Epidemia del dengue no cede en Nicaragua

Aunque la epidemia del dengue disminuyó en Nicaragua, según el Ministerio de Salud (Minsa), este país todavía se encuentra entre las diez naciones de América donde más casos hubo en 2018

dengue

Nicaragua se encuentra entre los países de América Latina con mayor incidencia del dengue. LA PRENSA/ARCHIVO

Aunque la epidemia del dengue disminuyó en Nicaragua, según el Ministerio de Salud (Minsa), este país todavía se encuentra entre las diez naciones de América donde más casos hubo en 2018, de acuerdo con las estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta situación resulta preocupante debido a que la población de Nicaragua es relativamente pequeña en comparación con el resto de países.

El documento de la OPS dice que hasta la penúltima semana del año pasado Nicaragua reportó 57,041 casos de dengue, de los cuales 1,919 fueron confirmados con exámenes de laboratorio, siendo solo superado por Brasil y México donde hubo 247,393 y 78,621 casos, respectivamente.

“El dengue continúa siendo un problema de salud pública en la región de las Américas a pesar de los esfuerzos por parte de los estados miembros para contenerlo y mitigar el impacto de las epidemias. Es una enfermedad infecciosa sistémica y dinámica. La infección puede cursar en forma asintomática o expresarse con un espectro clínico amplio que incluye las expresiones graves y las no graves. Después del período de incubación, la enfermedad comienza abruptamente y pasa por tres fases: febril, crítica y de recuperación”, advierte la OPS.

Este comportamiento negativo de la epidemia en Nicaragua se produjo al finalizar un año convulso en el que proliferaron las denuncias de negligencias médicas, despidos masivos en hospitales, protestas y desplazamientos forzados.

Sin embargo, el Minsa ha retomado, sin mayores resultados, las labores de fumigación y abatización en los barrios, ante la desconfianza social hacia los trabajadores de la salud.

Recientemente el doctor José Antonio Vázquez, de la Unidad Médica Nicaragüense, advirtió que los despidos en el Minsa tendrían un efecto bumerán y se esperaba un repunte en las epidemias y enfermedades crónicas en el país.

“Definitivamente vamos a tener mayor incidencia de malaria, mayor incidencia de leptospirosis y todas estas epidemias, las personas que estaban siendo tratadas con un cáncer ahora van a sufrir… porque al correr a los médicos esto va a repercutir”, dijo el médico.

Otros factores que, según los expertos en la materia, deberían impactar negativamente en la salud de los nicaragüenses son la reducción del presupuesto del Minsa, despidos arbitrarios, la politización de los hospitales y la desconfianza de la población hacia los trabajadores de la salud.

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