Encuestas en la crisis

En realidad, lo importante para el interés nacional es que se abra el camino para salir de la crisis de manera democrática

Una mala consejera, Nicaragua

En Nicaragua las encuestas han perdido credibilidad a pesar del valor que tienen en sí mismas como instrumentos para medir opiniones y recaudar información sobre diversos aspectos de la vida social, económica y política.

Sin embargo, a pesar de la desconfianza las encuestas sirven en la esfera de las relaciones políticas al menos como referencia para orientarse en determinadas situaciones concretas.

En este sentido nos parece interesante la encuesta de CID Gallup que se dio a conocer el martes de esta semana, la segunda que hace esta firma encuestadora en Nicaragua desde que estalló la crisis el 18 de abril del año pasado.

Los datos políticos que más interesan de la reciente encuesta de CID Gallup son los políticos, considerando que la causa de la crisis es política y por lo tanto es políticamente que se puede resolver. No hay otro camino.

En septiembre del año pasado, en la primera encuesta que hizo CID Gallup después de que comenzó la crisis de violencia y aplastamiento de los derechos humanos en Nicaragua, el 60 por ciento de los encuestados se pronunció en favor del adelanto de las elecciones nacionales para marzo de 2019.

También la onegé Ética y Transparencia (ET) hizo en aquella ocasión sus propios sondeos, uno en julio y el otro en septiembre, obteniendo la información de que hasta el 81 por ciento de las personas consultadas opinaban que las elecciones nacionales debían adelantarse a fin de terminar la crisis política.

Ahora, en la nueva encuesta de CID Gallup para la cual el trabajo de campo se hizo en los primeros días de enero corriente, los resultados que se dieron a conocer este lunes muestran que el porcentaje en favor del adelanto de elecciones bajó de 60 a 54 por ciento. Pero la opinión en favor de las elecciones anticipadas sigue siendo mayoritaria y es coincidente con la demanda de los movimientos sociales y políticos que abogan por un cambio democrático.

Esta encuesta de CID Gallup es congruente también con la posición de la comunidad internacional democrática, que en la OEA, la Unión Europea y otras instancias demanda la reanudación del diálogo nacional del gobierno con la oposición, precisamente para acordar allí la celebración de elecciones anticipadas de calidad, libres, limpias y con una confiable observación internacional.

Observando la situación del país con perspectiva de nación, no de partidos políticos, podemos asegurar que el apoyo o el repudio que tengan Daniel Ortega y el FSLN en la sociedad, es secundario; lo mismo que las expectativas personales de hipotéticos candidatos presidenciales.

En realidad, lo importante para el interés nacional es que se abra el camino para salir de la crisis de manera democrática, el cual, mientras no se proponga otro mejor es la anticipación de las elecciones.

Solo Ortega se resiste a aceptarlo, pero por la salvación de Nicaragua hay que seguir presionándolo, tanto dentro del país como desde la comunidad democrática internacional.