Pañales y políticos

Los políticos mediocres prebendarios del partido CxL desean seguir condenándonos a vivir en dictaduras, para obtener sus migajas

“Fue una decisión difícil”, afirmó la presidente de Ciudadanos por la Libertad (CxL), Kitty Monterrey. “No fue una decisión a la loca”, dijo por su parte Adán Bermúdez, a quien sus correligionarios suelen llevarle a tuto cuando hay que pasar un charco para que no se ensucie sus zapatos.

En tanto, Pedro Joaquín Chamorro Barrios, también integrante de CxL, pidió respeto a los que no respaldan la decisión de su partido de ser tontos útiles del régimen Ortega-Murillo para participar en las elecciones regionales del Caribe, para tratar de darle legitimidad y respaldar el discurso gubernamental de que todo está normal en Nicaragua.

Preguntas ingenuas: Si Pedro Joaquín Chamorro Cardenal —Mártir de las Libertades Públicas y Héroe Nacional— estuviera con vida, ¿estaría a favor de que partidos verdaderamente demócratas y opositores participen en las elecciones regionales con la misma Ley Electoral y dirigidas con los magistrados del CSE que han efectuado al menos cuatro fraudes consecutivos? ¿Chamorro Cardenal estaría escribiendo editoriales a favor de participar en dichas elecciones a pesar de casi 600 personas asesinadas por la dictadura, más de 4,300 heridos, así como centenares de presos políticos según las organizaciones de Derechos Humanos?

Luis Sánchez Sancho escribió en 2015 que en Nicaragua existen tres tipos de políticos: I. Los principistas que sobreponen los principios y valores éticos hasta la intransigencia. II. Los sinvergüenzas que esperan la oportunidad de enchufarse con los pocos espacios que le otorgue el gobierno de Ortega para aparentar un equilibrio. III. Los pragmáticos, quienes tienen conciencia de la realidad, que ven la ignominia institucional sabiendo que participando en las elecciones llevan las de perder. No obstante, se preguntan si es conveniente dejar el espacio libre al orteguismo y a la canallada política.

Recuerdo que después de leer a Sánchez, me permití agregar el cuarto tipo de políticos que desgraciadamente abundan en Nicaragua: los sinvergüenzas disfrazados de pragmáticos, cuyo único fin es sobrevivir de las migajas que les da el poder con el flojo argumento de que la Ley Electoral los obliga a participar en las elecciones.

Estas definiciones de los políticos me llevan a la siguiente pregunta: ¿Por qué ganó Ortega las elecciones del 2006?

¿Fue porque Eduardo Montealegre fue a reconocer a Ortega como ganador faltando el conteo del 8.5 por ciento de los votos del sector rural tradicionalmente liberal que hubiera forzado una segunda vuelta electoral entre el FSLN y el PLC? ¿O ganó Ortega porque se bajó el porcentaje del 45 al 35 por ciento?

Los políticos mediocres prebendarios del CxL desean seguir condenándonos a vivir en dictaduras, para obtener sus migajas. Por eso Bernard Shaw dijo con sabiduría: “Los pañales y los políticos han de cambiarse a menudo… y por los mismos motivos”.

El autor es periodista.

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