Lucía Pineda Ubau, la periodista encarcelada por la dictadura orteguista

Lucía Pineda Ubau es una de las periodistas más famosas de Nicaragua. Mitad tica y mitad nica, fue apresada en el canal donde trabajaba desde hace 10 años. Esta es la Chilindrina, más allá de las pantallas

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Lucía Pineda Ubau, jefa de prensa de 100% Noticias. LAPRENSA/O.Navarrete

Allá, en la región agreste del cantón de Upala, cerca de la frontera entre Nicaragua y Costa Rica, la familia Ubau suele reunirse para las fiestas de fin de año. Los más pequeños quiebran piñatas, comen granizados, mientras los adultos asan las carnes en parrillas.

Suele ser una reunión normal de una familia rural numerosa que sirve para resumir en anécdotas el año que acaba de terminar. Lejos del estudio, los monitores, las cámaras y los micrófonos, Lucía Pineda Ubau, una de las periodistas más famosas de los últimos 20 años en la televisión nicaragüense, acapara la atención de todos haciendo un noticiero improvisado sobre lo más importante del año.

“La extrañamos muchísimo”, dice Alejandro Ubau, tío materno. “Estas fechas son importantes para la familia y ella era el alma de las fiestas”, agrega.

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Alejandro Ubau es uno de los familiares que está pendiente del día a día de Lucía Pineda Ubau, desde que la arrestaron el pasado viernes 21 de diciembre en el canal 100% Noticias, donde trabajaba como jefa de prensa desde hace 10 años.

De lo que se sabe de aquel día es que ella estaba en el canal junto a los directores, Miguel Mora y Verónica Chávez. Probablemente editando o planificando la agenda del día siguiente, cuando a eso de las 9:00 de la noche se cortó abruptamente la programación del canal para colgar una viñeta de última hora y hacer una denuncia “en vivo”:

—¡Tenemos información de última hora! Hay presencia de antimotines y están queriendo entrar a 100% Noticias —dijo apenas tomando aire. Y continuó: —¡Urgente, urgente! Hay paramilitares aquí adentro (del canal). Estamos reportando de última hora.

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Desde entonces el canal se encuentra fuera del aire y si usted lo sintoniza, la pantalla le aparece en negro. Esa también fue la última vez que se escuchó la voz de Lucía.

La familia de Lucía Pineda es originaria de San Miguelito, Río San Juan, pero se trasladaron a vivir a Managua a finales de los años 70. LAPRENSA/Cortesía

Encuentro de las dos Chilindrinas

Lucía Pineda Ubau inició en el periodismo en 1995 en el noticiero Extravisión, que se transmitía en Canal 4 a las 10:00 de la noche. Dos años después se fue a 100% Noticias, que para esa época era un noticiero de Radio Magic y luego pasaría a Canal 8 hasta el año 2000.

Un año después se fue a trabajar a TV Noticias, de Canal 2, entonces dirigido por la periodista María Lilly Delgado. Ahí estuvo siete años. Trabajando para ese canal, exactamente para el Teletón del año 2004, la Chilindrina nica entrevistó a la Chilindrina mexicana, la actriz María Antonieta de las Nieves, quien dio vida al famoso personaje de El Chavo del Ocho. Ambas llevaban un vestidito verde, un suéter rojo, calcetas blancas y zapatos de colegiala; Lucía tuvo que explicarle a la actriz que era periodista y no comediante.

(VIDEO) El encuentro de las dos «Chilindrinas»

En el año 2009 regresó a 100% Noticias, en calidad de accionista y jefa de prensa, donde estuvo hasta que la arrestaron.

Además de ser periodista, Lucía Pineda Ubau estudió Derecho.


Mazorca

Nomás terminaba de masticar todos los granos, Lucía Pineda Ubau agarraba la mazorca como micrófono para relatar sucesos que solo pasaban en su cabeza. Debía tener unos 10 años de edad por entonces, pero desde esa época Francisco Pineda, su padre, sabía a qué se dedicaría la mayor de sus hijas: periodismo.

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De esta parte de su vida hablaremos más adelante. Por ahora viajemos en el tiempo a la Managua de principios de los años 70, luego de que toda su familia llegó desde la comunidad San Miguelito, Río San Juan. Eran tiempos de guerra y los Pineda Ubau, reconocidos sandinistas, temían represalias por parte de la Guardia Somocista.

Durante una de las votaciones presidenciales de Costa Rica en la embajada en Nicaragua. LAPRENSA/Archivo

Francisco Pineda y Lucía Ubau Hernández, padres de la periodista, se conocieron en San Miguelito, cuando la madre de ella emigró de Upala, donde nació, para trabajar. Ahí nació Lucía, en territorio nica. Es por eso que tiene la nacionalidad nicaragüense, pero también adquirió la costarricense por el origen materno.

