Policía Orteguista, el brazo represivo del FSLN en Nicaragua

La Policía Orteguista es la institución que más relaciona la población con la violación de derechos humanos, según el último informe de la Comisión Permanente de Derechos Humanos.

El fotoperiodista Oswaldo Rivas es golpeado en el suelo por policías. LA PRENSA/Cortesía

La Policía Orteguista (PO) ha sido la institución que más ha relacionado la población con la violación a los derechos humanos, según el último informe de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que recibió 3015 denuncias contra la PO.

De esa manera, se ha convertido en un cuerpo policial represivo que no da garantías ni seguridad ciudadana a los nicaragüenses, explicó el secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona.

“La Policía se ha vuelto el brazo armado, el verdugo del partido Frente Sandinista en contra de los nicaragüenses que salen a manifestarse, que es un derecho humano”, expresó Carmona.

En su informe, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó que se identificó un patrón a través del cual, agentes estatales, principalmente, efectivos de la “Policía Nacional” y grupos parapoliciales actuaron bajo el consentimiento de la Policía en una respuesta represiva para disuadir las manifestaciones.

Antes del estallido social del 18 de abril, la CPDH había registrado denuncias contra la institución policial. También había señalado que esta perdió su profesionalismo desde el momento en el que se izaba la bandera de un partido político en actos oficiales de la PO; eso indicaba el deterioro que venía sufriendo.

Actualmente los nicaragüenses no se sienten seguros ante una policía, que en vez de dar seguridad, te va a reprimir, a asediar, amenazar, explicó Carmona.

El repudio contra la PO por parte de la población fue más notorio por el actuar represivo en las protestas. En varias de las marchas que pasaban por el edificio de Plaza El Sol, en Managua, los ciudadanos les gritaban “asesinos”, asesinos”, además de escribir esa misma leyenda en sus paredes.

La PO se ha encargado no solo de prohibir las manifestaciones pacíficas, sino de hacer cumplir lo establecido por ellos mismos, lo que implica apresar a cualquier persona que parezca sospechoso, tanto en el espacio público, como en centros privados, incluyendo los centros comerciales, donde también mantienen vigilancia.

Carmona explicó que la institución policial esta totalmente desprestigiada, que no responde a los intereses de la ciudadanía, y tampoco respeta la Constitución Política de Nicaragua; responde a un partido político.

LAPRENSA/L. GONZÁLEZ

Atención para fanáticos del régimen

También indicó que no da una atención integral como ciudadano, ya que si grupos afines al partido del régimen denuncian, inmediatamente son efectivos, pero si otras personas aseguran que un funcionario público o afín al partido lo agrede o lesiona, no hacen nada, y buscan como amenazarlo para que no continúe con sus demandas e investigaciones.

Es así que la PO mantiene una constante persecución contra la población autoconvocada, a la cual la detiene de forma ilegal. También custodian a los trabajadores estatales que ondean banderas rojinegras todos los días en las rotondas.

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Amenazan con arresto

La amenaza de detención policial es la principal de las denuncias realizadas por la ciudadanía a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH); fueron 1186. Al respecto, el secretario ejecutivo de CPDH, Marcos Carmona, explicó que desde el hecho que un policía te quita el celular es una actuación abusiva. “Tenemos una policía que realmente no respeta los derechos humanos, y cuando no respeta los derechos humanos, tenés personas que están al margen de la ley (…)., dijo.

Cabe mencionar que además de la PO, sujetos encapuchados y armados han capturado a jóvenes mientras se desplazan en las calles, y después, estos aparecen en la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como El Chipote.

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