Las muertes maternas y muertes neonatales disminuyeron durante este año según reflejan las estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa). La información oficial indica que hasta la segunda semana de diciembre hubo 806 muertes neonatales un dato inferior a las 1,022 reportadas en igual periodo del año pasado. Además reportan 44 muertes maternas, dos menos que un año atrás.
Según el Minsa la disminución de las muertes maternas es algo que ha venido ocurriendo en los últimos años en Nicaragua. Las autoridades atribuyen el fenómeno a la instalación de casas maternas en la mayoría de los municipios del país, pero algunos especialistas en la materia han señalado que la institución sólo registra como muerte materna las defunciones asociadas a causas biológicas y no socioeconómicas.
El ginecólogo Alejandro Pérez Fabri, quien es especialista en climaterio y menopausia, explicó que las muertes maternas pueden registrarse durante el embarazo, parto y puerperio. Señaló además que factores sociales y factores biológicos que pueden llevar a una defunción de este tipo y en países pobres como Nicaragua los factores sociales influyen en gran medida.
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“La mortalidad materna tiene tres enfermedades biológicamente graves: preeclampsia, hemorragia e infección y otros factores socioeconómicos claves: los embarazos en los extremos –14 o 35 años– son de alto riesgo, la multiparidad, la desnutrición, si la mujer estaba desnutrida y sale preñada va ir consumiendo sus reservas y se consume en vida, por eso la mortalidad materna tiene que ver mucho con el desarrollo social y económico de las sociedades”, dijo el galeno.
Monitoreo internacional
Recientemente la investigadora y feminista, Ana María Pizarro, detalló que a nivel internacional la tasa de muertes maternas es una especie de tarjeta de presentación de un país, debido a que el fallecimiento de una mujer durante el embarazo, el parto o el posparto evidencia muchos factores sociales que inciden en la salud de la población.
“Las verdaderas razones de las muertes maternas, que no tienen que ver con lo biológico, son la pobreza, la falta de educación sexual, falta de educación formal porque la mayoría de las mujeres que mueren tienen un bajo nivel educativo, son pobres o extremadamente pobres, viven en comunidades rurales o en zonas urbanas marginales donde los servicios de salud y educación no llegan a como deberían llegar”, manifestó la investigadora.
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Además el problema social de las muertes maternas no termina con el fallecimiento de la mujer, pues esta situación rompe los vínculos familiares, provoca marginación social y prolonga el círculo de la pobreza.
Para Pizarro: “En la muerte materna confluyen todas las oportunidades que las mujeres perdieron a lo largo de su vida, los derechos sociales, derechos políticos, derechos económicos y los derechos a vivir una libre de violencia, entonces se rompe la familia y generalmente los niños quedan en manos de otra mujer, que puede ser la abuela… y también está ligada a la irresponsabilidad paterna”.
Por su parte el doctor Fabri subrayó que en Nicaragua la tasa de fecundidad es bastante alta y “en una sociedad como la nuestra, con bastante pobreza, entre más hijos tenga una mujer peor situación socioeconómica va a tener”.
El país de las niñas madres
Nicaragua es uno de los países con las tasas de fecundidad en adolescentes más altas del continente americano, según el informe “El Poder de Decidir: Derechos Reproductivos y Transición Demográfica”, publicado recientemente por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) cada día en el país cinco niñas, entre 10 y 14 años, se convierten en madres; asimismo, 92 de cada mil adolescentes entre 15 y 19 años ya han tenido al menos un hijo.
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El documento del UNFPA explica que en la medida en que los países garantizan el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, reducen la violencia de género, y si incorporan la educación integral de la sexualidad adecuada a la edad en sus sistemas educativos, se alcanza un mayor bienestar de todas las personas, las familias, las comunidades y se acelera el desarrollo mundial.