En Managua vivía en la Colonia Morazán. Sus padres trabajaban hasta tres turnos al día como maestros de colegios para poder mantener a sus siete hijos. “Era tiempos de guerra y de crisis, de manera que para entonces solo comíamos arroz con frijoles. Los frijoles biterra”, dice Lucía riéndose, en un reportaje que realizó la periodista Jennifer Ortiz en el año 2012. “Me tocaba espulgar los frijoles para después cocerlos y darles de comer a mis hermanos”, agrega.

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Además de cocinar para los pequeños, le tocaba cambiar pañales y limpiar la casa para cuando llegaran sus padres. “Se levantaba a las 5:00 de la mañana y estaba en el colegio antes que todas sus compañeras. Llegaba y ponía sus cuadernos en las sillas para guardarnos lugar porque era la primera en llegar”, dice su amiga de infancia Jamileth Marenco, en el mismo reportaje de Ortiz.

A finales de los años ochenta la situación para la familia Pineda Ubau empeoró económicamente. Por esa razón, doña Lucía Ubau regresó a Costa Rica con sus seis hijos menores, mientras la futura periodista se quedó con su papá en Managua para terminar el bachillerato.

A la derecha de la foto en la cobertura del Repliegue en 1998, cuando la familia Ortega Murillo era oposición. LA PRENSA/Óscar Navarrete

“Para ella fue bien dura la separación, porque era bien pegada con su madre y con sus hermanos”, confió Francisco Pineda, su padre, en 2012. Sin embargo, lo más difícil para Lucía era lidiar con el alcoholismo de Francisco, mientras ella estudiaba en la universidad.

“Fue difícil para mí porque en vez de llegar a la casa y encontrar la comida preparada y la casa limpia, encontraba a mi papá tirado, a veces sangrando porque se caía tomado”, reveló Lucía Pineda Ubau en el programa Mi Vida Mi Historia. “Eso me ponía triste, pero sacaba fuerzas de donde no tenía”, agregó.

“Yo lo reconozco. Un padre cuando toma licor afecta a sus hijos”, afirmó su padre, quien falleció hace cinco años. “Gracias a Dios ahora me siento un santo varón, porque ya no bebo, no tomo, ni ando detrás de una nagüa (falda de mujer), y me he entregado más a Dios”.

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Alejandro Ubau, tío de Lucía, dice que su sobrina sufrió mucho cuando murió Francisco Pineda. “Sintió su muerte, con él (su padre) vivió el tiempo que estuvo estudiando en Managua. Y nosotros, como familia, la apoyamos en esos momentos difíciles”, añade Alejandro.


Acusación

El domingo 23 de diciembre en el Complejo Judicial Central Managua, fue puesta a la orden del juez la ciudadana Lucía Agustina Pineda Ubau, acusada por el Ministerio Público como autora de los delitos de provocación, proposición y conspiración para cometer actos terroristas, según en un comunicado emitido por el Complejo Judicial de Managua.

El día que la secuestraron, la abogada Leyla Prado, de la Comisión Permanente de Derechos humanos, intercambió algunas palabras con ella. Desde ese día, ni el Consulado de Costa Rica, ni a los abogados, ni a los familiares les han dado la oportunidad de hablar con ella. “Le han negado todos sus derechos”, dice su tío Alejandro Ubau.

“Todos los días se llevan alimentos al Chipote, pero no sabemos si están siendo entregados. Sin embargo, cumplimos con llevarlos”, agrega Ubau.


Necia

Cuando fue a aplicar para una beca en la Universidad Centroamericana (UCA), Lucía Pineda le dijo a su padre que si no clasificaba en la carrera de Periodismo, no estudiaría nada más. “Desde chiquita traía eso”, aseveró Francisco Pineda en 2012, sobre la pasión de su hija por el periodismo.

Desde pequeña participaba en todas las obras de teatro en el colegio. El papel que mejor hacía era el de una señora chismosa, según contó la propia Lucía. “Creo que me identifiqué”, refirió, al relatar esa anécdota. “No es que los periodistas seamos chismosos, sino que siempre queremos saber más”, explicó.

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Unos años antes de salir de la carrera de Periodismo, Lucía empezó a ir todos los jueves a las instalaciones de Extravisión, el noticiero más visto en ese entonces a nivel nacional que se transmitía por Canal 4, integrado entre otros periodistas por Miguel Mora y Verónica Chávez, con quienes estuvo el día que la arrestaron casi 24 años después.

Con el expresidente Arnoldo Alemán, quien le puso el sobrenombre de Chilindrina en 1997. LA PRENSA/Archivo

Más o menos en el año 1995 es que Lucía empieza a visitar Extravisión para conseguir una pasantía. Durante cuatro meses estuvo golpeando la puerta del director del programa, Manuel Espinoza Enríquez. Primero se volvió amiga de su asistente, hasta que un día de tantos, quizá por hastío o por suerte, el señor la recibió.

