Pastor Marenco: «Sin Dios en el corazón no puede haber perdón ni reconciliación»

Sin Dios en el corazón, no se puede lograr perdón ni reconciliación, asegura el reverendo Augusto César Marenco, pastor general del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, en Managua

El pastor Augusto César Marenco asegura que el juego “Charlie, Charlie”, tiene connotaciones diabólicas y que está afectando a la juventud.

Sin Dios en el corazón, no se puede lograr perdón ni reconciliación, asegura el reverendo Augusto César Marenco, pastor general del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, en Managua

De acuerdo al también teólogo,  el tema del perdón y la reconciliación está ligado directamente a los valores morales y del Evangelio.

«Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra», reflexiona Marenco, en base a lo que dice el libro de crónicas en La Biblia.

A juicio del religioso evangélico, cuando las sociedades viven en conflicto deben buscar el perdón y la reconciliación «y como fruto de esto nace la justicia, la tolerancia y las buenas relaciones entre los seres humanos».

Dios es la puerta de la reconciliación

Marenco asegura que nunca podrá ver reconciliación en los seres humanos si no se toma en cuenta a Dios. «En esto debemos ser claros, el perdón y la reconciliación nace del corazón sincero; pero es Dios quien nos da ese carisma de poder perdonar desde el corazón. Dios es la puerta de la reconciliación»,

«Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación», asegura Marenco al leer el libro de Corintios, en donde se habla del tema de la reconciliación.

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No puede haber perdón ni reconciliación sin una auténtica comunión con Dios en los seres humanos, asegura el pastor Augusto Cesar Marenco
Evangélicos hacen oración por Nicaragua. Según datos de M&R, el número de evangélicos crece en el país.
LA PRENSA/ARCHIVO

En relación al caso de Nicaragua que vive una convulsión social, el pastor Marenco insiste que la Iglesia siempre ha desempeñado un papel importante para reconciliar a las sociedades. «Nicaragua en el pasado vivió guerra, conflictos y allí ha estado la Iglesia. Pero, insisto, la reconciliación y el perdón, se puede lograr cuando tomemos en cuenta a Dios como mediador», evangeliza el pastor y teólogo.

«Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación», dice Marenco, citando el libro bíblico de Corintios.

Ante esto Marenco, añade: «es imposible que haya reconciliación entre los hombres, cuando no haya una reconciliación entre los hombres y Dios».

Mensaje a los nicaragüenses

El reverendo Marenco exhortó a los nicaragüenses, en especial a las familias, promover la educación de la reconciliación desde los hogares. «La Iglesia promueve la paz y la reconciliación y en esto siempre hemos trabajado con la familia, la mejor universidad para la educación de los valores», comentó Marenco.

«Es decir, los nicaragüenses por muy difíciles que sean los tiempos que vivimos, debemos confiar en Dios y de manera humilde y sabia inculcar los valores del evangelio en nuestros hogares, porque de allí nacen los hombres y mujeres que construyen las sociedades y si nacen con los valores morales, estaremos ante seres humanos que tendrán hábitos de amor, diálogo, perdón y reconciliación; o sea tendrán la capacidad de manejar cualquier crisis por muy compleja que esta sea», exhortó Marenco.

“Sean tolerantes los unos con los otros, y si alguien tiene alguna queja contra otro, perdónense», aconsejó el revendo Augusto César Marenco, leyendo una cita bíblica en el libro de Colosenses.