Bonos para bachilleres disfrazan la «normalidad» de Nicaragua

Régimen orteguista entregará más de 70, 274 bonos a bachilleres. Esto, según el especialista en educación Alex Bonilla, es una forma de demostrar su "normalidad"

Para recibir el bono de promoción los bachilleres deben aprobar el último corte evaluativo. LA PRENSA/JADER FLORES

Para recibir el bono de promoción los bachilleres deben aprobar el último corte evaluativo. LA PRENSA/JADER FLORES

A través de programas clientelistas, como el bono económico para los bachilleres, el régimen orteguista sigue apostando a su propia “normalidad”, pese a que persiste un descontento social generalizado contra la dictadura.

El asesor presidencial para temas educativos, Salvador Vanegas, indicó que durante esta semana entregarán 70,274 bonos para los bachilleres de colegios públicos.

Tomando en consideración el contexto de la crisis sociopolítica, algunas familias lo podrían considerar como parte del clientelismo político, explicó el experto en educación del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), Alex Bonilla.

El especialista indicó que este programa se ha ejecutado en años anteriores y busca aportar a la familia, que deberá incurrir en gastos por la ceremonia de graduación.

No obstante, bajo el contexto de represión, de capturas en diferentes espacios, mientras la movilidad es altamente controlada, se quiere acuñar la “normalidad” de Nicaragua, confió Bonilla.

“Estas entregas que el Gobierno hace en estos contextos pues ya están planificadas, pero no dejan de ser parte, de querernos vender una idea de normalidad, de que todo está normal, y por eso seguimos teniendo un estado proveedor, un estado mesiánico, un estado de falso mesianismo, un estado que quiere vender la idea de que en Nicaragua no ocurre nada”, indicó el especialista en educación del Ieepp.

Cabe mencionar que este año, el régimen Ortega-Murillo decidió aumentar la cantidad de bonos complementarios debido a que en el 2017 entregaron 60,300. En el 2018 entregarán 9,974 más.

Según las cifras brindadas por Julio Canelo, director de secundaria del Mined, a través de medios oficialistas, el pasado 28 de septiembre este año egresarán 86, 573 bachilleres.

Agregó que en dicha cifra incluyen 4,393 estudiantes más con respecto al 2017 (82,180 bachilleres).
Todo el aparataje estatal se ha encargado de obviar el descontento que existe en todos los sectores, en especial el estudiantil, después que la Policía Orteguista (PO) arremetiera contra los universitarios y el pueblo en general.

De hecho, una de las últimas víctimas de la dictadura fue el estudiante de cuarto año de secundaria del Instituto Rubén Darío, el adolescente de 16 años, Matt Romero.

Varios de los estudiantes de ese mismo centro aseguraban que no podían expresarse con libertad respecto a la situación política que vivía el país y en especial, sobre el riesgo que padecen los jóvenes frente al régimen.

La semana pasada, una estudiante demostró su repudio contra la PO, al lanzarle una piedra a un oficial, quien sin pensarlo dos veces sacó su pistola y la apuntó contra los escolares, que corrieron ante el peligro inminente. La situación ocurrió el pasado jueves, afuera del Colegio República de Argentina, en Managua, donde la PO también detuvo a dos estudiantes de secundaria.

Para Bonilla, a los estudiantes les fue violentado el principio de protección, que el Estado de Nicaragua debe de proveerles, como parte de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Lea además: Entierran a Matt Romero, el adolescente asesinado por paramilitares 

Débil formación educativa

Con el despertar social de la población nicaragüense, que fue arremetida a plomo por la Policía Orteguista y paramilitares, el calendario académico se vio afectado, y en especial, en los lugares de mayor represión, como Masaya o Carazo. De acuerdo con el monitoreo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), los días perdidos son alrededor de 45. Sin embargo, ahora el Ministerio de Educación se ha empeñado en destacar los más de ochenta mil bachilleres que desfilarán este año en las diferentes escuelas. Alex Bonilla, especialista en educación del Ieepp, explicó que esa ausencia de clases será resentida por los bachilleres, y debido a que en las pruebas de ingreso a una universidad pública se ha flexibilizado, no permite medir el impacto real.

Lea también: PO arresta y apunta con un arma a escolares