Rector de Incae: «Nicaragua sufre una crisis de valores, de falta total de institucionalidad, de derechos humanos»

Enrique Bolaños Abaunza, quien dirige el prestigioso instituto, cuestionó el caudillismo y dijo que estamos viviendo un ciclo más de nuestra historia

El rector del INCAE, Enrique Bolaños Abaunza. LA PRENSA/ ARCHIVO /Lissa Villagra

El rector del INCAE, Enrique Bolaños Abaunza. LA PRENSA/ ARCHIVO /Lissa Villagra

Enrique Bolaños Abaunza, rector del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), sostuvo este martes que Nicaragua sufre una profunda crisis de valores y con una economía al borde del colapso durante el inicio de un foro al que llegaron unos doscientos empresarios, según los organizadores.

Al inicio de sus palabras de bienvenida, el rector dejó claro que el Incae no organizó el foro empresarial, sino que, a solicitud de los organizadores, se limitó a facilitar el recinto.

“Esta crisis es en todos los aspectos. Nicaragua sufre una crisis de valores, de falta total de institucionalidad, de derechos humanos, una crisis en donde hay centenares de muertos”, dijo el rector.

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“Una crisis en donde hay centenares de muerto, de encarcelados, decenas de miles emigrando y señalamientos de parte de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) de haber cometido crímenes y afectado la libertad de expresión. Una crisis en donde el secretario de la OEA está citando la Carta Democrática. Esto ahora nos lleva a un alto nivel de desempleo, y con una economía al borde del colapso”, expresó Bolaños.

El efecto negativo de los caudillos

El académico explicó en un discurso por escrito, divulgado posteriormente, que las crisis de Nicaragua por las luchas de poder de los caudillos han sido recurrentes y el efecto ha sido negativo para el país, al bloquear su prosperidad y desarrollo.

El país vive su día número 267 de crisis, provocada tras la represión del Gobierno en abril contra los manifestantes que iniciaron una protesta cívica, inconformes con una reforma inconsulta a la seguridad social, que luego el ejecutivo se vio obligado a derogar.

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Luego los reclamos mutaron a la petición generalizada de la renuncia de Daniel Ortega tras la agresión a la población que dejó los primeros muertos que al cabo de ocho meses ha dejado entre 325 y 535 fallecidos, según organismos de derechos humanos.

“Lo triste es que este tipo de crisis es recurrente en nuestra historia. En 1909 tuvimos la crisis de turno, esa crisis la volvimos a tener en la década de los 20, después en 1936, en 1947, en 1956, en 1979, en la década de los 80 y ahora la estamos viviendo de nuevo. Aunque en esta ocasión con mucha más crudeza”, lamentó.

Haciendo una reflexión sobre el pasado, Bolaños Abaunza recordó que en 1979 con la crisis de turno de ese momento, refiriéndose a la revolución que sacó del poder a la familia Somoza, Nicaragua en vez de mejorar se hundió en otra crisis que duró diez años.

Herencia de caudillos

“La historia evidencia que la conducta de nuestros caudillos en su búsqueda del poder los convierte en hombres que empobrecen en todo aspecto (moral, social, económico y cultural) al país”, sostuvo Bolaños Abaunza.

“En ese período (primer gobierno sandinista) Nicaragua pasó de tener un nivel de desarrollo cercano al de Costa Rica a ser el país más pobre del continente americano. Nicaragua en la década de los 90 inició un proceso de recuperación y desarrollo económico que nos llevó a un buen nivel de crecimiento”, recordó el rector del Incae.

Ortega recibió un país viable

“En el 2007 con la deuda externa saneada, con el déficit fiscal resuelto y con el Cafta firmado, este gobierno hereda por primera vez en cuarenta años a un país viable y logra por un tiempo mantener ese motor de desarrollo que venía desde los 90. Y digo por un tiempo, porque esta crisis que vivimos a partir del 18 de abril está arrasando con este crecimiento. El país está en riesgo de hundirse, lo cual creará más pobreza y miseria para los nicaragüenses.

Claramente el crecimiento logrado con este último modelo no fue sostenible”, afirmó Bolaños Abaunza.

Romper el ciclo resuelve lo económico

A juicio del rector del Incae, Enrique Bolaños Abaunza, el reto de Nicaragua deberá estar basado en romper el ciclo de sus crisis y que lo lleve a restaurar la democracia, su institucionalidad y su recuperación económica.

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“Hoy estamos viviendo un ciclo más de nuestra historia y el reto que todos tenemos es ver que este sea el momento
histórico de romper ese ciclo, y para siempre. Quiero insistir en este mensaje: el ciclo se rompe pasando por democracia y por institucionalidad. Rompiendo el ciclo, se resuelve lo
económico”, destacó Bolaños.