Crisis bota consumo de gas licuado de petróleo en Nicaragua

Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor (CJSAC), considera que esta caída responde al cierre de pequeños negocios, la migración de las familias y a las medidas de ahorro que pueden estar implementado los hogares

En enero el cilindro de 25 libras se vendía en promedio en Managua en 314 córdobas. LA PRENSA/ARCHIVO

Aunque entre enero y mayo el consumo de Gas Licuado de Petróleo (GLP) mantuvo una tendencia de crecimiento, este fue contrarrestado por la caída que se registra a partir de junio y que provocó que hasta septiembre el consumo total registre una leve contracción del 0.48 por ciento, con respecto a igual periodo del año pasado, según estadísticas del Ministerio de Energías y Minas (MEM).

De acuerdo con el informe del MEM en junio se consumieron 109,900 barriles de gas butano, mientras que en el mismo mes del año pasado se usaron 119,800 barriles de este producto; diferencia que representa una caída de 8.32 por ciento.

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Al siguiente mes el consumo de GLP subió a 113,930 barriles, pero en julio de 2017 se utilizaron 123,240 barriles; diferencia que representa una caída del 7.55 por ciento. En los meses siguientes se ha mantenido esta tendencia. En agosto la merma en el consumo de GLP fue de 2.56 por ciento y en septiembre del 2.50 por ciento.

Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor (CJSAC), considera que esta caída responde al cierre de pequeños negocios, la migración de las familias y a las medidas de ahorro que pueden estar implementado los hogares.

“Obviamente hay una repercusión porque con la crisis muchos negocios cerraron, otros están trabajando a medio gas, aparte hay que tomar en cuenta que familias enteras se fueron y en un hogar más de alguna persona se fue y todo eso influye”, dijo López.

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Precio congelado

A estas medidas de ahorro hay que sumarle según López que el precio se ha venido incrementando, lo que presiona más las finanzas de los consumidores, que con el cobro por la entrega a domicilio en Managua tienen que pagar casi cuatrocientos córdobas por el tanque de 25 libras.

Según datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), actualmente en la capital el cilindro de 25 libras, que es el más usado en los hogares, cuesta 351 córdobas. El tanque de diez libras cuesta 145.50 córdobas y el de cien libras o de uso industrial cuesta 1,614.25 córdobas, estos precios se mantienen desde el 28 de octubre y a ellos hay que sumarles el costo del traslado hacia los hogares, cuando se solicita la entrega a domicilio. En el resto del país el precio varía al adicionarle el costo del traslado. En Bluefields y Puerto Cabezas es donde se registran los precios más altos del país.

Para López es posible que por la crisis sociopolítica que enfrenta el país el próximo año el consumo del gas butano y de energía eléctrica se contraiga aún más, porque se espera que más personas pierdan sus trabajos, lo que provocará una agudización de la crisis.

“El gas casi es considerado un producto de primera necesidad, como lo es la energía, el agua, pero esta reducción en el consumo va a seguir el año próximo, porque si hay más pérdida de empleos, la gente se va a ir del país y eso va a afectar todos los sectores ”, sostiene López.

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Uso de leña

Pese a que Nicaragua es el único país de Centroamérica que no otorga subsidio al gas butano, en los últimos años el consumo de este producto se venía incrementando en la medida que la población lo sustituía para dejar de utilizar la leña.

La Organización Latinoamericana de Energía (Olade) en su estudio “Uso racional y sostenible de la leña en los países de SICA (Sistema de Integración Centroamericana)” indica que el consumo de leña se mantendrá e incluso se incrementará por el crecimiento de la población. “El encarecimiento de los hidrocarburos y la falta de medidas para un mejor uso de la leña se estima que puede aumentar hasta en un 15 por ciento del consumo actual”, dice el estudio.

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