Rector de la UCA: «Esto es un castigo por tener pensamiento crítico»

El Consejo Nacional de Universidades recortó en más del 26 por ciento en el presupuesto a la Universidad Centroamericana, lo que afectará a unos dos mil estudiantes becados

El rector de la UCA, el padre José Alberto Idiáquez, explica que el Consejo Nacional de Universidades redujo en 67.3 millones de córdobas la subvención estatal que le corresponde a la UCA. LA PRENSA/ CORTESÍA UCA

El rector de la UCA, el padre José Alberto Idiáquez, explica que el Consejo Nacional de Universidades redujo en 67.3 millones de córdobas la subvención estatal que le corresponde a la UCA. LA PRENSA/ CORTESÍA UCA

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

En el portón principal de la Universidad Centroamericana (UCA) fue tallado con sangre y plomo uno de los capítulos más dolorosos de la historia reciente de Nicaragua. Las piedras, los vidrios rotos, los orificios de balas y el imponente candado que hay en el lugar traen a la memoria a miles de personas huyendo del ataque de las turbas sandinistas, quienes al no poder alcanzar a su presa descargan su ira contra la universidad que los albergó.

Desde el 18 de abril de 2018, los ataques a la UCA han sido constantes, sus estudiantes han sido encarcelados o forzados al exilio, el rector está bajo amenazas de muerte, la Policía Orteguista (PO) acecha a quienes llegan a la alma mater y ahora el Consejo Nacional de Universidades (CNU) intenta quitarles la subvención estatal que por ley les corresponde.


Recomendado: CNU recortó 67 millones de córdobas a la UCA, un 26.7% de su presupuesto


El rector de la UCA, José Alberto Idiáquez, un sacerdote jesuita, está convencido de que al quitarles la subvención estatal la dictadura de Daniel Ortega intenta castigar a la UCA por fomentar en los estudiantes un pensamiento crítico, porque en los regímenes autoritarios “una persona pensante se vuelve peligrosa”, ya que para ellos “la ignorancia es la fuerza”.

¿Cómo la reducción de la subvención estatal va a impactar en la universidad?

Todas las universidades tienen (una reducción presupuestaria) de 0.23 o 1.4 (por ciento) y nosotros -26, que con la devaluación (del córdoba) llegamos al 30 (por ciento), esto afecta a más de dos mil estudiantes becados que ya están en la UCA y también a los de nuevo ingreso porque al tener que cumplir con los que tienen que salir, no podemos con este desajuste tan grande dar becas a los nuevos, a los que han pedido.

¿Para qué necesita la UCA el 6 %?

El año pasado teníamos alrededor de ocho mil estudiantes y, de esos, cinco mil recibían becas, pero esas becas no se dan por razones políticas en esta universidad, se dan por razones académicas. El muchacho que tiene buena nota, sea del color que sea, sea evangélico, católico, ateo, de cualquier partido político, si es buen alumno y rinde tiene su beca, aquí clientelismo político no hay, tenemos una comisión de becas donde el presidente es el rector.

Lea: “No podemos con este desajuste tan grande dar becas a los nuevos”

¿Cómo van a hacer para este año lectivo?

Estamos discutiendo posibilidades porque tampoco podemos arriesgar a los muchachos. Este país es un país de incertidumbre y estamos viviendo el día a día las 24 horas, entonces tenemos que ir tomando esa decisión a medida que vayamos acercándonos, no podemos arriesgar a los jóvenes si hay una situación de inseguridad porque tampoco los padres de familia van a enviar a sus hijos en este contexto donde en cada universidad tenés tres o cuatro patrullas, antimotines, creo que no es lo más conveniente.

La nueva presidenta del CNU es la rectora de la UNAN-Managua, Ramona Rodríguez, ¿cómo es la relación con la nueva administración del CNU?

Yo no tengo ninguna situación personal, nosotros incluso en el Diálogo nos saludábamos, yo pienso que esto no es una cuestión de personalizar, ni que yo tenga nada en contra de la nueva presidenta del CNU… nosotros somos respetuosos, pero lo que no permitimos son las actitudes injustas y no podemos permitir que se siga echando preso a estudiantes, tenemos que denunciar eso, nosotros tenemos a exalumnos de la UCA que están presos, (Edwin) Carcache es uno de los que sigue preso. Los secuestrados políticos no pueden seguir ahí porque es una gran injusticia y la UCA apuesta por sus estudiantes.

¿Podría decirse que la UCA está pagando por defender a los estudiantes?

Creo que son varios factores: una universidad donde se piensa se vuelve peligrosa, una persona pensante se vuelve peligrosa, pues (George) Orwell en su novela famosa 1984 dice que “la ignorancia es la fuerza”; entonces, en esta universidad se enseña a pensar, a tener pensamiento crítico y a tener contacto con la realidad. No vas a estudiar para obedecer órdenes de alguien que te está diciendo que matés a otra persona… en la Compañía de Jesús y de las instituciones educativas jesuitas tenemos que estar por el lado de las víctimas, de las personas que sufren y que están pasando injusticias, como nuestros estudiantes que no tienen porque estar escondidos.

