Sector bancario frenó la entrega de 772 millones de dólares en préstamos en 2018

Normalmente la banca recupera cartera crediticia para continuar colocando y generar utilidades o ganancias, pero desde el inicio de la crisis ha optado por no recolocar el dinero y realimentar su liquidez

La crisis provocada por el régimen orteguista ha afectado seriamente el sistema financiero nacional. LA PRENSA/ARCHIVO

La crisis sociopolítica asestó el año pasado un duro golpe a una de las principales actividades de la banca: entregar crédito. La fuga masiva de depósitos como consecuencia de la inestabilidad obligó a la banca a frenar la entrega de 772 millones de dólares en préstamos y otros 213 millones de dólares en inversiones, para garantizar liquidez.

Según un análisis de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), desde el estallido de la crisis y hasta diciembre la banca se ha visto obligada a aumentar la liquidez porque han tomado medidas extremas para responder a las obligaciones con el público.

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“La liquidez del sistema bancario fue del 30.8 por ciento, desde enero hasta el inicio de la crisis… y en diciembre fue del 35 por ciento. Este indicador refleja que la capacidad de los bancos para hacer frente a sus obligaciones —particularmente los retiros de depósitos de sus clientes— se ha incrementado en comparación a los niveles que tenía la banca antes de la crisis”, detalla Funides en un análisis enviado a LA PRENSA.

Normalmente la banca recupera cartera crediticia para continuar colocando y generar utilidades o ganancias, pero desde el inicio de la crisis ha optado por no recolocar el dinero y realimentar su liquidez.

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Esta medida de contingencia ha traído consecuencias severas en las actividades económicas, admite Funides en su análisis.

“Esta política, aunque es efectiva hasta el momento en términos de liquidez, tiene implicaciones negativas en el crecimiento económico. Por un lado, la contracción del crédito tiene un impacto negativo en varios sectores de la economía; y por otro, la banca, al contraer su otorgamiento de crédito, está registrando una disminución en sus utilidades que, aunque positivas (2 millones de dólares en diciembre) se reducen 29 por ciento en promedio anual” comparado con otros años, cuando hubo tasas robustas de crecimiento.

Salida de depósitos supera recuperaciones de cartera

Los números oficiales reflejan incluso que en algunos meses los saldos recuperados de crédito y de inversiones superaban la salida de depósitos del sistema financiero.

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“La recuperación de crédito de 130 millones de dólares en diciembre 2018 continuó siendo la fuente más importante de liquidez. Luego de ello, las inversiones proveyeron solo 26 millones de dólares en dicho mes. Para hacer frente a los retiros de depósitos del mes (de 220 millones de dólares) y otros pagos, la banca nacional se vio en la necesidad de reducir sus disponibilidades en diciembre en 161 millones de dólares. Esta es la principal reducción de disponibilidades desde que inició la crisis”, explica.

Es decir que aún frenando en diciembre la reinversión de unos 156 millones de dólares (crédito más inversiones) se tuvo que recurrir a otras fuentes para afrontar ese mes la salida de 220 millones de dólares en concepto de depósitos bancarios.

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Además de no recolocar la cartera de crédito recuperada, los números de la Siboif reflejan que tampoco reinvirtieron otros 213 millones de dólares en negocios diversos. Esa medida afectó principalmente la recompra de títulos que se transan en los mercados bursátiles, donde el sector público es uno de los principales emisores.

Además, el Banco Central a través de operaciones de reportos le ha inyectado mediante préstamos 212 millones de dólares de corto plazo al sistema financiero nacional, para que pueda responder a la salida de depósitos.

Liquidez no vista en años

Según registros de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, la última vez que el sistema financiero nacional registró un nivel de liquidez del 37.4 por ciento fue entre 2009 y 2012.

En 2009, en pleno impacto de la crisis financiera mundial, la liquidez bancaria superó el 40 por ciento, pero luego empezó a descender durante los siguientes años.

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El nivel más alto que ha experimentado este indicador desde que comenzó la crisis sociopolítica en Nicaragua fue el de septiembre pasado.

El año pasado en total la banca los depositantes retitaron el equivalente de 1,553 millones de dólares de sus depósitos, lo que significó una merma de un 28 por ciento respecto a lo que tenía en su poder antes del estallido de la crisis política en abril.

Hasta marzo, es decir un mes antes de estallar la crisis, el sistema financiero nacional tenía en depósitos totales 5,495 millones de dólares, pero hasta el 31 de diciembre habían descendido a 3,942 millones de dólares.

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De los 1,553 millones de dólares que han salido de la banca, unos 702 millones de dólares fueron de ahorro, 435 millones de dólares a la vista y 415 millones de dólares a plazo, según cifras oficiales.

Un mal diciembre

Solo en diciembre la banca nacional sufrió su cuarto peor desempeño desde que estalló la crisis sociopolítica en abril 2018, luego que en ese mes 220 millones de dólares salieron de sus depósitos.

La salida de depósitos en diciembre coincidió con la decisión de varios bancos de Estados Unidos de cerrar corresponsalía para Nicaragua y la aplicación en pleno de la Nica Act, una de las sanciones más severas de Estados Unidos contra el régimen de Daniel Ortega.

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La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) y el Consejo Superior de la Empresa Privada han señalado que para superar la crisis se requiere un diálogo con el régimen, para negociar una solución política a las demandas de todos los sectores sociales.

Cartera de crédito achicada

La decisión de la banca de frenar la entrega de más de setecientos millones de dólares en préstamos tuvo un efecto directo en todas las actividades productivas y el consumo.

Entre enero y septiembre del 2018, el crédito personal se había reducido un 10.1 por ciento con respecto a igual periodo del 2017; el comercial 7.4 por ciento; el de tarjeta de crédito 6.8 por ciento; el agrícola 2.7 por ciento; la ganadería 4.8 por ciento; el industrial 2.7 por ciento, entre otros.

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En diciembre del 2017 el saldo de la cartera de crédito bruta fue de 5,073.9 millones de dólares y en el 2018 fue de 4,408.5, es decir que se redujo un 13.1 por ciento.

Cierre de sucursales

Además la salida masiva de depósitos y el fuerte incremento de la cartera en riesgo, que ha alcanzado niveles récord, la banca nacional ha decidido afrontar esas consecuencias de la crisis sociopolítica, entre otras medidas, cerrando 37 sucursales y ventanillas entre abril y noviembre del año pasado y despidiendo a más de trescientos empleados.

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En abril, funcionaban 612 sucursales y ventanillas bancarias con 11,484 trabajadores; de estas, 267 estaban ubicadas en Managua y 345 en los departamentos. En noviembre se reportó 575 sucursales, 251 de ellas ubicadas en Managua y 324 en los departamentos, según cifras del Banco Central.

Según fuentes de la banca, la mayoría de las sucursales que fueron cerradas estaban ubicadas en sectores de poco movimiento.

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