Masaya bajo redadas y asedio policial

Masaya fue una de las ciudades más reprimidas por el régimen orteguista, asesinando a 35 personas. Esta ciudad también se atrincheró por completo para detener la ola de saqueos de la que fueron víctimas los principales negocios.

La Policía Orteguista convirtió legalmente una vivienda privada en un comando desde donde asedian Monimbó. LA PRENSA/Uriel Molina

La Policía Orteguista (PO) mantiene el asedio en la ciudad de Masaya, por medio de patrullaje, redadas y cateos arbitrarios de viviendas en diferentes barrios.

Keneth Martínez Gaitán, de 29 años, fue capturado la noche de este miércoles y llevado a la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como el Chipote, bajo un proceso de investigación, confirmaron sus familiares.

La población de Masaya, por medio de redes sociales, reportó más capturas selectivas en otros barrios.

Le puede interesar: Turba orteguista quería llevarse a San Silvestre de la parroquia de Catarina, en Masaya

Gabriela Ñurinda, esposa de Keneth, relató que los efectivos de la PO llegaron a su casa, en el histórico barrio de Monimbó, cerca de las 7:00 p.m. del miércoles. Fueron unos quince oficiales que se movilizaron en tres patrullas.

Varios de los agentes estaban encapuchados y todos portaban armas. La presencia de los oficiales puso nerviosa a Ñurinda, por ello, no logró ver en qué condiciones subieron a su esposo a la camioneta.

Sin embargo, aseguró que los oficiales no mostraron un comportamiento violento, por lo tanto no hubo ningún tipo de agresión.

Después de la captura de Keneth, los agentes regresaron para catear la casa y revisaron todo. La mamá de Ñurinda junto con una sobrina acompañaron a los policías, quienes entraron hasta los servicios sanitarios.

Lea además: Testigos no sustentan acusaciones contra Christian Fajardo, líder del Movimiento 19 de Abril de Masaya

Lo único que les resultó sospechoso a los policías fue una bandera de Nicaragua, relató la esposa de Keneth. Su mamá les explicó que el símbolo patrio pertenecía a su esposo, ya fallecido, y que como nicaragüense la colocaban cada 14 de septiembre.

Los oficiales le tomaron fotografías a la bandera y les pidieron nombres y números de cédula a las personas que estaban en el hogar. También, uno de los oficiales, al parecer el que estaba a cargo de la operación, le solicitó a Ñurinda que los llevara a la casa de su suegra; en el lugar ella no bajó de la patrulla y solo observó que los oficiales entraron a la vivienda. Desconoce qué sucedió al interior.

Ñurinda explicó que los oficiales no les comunicaron el motivo de la detención de su esposo, a la vez que aseguró que su familia no pertenece a ningún partido político y tampoco ha participado en protestas o tranques contra el régimen orteguista.

Lea también: PO pone a la orden del juez a autoconvocado de Masaya

En una visita que realizó LA PRENSA a la ciudad de Masaya, la población expuso que uno de los arrestos más conocidos fue el de Keneth, en la reconocida panadería Divino Redentor; sin embargo, también denunciaron en redes sociales que hubo más capturas en el barrio Fox y barrio Héroes y Mártires.

Resistencia sigue viva

Desde el 17 de julio que la PO junto con paramilitares equipados con armas de guerra se tomaron a punta de plomo el barrio histórico de Monimbó, donde la presencia policial es constante todo el tiempo.

Después del ataque contra el barrio, la PO junto con paramilitares ejecutaron la persecución contra la población que había participado en protestas o tranques contra el régimen Ortega-Murillo.

Esta persecución se ha mantenido desde julio, en coordinación con el apoyo de los Comités del Poder Ciudadano (CPC), según ha denunciado la misma población.

Además: Las celebraciones religiosas del orteguismo en los departamentos

Sin embargo, las capturas y el patrullaje, tanto en camionetas como en motocicletas, han aumentado desde finales de diciembre.

Esto, a raíz, de varias detonaciones de explosivos artesanales, similares a los que los monimboseños utilizaron para defenderse de los constantes ataques policiales.

Las explosiones empezaron a ser más frecuentes desde el 20 de diciembre y el pasado 31 de diciembre, cerca de las 10:00 p.m., se escuchó una fuerte explosión que muchos pobladores atribuyeron a una bomba de contacto; además han aparecido pintas contra el régimen.

Masaya fue una de las ciudades más reprimidas por el régimen orteguista, asesinando a 35 personas. Esta ciudad también se atrincheró por completo para detener la ola de saqueos de la que fueron víctimas los principales negocios.

Monimbó vive bajo la vigilancia policial

El régimen orteguista ha mantenido una fuerte vigilancia en la ciudad de Masaya, desde que se apoderó de la zona en julio pasado mediante una salvaje operación armada.

Antes que la misma PO criminalizara las protestas ciudadanas en el país, en Masaya no se podían realizar marchas, tampoco plantones, ya que los agentes se encargaban de asediarlos y amenazar con cárcel a quienes se atrevieran a ejercer su derecho a expresarse.

También: El líder del Movimiento 19 de abril de Masaya Yubrank Suazo va a juicio en 2019

Uno de los lugares más álgidos de las protestas fue el barrio de Monimbó. La placita Pedro Joaquín Chamorro era un lugar de reunión de las personas que protestaban contra el régimen; de hecho, ahí se leyeron varias proclamaciones contra la barbarie de Ortega. Sin embargo, actualmente permanece vigilada día y noche por antimotines de la PO.

Estos se apoderaron de una casa esquinera blanca, de dos pisos, que se ubica frente a la placita. Esta funcionaba como un puesto médico, en el que se brindaba atención a las víctimas de la represión; sin embargo, ahora se ha convertido ilegalmente en un comando de la PO.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: