Rafael Solís renuncia como magistrado de la Corte Suprema de Justicia

Solís también renunció a todos los cargos políticos, "incluida la militancia en el FSLN". La renuncia es independiente" de la decisión que tome la Asamblea Nacional de aceptarla o no

Rafael Solís Cerda, magistrado orteguista de y Alba Luz Ramos, presidenta de la Corte Suprema de Justicia. LA PRENSA/ ARCHIVO

Rafael Solís Cerda, magistrado orteguista de y Alba Luz Ramos, presidenta de la Corte Suprema de Justicia. LA PRENSA/ ARCHIVO

Rafael Solís Cerda renunció al cargo de magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), a través de una carta dirigida a la pareja presidencial, en la que denuncia la represión del régimen del que fue uno de sus más cercanos colaboradores desde las altas estructuras del poder judicial.

La información fue confirmada anoche por Solís al Diario LA PRENSA mediante mensajes desde sus números celulares. También el fiscal Pablo Parenti, del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que vino al país a investigar las violaciones de derechos humanos recientemente, lo publicó en su cuenta de Twitter.

Renuncia irrevocable

El magistrado orteguista pidió su renuncia inmediata e irrevocable a Daniel Ortega, Rosario Murillo y Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional. Asimismo, detalló que renunció a todos los cargos políticos, incluida la militancia en el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

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La carta, con fecha del 8 de enero de este año, a su vez es una denuncia sobre la represión del régimen contra las protestas civiles que demandan la salida de Ortega del poder desde el 18 de abril pasado, la cual ha dejado más de trescientos muertos, según organismos de defensa de derechos humanos.

Esperaba un diálogo

En el escrito explica que durante los últimos nueve meses de la crisis estaba esperando que se diera una salida por medio de un diálogo nacional.

“En tres diferentes ocasiones a lo largo de estos nueve meses pensé en enviarles la misma (misiva), pero siempre tuve la duda que a través del Diálogo Nacional de la naturaleza que fuera y aún con más actores y mediadores, el Gobierno presidido por ustedes pudiera corregir los graves errores cometidos a lo largo de este período. Sin embargo, finalizó el año 2018 y nada de eso ocurrió; más bien todo lo contrario: el gobierno fue endureciendo sus posiciones hasta llevarnos a un aislamiento internacional casi total y no veo sinceramente la más mínima posibilidad que ahora en el 2019 se retome un verdadero y nuevo diálogo nacional que logre la paz, la justicia y la reconciliación en nuestro país”, manifiesta Solís.

De los más cercanos a Ortega

La renuncia y denuncia de Rafael Solís es especialmente significativa, porque él ha jugado un papel importante en distintos momentos en la vida política, e incluso personal de Ortega. Solís fue el testigo de la boda de Ortega y Murillo cuando se casaron por la iglesia en 2005.

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También tuvo un destacado protagonismo en encontrar la vía legal para que se garantizara la primera reelección de Ortega en 2010, cuando la Constitución le impedía que se volviese a postular.

Entonces en la Sala Constitucional fue cuando los magistrados sandinistas resolvieron de forma expedita —y en ausencia de sus colegas liberales— un recurso de amparo a favor de Ortega, para que este se postulara nuevamente, lo que inmediatamente fue aceptado por el entonces presidente del poder electoral, el entonces magistrado Roberto Rivas (hoy sancionado por la ley Global Magnitsky).

Acusa a “una dictadura”

Aunque Solís respaldó por más de diez años la permanencia ilegal de Ortega en la presidencia, lo acusa en la carta de consolidar una “dictadura con caracteres de monarquía absoluta”.

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“Siempre creí que la sensatez y la cordura se podía imponer en ustedes y proceder a una negociación política que permitiera el adelanto de las elecciones y algunos de los otros puntos planteados por la oposición, pero la realidad ha demostrado todo lo contrario y verdaderamente un Estado de Terror con el uso excesivo de fuerzas parapoliciales o aun de la Policía misma con armas de guerra, han sembrado el miedo en nuestro país y ya no existe derecho alguno que se respete, con las consecuencias inevitables de la instalación y la consolidación al menos de una dictadura con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que ha hecho desaparecer todos los Poderes del Estado, dejando al mismo Poder Judicial al que yo pertenezco reducido a su más mínima expresión”, expresa el magistrado .

Nueva guerra civil

Solís también denuncia la “guerra contra los medios de comunicación”, el “colapso” de la economía y advierte la posibilidad de una “nueva guerra civil en el país”.

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“Yo no deseo una guerra civil para Nicaragua pero me queda claro que ustedes van por ese camino y ante un Ejército que por alguna razón no ha desarmado a los grupos armados, también es lógico esperar que los grupos de oposición van a buscar como armarse y el país va a retroceder cuarenta años, y volver, si es que no estamos ya, a esos ciclos de violencia tan característicos a lo largo de nuestra historia”, critica.

Rechaza versión de golpe de Estado

Solís rechaza la versión que ha sostenido el régimen de un golpe de Estado y una agresión externa, y confiesa que si no se hubiese matado a tanta gente, estaría con ellos.

Al igual que los informes e investigaciones de los organismos internacionales de defensa de derechos humanos, Solís asegura que lo que hubo fue un “uso irracional de la fuerza” contra las protestas civiles.

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“Yo ya viví esto hace tantos años en que luché contra una dictadura y jamás creí que se iba a volver a repetir la historia, por culpa de quienes también lucharon en contra de esa misma dictadura, pero ahora estoy clarísimo que la solución va en esa dirección y no deseo participar por conciencia y por principios al lado de un gobierno que ya no tiene la razón ni el derecho, ni el respaldo mayoritario del pueblo y que se apoya únicamente en el uso de la fuerza para mantenerse en el poder. Por eso y no por cobardía o por traición es que estoy renunciando”.

«La vía armada cobrará fuerza, ustedes se van a aferrar al poder y de ahí no van a salir, si no es por la fuerza, pero todo mundo está claro que es muy difícil llegar a las elecciones del 2021”, dijo Rafael Solís Cerda, magistrado
sandinista de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

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