Dictadura causa “estrés y caos colectivo”, aseguran sicóloga y sociólogo

Los informes de las organizaciones de derechos humanos han revelado la crueldad policial contra la población civil que se levantó en una lucha cívica contra la dictadura de Daniel Ortega, el pasado 18 de abril

La represión ocurre un día después que la Policía Orteguista publicara un comunicado el que prohibía las manifestaciones sin su previa autorización y amenazaba con «tomar todas las medidas para garantizar el orden». LA PRENSA/O.NAVARRETE

Por cualquier punto de Nicaragua ante los ojos de los ciudadanos está la presencia de un funcionario que en vez de generar confianza y seguridad, provoca miedo y “hasta estrés y caos colectivo”. Se trata de la Policía Orteguista.

“La presencia de la Policía ha creado estrés y caos colectivo en Nicaragua”, sostiene la sicóloga Andrea Chamorro.

De acuerdo con la sicóloga, la represión en Nicaragua tiene nombre directo “Policía… y no es para menos, representan intimidación”.

“Siendo estos (la Policía) los pioneros en secuestro, asesinatos y desapariciones en estos siete meses de revolución cívica, la gente, además le pierde el respeto a la persona que anda ese uniforme y lo otro que ese uniforme representa miedo en la población”, sostiene Chamorro.

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Los informes de las organizaciones de derechos humanos han revelado la crueldad policial contra la población civil que se levantó en una lucha cívica contra la dictadura de Daniel Ortega, el pasado 18 de abril.

“La gente tiene horror que la Policía la detenga porque eso significa que te vayan a torturar, matar, desaparecer y en otro de los casos te inventen un juicio. Este régimen policial, crea otro efecto: que la gente se paralice, se reprima, o sea, que no proteste, porque sabe que la Policía está allí para atemorizarlo y en el peor de los casos apagar tu voz”, afirmó la psicóloga.

Actualmente en Nicaragua, hay más de seiscientas personas detenidas acusadas de terroristas por participar en marchas pacíficas. Miles han tenido que huir también al extranjero precisamente por el terror policial y paramilitar. Más de quinientas personas perdieron la vida por la represión, según organismos de derechos humanos.

Estrategia orteguista

El sociólogo Oscar René Vargas aseguró que la degradación económica y las sanciones que vendrán contra la dictadura provocarán una segunda oleada de protestas, por lo cual Ortega optó por imponer un régimen policial.

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“Ortega decidió la estrategia de estado policiaco, que implica desplegar a los policías y paramilitares, vestidos de policías, en todo el territorio que ellos detectan posibles brotes de protestas sociales. Es por eso que conocemos el despliegue parapolicial en el país”, añade.

Pero, según Vargas, el objetivo del estado policial va más allá. “Implica la represión selectiva de los líderes locales, los creadores de opinión, los periodistas, las mujeres, que se han destacado en los últimos meses como líderes ante la opinión pública”, enfatizó Vargas.

Vargas: Ortega prepara negociación

El sociólogo Oscar René Vargas expresó que el fin del régimen policial es infundir miedo y terror en la población inconforme con el régimen.

El comisionado general Francisco Díaz, director de la Policía Nacional y consuegro de Daniel Ortega. LA PRENSA/ TOMADA DE EL 19
El comisionado general Francisco Díaz, director de la Policía Orteguista y consuegro de Daniel Ortega. LA PRENSA/ TOMADA DE EL 19

“El objetivo de su estrategia es someter a la población al silencio, a la inmovilidad social; crear miedo, terror, paralización social. Sabiendo que no tiene mucho tiempo para desarmar al movimiento social, por eso la agresividad de la represión”, precisa el sociólogo y analista político.

“Todo lo anterior tiene un fin principal. Ortega sabe que tiene que negociar una salida a la crisis, pero quiere negociar en posición de fuerza; es decir, sin movimiento social beligerante. Ortega se prepara una negociación, preparándose como si fuera a la guerra”, asegura Vargas.

“Hay que estar claro que el movimiento social se encuentra en una fase de reflujo, pero también puede iniciar una segunda ola de ascenso social”, explicó.