Zona de Strikes: ¿Qué tan culpable es Julio Sánchez?

Julio Sánchez está en el ojo del huracán después de haber conducido al Bóer, que terminó eliminado por los Tigres de Chinandega en la semifinal

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Julio Sánchez está bajo una lluvia de críticas.

Cuando la empresa no anda bien es culpa del gerente, suele decirse a menudo. Pero esa podría ser una conclusión motivada por la inmediatez o el análisis folclórico, que por lo general se imponen a la sensatez y al debate sosegado, que deberían ser una práctica en todos nosotros.

Sánchez está bajo severos cuestionamientos luego de la eliminación del Bóer, un equipo que parecía estructurado para disputar el campeonato, pero en lugar de eso, fue vencido derrotado por los Tigres de Chinandega.

Pero, ¿qué tan culpable es Julio? Claro que lo es. Tiene una gran responsabilidad en la falla de los Indios, pero no es el único. Ahí fallaron también los peloteros, técnicos y su junta directiva. En fin, el Bóer fue un club mal gestionado.

A Sánchez se le ha puesto en el ojo del huracán porque no tocó la bola en el noveno inning del último partido. En realidad, tuvo más fallas: se precipitó manejando su picheo, debilitó la defensiva y desbarató su alineación.

Y si nos vamos más atrás, vamos a encontrar que debió traer a Jorge Bucardo en vez de Francisco Valdivia cuando ganaba 5-3 el tercer juego, que le dio mucha valor a eso de zurdo contra zurdo en vez de procurar duelos parejos.

Ah, pero si el Bóer batea al menos un hit cuando llenó las bases sin out en el octavo inning del último juego ante Wilber Bucardo o si Valdivia domina a Gean Rigby en el séptimo episodio del tercer duelo, nadie lo culparía.

Lo que pasa es que por lo general, los fanáticos y periodistas identificados con un equipo, suelen ser crueles y cambian su mirada en función del resultado. Y en este caso, el Bóer tropezó, así que Sánchez tiene que aguantar.

Pero eso es lo que se ve por fuera. Por dentro hubo un equipo que respiró inconformidad todo el año porque tuvo una reducción salarial considerable, y sobre todo, porque no se sintió tratado con respeto. Ahí falló la directiva.

Ahora, si los jugadores al saber que habría reducción de salario, aceptaron jugar así, también fallaron a su compromiso. Entonces, el fracaso del Bóer es la suma de muchas fallas, pero siempre hay que culpar a alguien.

Y quién mejor para ser criticado que el mánager? Mi punto es, Sánchez tiene culpa, pero no solo él.

Sigue a Edgard Rodríguez por Twitter: @EdRod16