Al menos 20 exiliados nicaragüenses que fueron deportados de EE.UU. están desaparecidos

El temor de los familiares de los nicaragüenses a los que se les negó el asilo político es que las autoridades los trasladen al Chipote para investigarlos

Los veinte nicas deportados se encontraban en el Broward Transitional Center de Inmigración y Aduanas (ICE) en Pompano Beach, condado de Broward. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

Algunos nicaragüenses que se han exiliado en EE. UU tras huir de la represión y persecución del régimen de Daniel Ortega, por haber participado de alguna forma en las protestas cívicas durante abril y julio de 2018, los meses más duros de la crisis, están siendo deportados por ese país tras negarles el asilo político, según activistas de derechos humanos.

El temor de los familiares de los deportados, según la denuncia, es que las autoridades nicaragüenses al recibir a los exiliados inmediatamente los trasladan al Chipote, cárceles de tortura, para investigarlos.

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Al menos veinte nicaragüenses fueron deportados el miércoles 3 de enero en la noche.

Según Róger Castaño, representante de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH) de Nicaragua en Miami, se desconoce el destino de los repatriados.

Uno de los autoconvocados nicaragüenses detenido en Texas es un matagalpino de 32 años, que tras ser perseguido por paramilitares y marcarle la casa de habitación con la amenaza “plomo” decidió irse a Estados Unidos, donde fue detenido por Migración, desde el pasado 23 de diciembre.

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Según sus familiares, fue trasladado a Miami, sin derecho a un abogado. “Tardamos cuatro días en localizarlo en Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos y ahora no nos dan información, por lo que desconocemos si aún está ahí o ya lo deportaron a Nicaragua”, dijo una familiar.

Los veinte nicas deportados, según Castaño, se encontraban en el Broward Transitional Center de Inmigración y Aduanas (ICE) en Pompano Beach, condado de Broward.

“Es triste que estos muchachos que salieron huyendo del régimen de Ortega-Murillo serán puestos en sus manos otra vez, sin haber tenido delito alguno más que defender la patria y pensar diferente, amar la democracia”, expresó la familiar.

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El régimen no deja de asediar al matagalpino, pues en su ausencia han llegado a buscarlo a su casa hombres vestido de civil, que primero llegan con la excusa de revisar los medidores de energía eléctrica, comentaron sus familiares, que están muy temerosos.

Más deportados

Entre los deportados está el activista David Gómez, de Estelí, en el norte de Nicaragua, quien ha participado en varias manifestaciones contra el gobierno de Ortega, según una nota publicada en el Nuevo Herald de Miami.

“Están deportando a nuestros hermanos que están solicitando asilo político y creemos que es inaudito esto debido a que el mismo presidente Donald Trump ha dicho que Nicaragua es un peligro para la seguridad interna de EE. UU., puesto que hay una dictadura criminal”, dijo el activista nicaragüense.

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Hay informes de personas que tienen pruebas de que participaron en la “rebelión cívica del pueblo nicaragüense que son buscados por la Policía y los órganos de represión del sandinismo, y sin embargo fueron deportados ”, aseveró Castaño en la conferencia de prensa en Miami.

Los deportados habían llegado a Estados Unidos en los últimos meses para pedir asilo político. “Algunos viajaron en avión y otros entraron por la frontera”, precisó el defensor de derechos humanos.

Los activistas también anunciaron que planean una manifestación frente a la Casa Blanca para que se mantenga el estatus de protección temporal (TPS) a los nicaragüenses y se les conceda a los venezolanos debido a que están bajo “dictaduras”.

Al Chipote

Según Róger Castaño, representante de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH) de Nicaragua en Miami, deportar a los autoconvocados nicaragüenses es enviarlos a la muerte.

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“Deportar a estos nicaragüenses significa enviarlos a la muerte, a la represión. Creemos que es inmoral y por eso le pedimos a nuestros representantes, a nuestros senadores, que paren las deportaciones”, dijo el activista.

Castaño refirió que algunas de las personas deportadas a Nicaragua terminan desaparecidas por el régimen sandinista o son secuestradas en el Chipote.

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