El problema de la migración

La mayoría de los habitantes del planeta principalmente de América Latina, están disconformes con la cuna donde nacieron

El problema de la migración en Estados Unidos está en su dirección por estar situado en las alturas del reino único.

La mayoría de los habitantes del planeta principalmente de América Latina, están disconformes con la cuna donde nacieron. Apenas probaron el sabor amargo de la desventura y de las calamidades de los sistemas defectuosos de gobiernos locales y de los trastornos adyacentes ocasionados por la conducta de la sociedad, pusieron interés en la alternativa huidiza del éxodo. Sumarse a la antecedencia familiar o de los imitadores en la opción de los que emigraron al paraje estimulados por los aciertos que tuvieron en Estados Unidos, contagiados por la sensación referencial y vivencial de estar bien instalados en el territorio del norte las más variadas nacionalidades allende de los mares con tal de conseguir el cupo soñado y en la actualidad llega a pie a la meta apetecida. En otras circunstancias la desesperación es tan aguda que apelan a la modalidad riesgosa de irse preñar las mujeres para tener origen in situ, y de los hombres empujados por el frenesí del futuro envuelto en la sede edénica.

A veces la emigración es planificada, concienzudamente estudiada. En fin son muchas las razones y las formas por las cuales cambiaron la lengua nativa por la inglesa en la búsqueda insaciable del techo del paraíso que sigue teniendo la misma categoría azul en el curso de los siglos. Por eso mismo a los Estados Unidos se les llama tierra de emigrantes. No son pocos los nativos que lucen los apellidos inherentes a otros países del mundo y como tienen esa característica original ellos deben ser condescendientes con los extraños a su génesis. La migración se ha convertido en un agudo problema con síntomas catastróficos hasta el extremo de que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sufre una neurosis espeluznante contraída por el fenómeno. Adoptando resoluciones medievales que hacen retroceder a la civilización quiere que se construya un inmenso muro exponiendo incluso la inestabilidad presupuestaria y orgánica de su país con el expediente iluso de que está en peligro la seguridad territorial. La parálisis del gobierno afecta severamente la normalidad y es punto de debate crucial en el Congreso en un sistema que es realmente parlamentario donde debe prevalecer el sustento de la armonía entre republicanos y demócratas.

La realidad es que ninguno de los argumentos expuestos por el Ejecutivo tiene validez por cuanto dependen de un capricho que tiene como fundamento original el cumplimiento de una promesa de campaña que no va a resolver la instalación del muro que revive a la muralla china. Mientras tanto la caravana sigue y no rumbo a Belén.

El autor es periodista.