«Vota por el dictador»: un arte sarcástico para criticar la corrupción y abusos del poder militar

Bajo el seudónimo de "Headache Stencil" el grafitero da "dolor de cabeza", con su arte critico, a la junta militar de Tailandia

Sus obras denuncian por ejemplo la presunta corrupción del viceprimer ministro, Prawit Wongsuwan. LA PRENSA/EFE/Noel Caballero

Con una ráfaga certera de pintura, el artista callejero tailandés Headache Stencil traza en aerosol sobre una pared la silueta del primer ministro de Tailandia, el general golpista Prayut Chan-ocha, junto a la frase: «vota por el dictador».

Headache Stencil (que significa algo así como «plantillas que dan dolor de cabeza» en inglés) usa su arte sarcástico para criticar la corrupción y los abusos de poder de la junta militar, que ha retrasado repetidamente las elecciones prometidas desde que tomó el poder en un golpe de Estado en mayo de 2014.

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«Las elecciones previstas (en 2019) solo sirven de encubrimiento para que (Prayut) cambie el nombre de su cargo, de dictador a líder electo», declara en una entrevista el grafitero, quien en público se oculta tras unas grandes gafas, gorra con visera y pañuelo hasta la nariz para no ser identificado.

El joven artista se encontraba en la norteña ciudad de Chiang Mai hace casi 5 años cuando sucedió la asonada y, entonces, decidió abandonar su «trabajo de oficina» para comenzar a plasmar en los muros sus mensajes reivindicativos.

Sus obras denuncian por ejemplo la presunta corrupción del viceprimer ministro, Prawit Wongsuwan, quien alegó que unos relojes que lució en actos oficiales y valorados en varios millones de dólares pertenecen a un amigo fallecido, argumento que ha convencido a pocos tailandeses.

Sus grafitis, incluida una pantera negra con el emoticono de silencio en referencia al animal protegido cazado por un rico empresario tailandés en una reserva natural, le auparon a la fama pero también le pusieron en el foco de las autoridades.

«Estuvieron vigilando mi casa durante dos o tres días, pero por suerte había escapado antes», recuerda Headache Stencil, quien pide no revelar su verdadero nombre.

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Desde entonces, al poco de aparecer sus obras a lo largo de Bangkok o fuera de la capital los funcionarios se encargan de taparlas con pintura blanca.

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado el «deterioro» de los derechos humanos bajo la junta militar tailandesa, a la que acusa de censurar a medios, y reprimir y detener a disidentes por sus críticas contra las autoridades.

El grafitero pretende a través de su arte servir de ejemplo a jóvenes artistas u otras personas para que ellos también luchen y ejerzan su derecho a la libertad de expresión.

«Estamos en un momento en el que parece que se celebrarán elecciones pronto, por lo que todo el que se atreva a criticar (a los militares) tiene la oportunidad», asegura el tailandés, quien opina que la junta militar tiene miedo de «dar un paso en falso».

En su primera exhibición en solitario el pasado julio, Headache Stencil simuló un enorme laberinto repleto de obras críticas con el dictador y cuyo final era una urna electoral bloqueada con cinta policial y rodeada por botas militares.

«Tomaron el poder con un argumento (de unir al país y combatir la corrupción), pero han hecho lo contrario», señala el creativo al garantizar que seguirá siendo un azote crítico con el próximo gobierno democrático.

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Tras una gira por galerías de Australia y Japón, Headache Stencil tenía previsto inaugurar su segunda muestra a mediados de diciembre, pero se vio obligado a cancelarla a raíz de los temores del dueño del espacio frente a posibles represalias de la junta militar.

«La lucha es complicada porque tenemos varias leyes que bloquean nuestros derechos. Nuestras publicaciones en las redes sociales también nos pueden enviar a la cárcel. Hay tantas leyes que nos callan, y nos impiden movernos y expresar que estamos acostumbrados a ello. Es horrible vivir en una sociedad silenciada», remarca.

Aunque Prayut no ha confirmado su futura participación en la votación -a falta aún de ser anunciadas por la Comisión Electoral analistas locales la dan por asegurada en los comicios, que deben celebrarse antes del 9 de mayo, según la Constitución.

«El arte callejero embellece la sociedad», zanja Headache Stencil, que en otra obra exhibe la frase «levántate, álzate» junto con el rostro del activista Jit Poumisak, conocido como el Che de Tailandia y asesinado en 1966.