Los cinco errores que Byron Rojas no debe volver a cometer en la revancha con CP Freshmart

Basta con mirar el vídeo de hace dos años y ver la cara de Byron Rojas. Un peleador con la paciencia perdida, el contexto, rival y las situaciones arriba del ring se lo estaban devorando

Byron Rojas y CP Freshmart. LAPRENSA/ARCHIVO

Basta con mirar el vídeo de hace dos años y ver la cara de Byron Rojas. Un peleador con la paciencia perdida, el contexto, rival y las situaciones arriba del ring se lo estaban devorando. El Gallito llegó a Tailandia como campeón y regresó entre lágrimas. Y lo más doloroso para él era saber que no había sido la calidad del oponente el denominador común de la derrota. Rojas cometió muchos errores en esa pelea y aunque aprender de esa forma fue como un golpe en las zonas blandas, ha pasado el tiempo y han cambiado muchas cosas, entre ellas, la aparición de la madurez y un nuevo entrenador.

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Aquí presentamos los cinco errores que El Gallito no debe volver a cometer este 28 de noviembre cuando busque recuperar el cetro perdido en junio de 2016.

1-Perder la cabeza

Perder la cabeza y perder el aire pueden ser un factor decisivo a la hora de un combate. En el caso de Rojas fue lo primero porque su entrega en la preparación obtenida en Panamá con Rigoberto Garibaldi había sido buena, aunque más adelante El Gallito confesaría que el hecho de mejorarlo y trabajar en correcciones del adiestrador canalero lo hicieron enfocarse más en eso y no en el rival tailandés.

No obstante, regresando a la pérdida de la cabeza, El Gallito no mordió la oreja de Freshmart como lo hizo Tyson —aunque ganas no le faltaron— pero los amarres constantes y los golpes sucios del asiático desenfocaron al nicaragüense. Su molestia era evidente y había botado gorra muy temprano en la pelea. Lo que ayudó al ahora campeón a sumar puntos y sacar las tres tarjetas a su favor.

2-No aprovechar una herida

Una boxeador puede tener un plan trazado, sin embargo los ajustes sobre la marcha siempre son necesarios. Rojas cortó en el segundo asalto la ceja izquierda de Freshmart, el sangrado era evidente, la incomodidad también y a eso el nicaragüense no le sacó provecho. Se guardó su mano derecha a esa zona del rostro. Parte también influido por la desesperación en la que lo había sumergido el rival.

3-Faltó la explosividad

Y de repente se apagaba. Rojas empezó el combate siendo intenso en el primer asalto y poco a poco su luz fue mermando. Faltó explosividad y golpeo constante. El Gallito olvidó el trabajo magistral logrado en Sudáfrica cuando doblegó al Supercampeón Hekkie Budler. En el momento que dejaba escapar al asiático éste tomaba fuerza, contragolpeaba, amarraba y terminaba complicando los asaltos, los cuales en tierras locales le favorecían.

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4-Perder la iniciativa

No importaba que Rojas fuera el campeón. El Gallito nunca debió perder la iniciativa. Durante la primera parte de la pelea él salía adelante a buscar el tú por tú y plantear retirada cuando era necesario. No se puede decir que era la mejor estrategia, pero cuando dejó de llevar el tren de pelea entró en la fosa de los lamentos, quejas y recibió más golpes. Hubo momentos en las cuerdas recibiendo golpeo sin sentido. El Gallito había cedido terreno imposible de recuperar.

5-Más lento y predecible

Hace dos años Rojas se vio más lento y predecible en el enfrentamiento con Freshmart. No fue por falta de aire, pero sus sentidos estaban en otra cosa. Dejó de pensar en abrir huecos y buscar otros ángulos de tiros, se dedicó a realizar lo mismo en el tramo final. Freshmart amarraba de la misma manera, golpeaba y volvía a amarrar. En los primeros asaltos Rojas castigó con fortaleza al tailandés porque encontraba espacios que él mismo fabricaba, luego todo eso se fue disipando.

Ahora Byron Rojas sabe que aprendió la lección más dolorosa de su carrera al perder lo que más apreciaba: dejar escapar su sueño de infante, no obstante, ha trabajado con Wilmer Hernández en atacar, atacar y atacar. Probablemente se vea a otro Gallito y consiga la revancha que tanto desea.

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