Fotoreporteros del Diario LA PRENSA se han enfrentado a diversos riesgos para mostrar la verdad de la crisis sociopolítica

En múltiples coberturas, los fotoperiodistas han sentido miedo de ser golpeados o de perder la vida; sin embargo, han sabido administrar sus temores y continuar con su trabajo

exposición

Fotografos de LA PRENSA y otros medios de comunicación exponen sus arte sobre la crisis sociopolítica que vive Nicaragua por la represión orteguista. LAPRENSA/ Cortesía

Detrás de cada imagen que ha acaparado portada de medios de comunicación impresos y digitales sobre la crisis sociopolítica del país, siempre estuvo la vida en peligro de un fotoreportero.

En múltiples coberturas, los fotoperiodistas del Diario LA PRENSA han sentido miedo de ser golpeados o de perder la vida; sin embargo, han sabido administrar sus temores y continuar con su trabajo, y capturar en imágenes los acontecimientos que han convulsionado al país a lo largo de estos casi siete meses de crisis.

Varias de las imágenes capturadas por el lente de los fotoreporteros de este Diario forman parte de la exposición fotográfica titulada “Memoria Gráfica de la Resistencia Ciudadana en Nicaragua, 2018. Reclamo de Justicia y Democracia”, inaugurada este jueves por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la Universidad Centroamericana.

Parte de sus reflexiones son compartidas en esta nota informativa. Uriel Molina tiene más de cuarenta años en el ejercicio de la fotografía. Sufrió el robo de su equipo al inicio de las protestas, y como si no fuese poco, también lo golpearon con un tubo. Pese a que Molina realizó corresponsalía de guerra en el tiempo de la insurrección, considera que “esta época ha sido como más traumática para los que trabajamos en este medio (…)”, expresó.

Roberto Fonseca lleva cuatro años capturando imágenes con su lente. Considera que Dios lo ha resguardado en el ejercicio de su profesión. Nunca se imaginó que su trabajo lo llevaría al límite y agradece al Señor por darle esta oportunidad.

El miedo ha sido infaltable, pero explica que con la misma adrenalina el temor va cesando. A él prácticamente le tocó correr por su vida el propio 18 de abril, cuando estallaron las protestas cívicas. Cubría el ataque contra un plantón de los estudiantes de la Universidad Centroamericana, pero al no poder entrar a la universidad, corrió hacia el sector de Metrocentro, detrás de él, diez sujetos gritaban que lo tenían que seguir y arruinar.

Esa noche turbas sandinistas atacaron a los jóvenes mientras protestaban pacíficamente con pancartas.
Manuel Esquivel estuvo en Monimbó, Masaya, donde cubrió la segunda insurrección de ese pueblo que se rebeló contra el dictador Daniel Ortega. El fotoreportero asegura que es necesario que se respete el derecho del fotógrafo a informar. Todos estos profesionales han sido víctimas de los diversos grupos al momento de realizar su trabajo.

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