el caso de los jinoteganos Denis Manuel Hernández y José Iván González Irías, pues estos están en el limbo jurídico, porque desde el 3 de septiembre que los trasladaron a Managua debido a que el juez de su departamento se declaró incompetente, en la capital no les han asignado juzgado.

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La Fiscalía los acusa de terrorismo, secuestro, entorpecimiento al servicio público, tortura y robo. “El abogado Julio Montenegro, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, pregunta por el expediente y solo le dicen que no lo han ubicado. Esto es una grosería. Denis está preso desde el 22 de julio y José desde el 27 de julio”, relató Enna Herrera Pineda, esposa de José Iván González. El 13 de septiembre durante una visita familiar de diferentes reos, los perjudicados gritaron “¡Viva Nicaragua¡ ¡De que se van se van!” y en la siguiente visita del 5 de octubre, los encontraron rencos y lloraron sin decir por qué.

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