¿En las otras universidades no están fomentando este pensamiento crítico?

Yo no podría hablar de las otras universidades, pero sí te puedo decir que aquí en la UCA eso es fundamental… aunque debo decir que fue una falta de respeto por parte de la UNEN hacer esa petición en contra de la UCA, porque ellos saben perfectamente que aquí hay compañeros pobres como ellos pero que piensan diferente. Entonces, castigar a una persona porque piensa es un mal signo. Pienso —como estás diciendo— que esto es un castigo por tener pensamiento crítico, y no es de ahora, desde que estoy de rector me han venido diciendo “que tenga cuidado con lo que digo” y yo creo que hay temas en los que uno no se puede callar, si están matando a estudiantes, asesinando campesinos y echando presos, esa exigencia del servicio de la fe y la promoción de la justicia, te obliga a no quedarte callado porque si no vamos a ser cómplices.

Daniel Ortega le prometió a la UNEN valorar su petición de quitar el 6 % a la UCA e incluir a las universidades del Caribe, ¿cómo se están preparando?

En primer lugar, me alegra que el señor Ortega piense en el Caribe… pero no a costa de quitarle dinero a otra universidad por castigo, porque no piensan igual que él, eso es lo que me parece a mí que no es correcto, pero yo lo felicito, si en verdad va a apoyar a las universidades del Caribe.

Le puede interesar: UNEN pide que se retire el 6% de la Universidad Centroamericana

¿Se han planteado ustedes un escenario sin el dinero del 6 %?

Ahorita nos lo tenemos que plantear porque esto es un paso previo, pareciera que como no somos bien vistos, si la situación económica empeora no me extrañaría que nos quitaran el 6 %, no lo descarto.

Usted en junio de 2018 fue amenazado de muerte, ¿continuaron las amenazas?

He recibido (mensajes a través de) WhatsApp donde me insultan, como yo tengo medidas cautelares (de la CIDH) informo. Yo no puedo decir que el señor Ortega y la señora Murillo me están mandando a matar, no puedo decir eso, pero sí es claro que en algún momento en que yo salgo me han seguido. También he recibido insultos de gente que me dice que soy “golpista”, que soy un “cura traidor”, otros insultos que no vale la pena mencionar, que son típicos de tratar de deslegitimar a una persona.

¿Teme por su vida?

La verdad es que yo estoy tranquilo, si me toca me toca, yo creo que como ser humano hasta el mismo Jesús tuvo miedo cuando sudó sudor y sangre y puso las cosas en manos de su Padre… Mis profesores fueron asesinados en El Salvador, yo sé en qué estoy metido y yo sé las consecuencias que implica ser jesuita y estar en favor de la justicia.

¿Ha pensado en irse del país?

No, yo aquí me tengo que quedar, yo solo saldría con los seis millones de habitantes, aunque ya no sé cuántos son los que estamos ahorita. Si me toca ir al cementerio, pues algún día tengo que ir.

Lea: Amenazan de muerte al padre José Alberto Idiáquez, rector de la UCA

En Nicaragua hay mucha incertidumbre. Usted que formó parte del Diálogo Nacional, ¿ve alguna salida a la crisis?

Me estás haciendo una pregunta muy difícil, cuando ves que todos los signos son de no diálogo y que más bien se agrede a las personas que piensan diferente, yo la verdad es que en este momento no veo en el señor Ortega y la señora Murillo la voluntad para hacer eso. Ellos tendrán sus razones, pero tampoco quiero ser iluso porque los signos no son de diálogo, más bien es de asedio porque no han parado de allanar casas, de capturar gente injustamente y de una situación de miedo.

¿La presión externa podría ser la solución?

Yo espero que la razón llegue en su momento y que se den cuenta que nada se gana con dejar destruido a un país, con seguir matando gente, todos tenemos esperanzas en que haya una salida razonable. Yo como sacerdote pido siempre a Dios para que encontremos una salida, yo sé que toda esas cosas son presiones en las que el pueblo de Nicaragua paga un costo; entonces, el que tiene comida y está asegurado no pasa nada, pero la gente pobre, que es la mayoría de este país, es la que está pagando ese costo.

¿Es posible que haya una solución que no implique un conflicto armado?

Yo dije cuando estábamos iniciando el diálogo que sería un desastre que este país vaya a una guerra civil, ese sería un gran error. Yo creo que tenemos que aguantar pacíficamente los nicaragüenses porque tenemos que demostrar que no son las armas, no es matando gente que se resuelven los problemas.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: