Premisas para el año 2019

Si una premisa pudiese avanzarse para el 2019, sería la de la justicia para las hermanas, madres y abuelas de los mártires y de los presos políticos del 2018

Si de premisas se tratase para este 2019 y poder expresar la esperanza de encontrar una salida a nuestro infortunio como país, se tendría que tomar en consideración el sufrimiento de cientos de familias rehenes de la injusticia, la impotencia y la frustración por la masacre, el encarcelamiento, las desapariciones y el éxodo de decenas de miles de jóvenes provocado por el régimen en el 2018.

Para ilustrar lo que sigue en este artículo, explico que décadas atrás le propuse a una joven que creciéramos y nos desarrolláramos juntos en igualdad de condiciones. Y entendimos en conjunto que la dictadura dinástica de Somoza debía terminar para que Nicaragua fuese libre y pudiese prosperar. Y contribuimos como nos fue posible desde el exterior donde nos encontrábamos, para que la dictadura fuese derrocada. Cincuenta y cincuenta fue la propuesta que le hice a aquella joven a mediados de 1974, mucho tiempo antes que otra pareja se rindiese ante las extorsiones de la esposa por los abusos del marido; y hoy impera en el país una dictadura más feroz que la anterior.

Curiosamente un enseñante de sociología me tildó de machista en aquella época, demostrando que le interesaba la libertad de la mujer para su propia gratificación. Aun así sigo siendo un convencido de la igualdad y de la complementariedad entre los géneros, el masculino y el femenino, porque no conozco otros, aunque sé que existen y que tienen sus derechos.

Sobre la igualdad de género recibí hace poco el vínculo a un documental sobre Las Sandinistas, protagonizado por mujeres sandinistas históricas, combatientes desde su juventud, quienes expresan su inconformidad con la sociedad machista en la que aún vivimos a pesar de la “revolución”.

El vínculo al documental me fue enviado por una joven hija de un combatiente histórico, que como sus hermanas y primas han estudiado una carrera universitaria dentro y fuera del país con financiamiento propio, han viajado y hablan distintos idiomas logrando su superación, la que hacen participativa a los miembros más jóvenes de la familia, y eso es bueno.

Digo todo esto porque me impresionó que en el fatídico 2018 centenares de miles de mujeres jóvenes, madres y aún abuelas salieran a las calles a protestar contra la represión, la masacre y la persecución a sus hermanas, hermanos, hijas, hijos, nietas y nietos, asesinados unos —hoy mártires— y encarcelados otros por órdenes de una pareja disfuncional, la de los discursos infantiles según el secretario general de la OEA, después de conocer el contundente informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre la criminalidad del régimen.

Por tanto, si una premisa pudiese avanzarse para el 2019, sería la de la justicia para las hermanas, madres y abuelas de los mártires y de los presos políticos del 2018.

El autor es doctor en Derecho.