—Fijate que se me perdió el video que me dejaste —le dijo Espinoza a Lucía, en referencia a una prueba de locución que ella le dejaba cada vez que lo buscaba.
—No importa, don Manuel —contestó la muchacha de inmediato. —Aquí le traigo otro, aquí está otra copia del video.
“Yo iba preparada siempre porque no se me podía escapar”, confesó Lucía más de una década después.

“Yo siempre la miraba que era muy inquieta, metida”, aseveró Miguel Mora, quien era periodista de ese programa. “De todo se quería dar cuenta. Lo otro que me llamaba la atención es que tenía disponibilidad de estar en cualquier hora. Ella era pasante, pero pasaba en el canal desde que salía de la universidad hasta altas horas de la noche, siempre preguntando en el estudio”.

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Y Verónica Chávez, quien fue presentadora de Extravisión, relató que Lucía Pineda Ubau era de las periodistas que se aprendían de memoria las placas de los vehículos y los números de teléfono de los funcionarios del gobierno. Todas las mañanas los llamaba para “ver qué le tenían”. Siempre averiguaba los números que le faltaban o se hacía amiga de alguien cercano a algún diputado o ministro.

“Ella era necia. Siempre insistía en hacer una cobertura hasta que uno le decía ‘dale pues’. Lo conseguía y casi siempre sacaba buenas primicias o noticias”, recordó Verónica.

Así quedaron las instalaciones de 100% Noticias, después del allanamiento y confiscación policial. LA PRENSA/Óscar Navarrete

Chilindrina

Desde que fue presentada en la juzgados de Managua, lo único que se sabe de Lucía es que le leyeron los cargos y le programaron una cita para iniciar juicio el próximo 25 de enero.

“La familia no tiene noticias de ella. Tampoco permiten que el cónsul de Costa Rica la visite con un médico. No podemos certificar que ella está bien de salud. Más bien creemos que está siendo torturada, porque desde el día que la detuvieron nadie la ha visto”, confió Alejandro Ubau, su tío, de 48 años de edad.

Unos días antes de que fuera arrestada, Alejandro se comunicaba con ella. Según él, Lucía Pineda Ubau sabía que había una amenaza latente y que su encarcelamiento era uno de los escenarios posibles. “Siempre fuimos muy respetuosos con su trabajo. Y ella como periodista tomó las medidas que tenía que tomar. Sabía la peligrosidad que están corriendo todos los periodistas durante este régimen”, manifestó Alejandro.

En el programa de sucesos 22-22 que se transmitía por Canal 2. LAPRENSA/Archivo

Para Alejandro, su sobrina es una apasionada del periodismo y está convencida de que su trabajo es “sumamente necesario”. Y para muestra está siempre congelado el momento que más ha marcado su carrera periodística y que quizá grafica en síntesis su personalidad.

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Tenía apenas 24 años y era una reportera en ciernes en Extravisión, cuando fue al aeropuerto de Managua a buscar al presidente Arnoldo Alemán, quien viajaba en ese momento a Costa Rica.

Alemán recién había llegado a la presidencia, cuando ya los cuestionamientos por corrupción empezaban con la compra de dos camionetas Chevrolet último modelo que estrenaba.

—Una pregunta, doctor, ¿en cuánto están valoradas estas dos camionetas nuevas que trajeron de Las Bahamas? —Preguntó Lucía, micrófono en mano, mientras perseguía a Alemán.
—¿De dónde?
—De Las Bahamas.
—Estos son 32 mil dólares —respondió al fin Alemán.
—¿Salen los reales del Gobierno?
—Si es del presidente de la República, de dónde van a salir.
—¿Pero de dónde salen?
—Del Presupuesto de la Presidencia de la República… Esta mi Chilindrina es necia, esta mi Chilindrina —dijo el mandatario en un tono burlón, mezcla de fastidio y condescendencia.

(VIDEO) Arnoldo Alemán «bautiza» como la Chilindrina a Lucía Pineda Ubau

Lucía Pineda Ubau intentó defenderse respondiéndole: “Pero don Barriga, mire…”, alcanzó a decir antes de que Alemán se escabullera entre la gente. “Alemán quería hacerme ver que no me tomaba en serio, que era una chavala necia que solo tonterías preguntaba”, contó a la revista Magazine en diciembre de 2016.

A su papá, don Francisco Pineda, en el centro de jubilados le decían don Chilindrino. “Pero a mí no me molestaba. Es mi hija y la quiero mucho. Qué le voy hacer…”, dijo años antes de morir.