Quién es Ana Quirós y por qué el régimen de Daniel Ortega la expulsó de Nicaragua

De padres mexicanos, Ana Quirós nació en Costa Rica, pero desde la primera vez que visitó Nicaragua, cuando tenía 15 años, se comprometió "profundamente" con el país

Ana Quirós

Ana Quirós será expulsada de Nicaragua. LA PRENSA

Chorros de sangre caen sobre el rostro y la camiseta de la mujer. El golpe en la cabeza del que sale la sangre fue propinado con un tubo de hierro por turbas afines al régimen de Daniel Ortega. Además de la cabeza, a la mujer le lesionaron dos dedos de una de sus manos. La mujer es Ana Quirós y fue una de las primeras víctimas de la represión policial y paramilitar iniciada el 18 de abril contra quienes pretendían manifestarse en contra de Daniel Ortega.

Este lunes, Quirós asistió a una cita en la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) y luego de horas aislada y sin conocerse cuál era su situación, la vicepresidente de Costa Rica, Epsy Campbell, confirmó por medio de Twitter que Quirós fue expulsada de Nicaragua. Ella nació en Costa Rica, pero tiene nacionalidad nicaragüense.

A la cita en la DGME no permitieron el ingreso de la abogada de Quirós ni de la coordinadora del Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Ana María Tello.

Quién es Ana Quirós

De padres mexicanos, Ana Quirós nació en Costa Rica, pero desde la primera vez que visitó Nicaragua, cuando tenía 15 años, se comprometió «profundamente» con el país, aseguró. Ahora tiene aproximadamente 40 años residiendo en Nicaragua. «Yo escogí vivir, trabajar y luchar en Nicaragua. Hacer mi familia aquí», dijo en una conferencia de prensa la mañana de este lunes.

Ella es defensora feminista, experta en Salud Pública y dirige la organización no gubernamental Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), que se encarga de promover «los derechos socioculturales, con énfasis a la recreación sana y los derechos humanos con adolescentes y jóvenes promotores, padres y madres», según la descripción en su sitio web.

La directora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas), Ana Quirós, es atendida luego de la agresión de las turbas orteguistas. LA PRENSA/EFE/JORGE TORRES

Según afirmó Quirós este lunes, en la citatoria no le explicaban cuál era el motivo de la solicitud, pero ella, afirmó, esperaba lo peor, como sucedió. Según ella misma denunció, esta no es la primera vez que se enfrentaba a una situación de este tipo. En el año 2000, el Gobierno de Arnoldo Alemán intentó quitarle la nacionalidad nicaragüense, sin éxito.

De las primeras víctimas de la represión

La imagen de Quirós fue una de las primeras que se conocieron de la brutal represión que desató el régimen orteguista en contra de los nicaragüenses que protestaron en su contra.

Ese 18 de abril, Quirós llegó a Camino de Oriente junto a un grupo de personas a protestar en contra de las fallidas reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Las personas se empezaban a reunir cuando llegaron las turbas del régimen a intimidar y posteriormente golpear con tubos, piedras y cascos de motocicletas a quienes pretendían protestar. Ese día salieron lesionados decenas de personas, entre ellos periodistas que cubrían los hechos.

Al día siguiente, miles salieron a manifestarse, ya no solo por las reformas, sino además exigiendo la salida del dictador Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo.

Desde ese día, la experta en Salud Pública acudió a las marchas y se ha mantenido firme en su lucha contra la dictadura en el país.

La nacionalidad no está en un papel

Este lunes, Quirós dejó claro que no fue un papel lo que le dio la nacionalidad «y no es un papel lo que me la va a quitar, si fuera el caso».

«Yo escogí ser nicaragüense y me siento con todo el derecho de reclamar que se protejan mis derechos, que velen por mis derechos y con todo el derecho de exigir que en Nicaragua haya paz, haya justicia, haya libertad», aseveró Quirós, en referencia a que ella ha sido parte activa de las protestas en contra de la dictadura en Nicaragua, demandando democratización la del país.

«(Tengo el derecho) de repudiar los desmanes y las arbitrariedades que han venido cometiendo, los asesinatos, la prisión o el secuestro de todos esos hermanos y hermanas nicaragüenses», sentenció la feminista.