BCN agota el fondo de emergencia del BCIE y se queda sin dinero para seguir apoyando reservas internacionales

Pese a que se activó el último tramo de los doscientos millones contratados con el BCIE para trasladarlos a las cuentas de reserva del Banco Central de Nicaragua, eso no evitó que las Reservas Internacionales Brutas (RIB) al 31 de octubre se redujeran en 41.5 millones de dólares con respecto a lo acumulado en septiembre pasado.

Ante la imposibilidad de estabilizar la economía y la fuga de depósitos del sistema financiero nacional, el Banco Central de Nicaragua recurrió en octubre al fondo de contingencia de liquidez con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) e hizo uso del último tramo por cincuenta millones de dólares, para completar así los doscientos millones de dólares obtenidos en crédito por este concepto.

Pese a que se activó el último tramo de los doscientos millones contratados con el BCIE para trasladarlos a las cuentas de reserva del Banco Central de Nicaragua, eso no evitó que las Reservas Internacionales Brutas (RIB) al 31 de octubre se redujeran en 41.5 millones de dólares con respecto a lo acumulado en septiembre pasado.

Al término de octubre Nicaragua tenía en Reservas Internacionales Brutas 2,260.1 millones de dólares, por debajo de los 2,301.6 millones de dólares en septiembre pasado.

El impacto de la crisis sociopolítica, que ya lleva medio año, sobre las reservas internacionales sin embargo es mayor si se compara el saldo de octubre con el de marzo o abril, cuando Nicaragua contaba con 2,892.02 millones y 2,970.2 millones de dólares, respectivamente.

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Se derrumban las RINA

Entre abril y octubre, la crisis ha diezmado 710 millones de dólares de las reservas internacionales, principalmente de las cuentas relacionadas con las Reservas Netas Ajustas (RINA), que es donde está la liquidez con la que dispone el Banco Central de Nicaragua para afrontar la compraventa de divisas al sistema financiero nacional, así como para el pago de deuda externa, entre otros.

Al finalizar octubre, el BCN acumulaba en RINA un total de 1,155 millones de dólares, unos 79 millones menos comparados con los 1,234.1 millones de dólares que tenía en septiembre pasado.

No obstante, desde abril reciente y hasta el mes de referencia, la reservas netas ajustadas se han reducido en 783.4 millones de dólares. Al término del primer cuatrimestre, es decir a inicio del estallido de la crisis sociopolítica actual, el Banco Central disponía de 1,938.4 millones de dólares para realizar sus operaciones de venta de divisas y otras obligaciones.

“Cuando esas (las RINA) se están agotando con demasiada rapidez, el Gobierno puede recurrir como medida extrema a devaluar la moneda o imponer control de cambio”, explica un economista que prefiere no ser citado.

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Presionan devaluación

Es precisamente el comportamiento en declive de las reservas lo que ocasionó que la firma calificadora Standard & Poor’s Global Ratings (S&P) advirtiera que esta pérdida estaba presionando a una devaluación del córdoba.

“Una disminución en las reservas internacionales podría complicar la gestión del tipo de cambio a pesar del compromiso de las autoridades con el tipo de cambio… que se deprecia (devalúa) en 5 por ciento anual frente al dólar estadounidense”, dice el reporte de S&P.

La agencia Fitch Ratings también alertó de esa posibilidad en un reporte publicado el martes, tras aplicarle una rebaja de nota a la deuda soberana pública.

“Entre marzo y septiembre, las reservas internacionales cayeron en 590 millones de dólares (20 por ciento), a pesar de que el BCN se basó en una línea de crédito de 200 millones de dólares del BCIE”, señaló Fitch.

Las reservas internacionales se han visto erosionadas por la salida masiva de dinero del sistema financiero nacional, que hasta octubre acumulaban una pérdida por 1,373 millones de dólares, de los cuales 987 millones son retiros en dólares y otros 386 millones de dólares lo que ha salido en equivalencia de las cuentas que están en moneda nacional.

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Fondo del BCIE daba un leve respiro

Esa realidad financiera, así como los retiros que el Gobierno central ha tenido que realizar para afrontar el creciente déficit presupuestario, obligó al Banco Central el 27 de junio a activar un fondo de contingencia de liquidez que contrató desde hace varios años con el BCIE.

Durante años, el Ejecutivo se ufanó que venía renovando la línea de crédito con el BCIE- contratado en agosto de 2009- de doscientos millones de dólares y que hasta ahora no había necesitado hacer uso de ella. Sin embargo, solo han bastado seis meses de inestabilidad sociopolítica para que en cuatro meses se haya agotado ese fondo de emergencia.

Estos recursos del Banco Centroamericano de Integración Económica forman parte del Programa de Crédito para Apoyar la Gestión de Liquidez de los Bancos Centrales de los Países Fundadores del banco regional.

El destino del dinero del BCIE

Los doscientos millones de dólares que el Banco Central extrajo de un fondo crediticio con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) están en una de las cuentas que integran las Reservas Internacionales Brutas (RIB).

Dentro de las RIB se contabilizan los llamados pasivos de reservas, que corresponden a los préstamos del Fondo Monetario Internacional y el préstamo de contingencia del BCIE, los cuales son intocables para el Banco Central.

Cuando esos pasivos se deducen de las RIB resulta lo que se conoce como Reservas Internacionales Netas, que contienen el Fondo de Garantía de los Depósitos y el encaje de los depósitos en dólares y las letras a muy corto plazo del BCN. Este dinero tampoco se puede tocar.

Por qué importan las reservas

Los doscientos millones de dólares del BCIE se están usando para que Nicaragua mantenga los niveles de reservas internacionales brutos requeridos por los organismos internacionales, lo que permite al país, entre otras cosas, tener acceso a financiamiento externo porque estas reflejan la capacidad de pago de un país.

Hasta octubre, las reservas brutas representaban 2.81 veces la base monetaria. La primera vez que el Gobierno activó dicho fondo explicó que recibió ese desembolso para “asegurar la liquidez preservando niveles adecuados de sus reservas internacionales y resguardar la estabilidad macroeconómica y financiera del país”.

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