La sensatez debe imperar

Hasta diciembre, ambos órganos esperaron avances del Grupo de Trabajo creado por la Organizacion de Estados Americanos

tinieblas

La aceptación de Ortega a la visita del Parlamento Europeo a Nicaragua, hace surgir una ventanita de esperanza de que se abra paso al entendimiento y pueda resolverse la crisis a través de un diálogo y una negociación verdadera.

La intransigencia de los Ortega Murillo de no colaborar con instancias supranacionales y las evidencias de los organismos especializados en derechos humanos, de que el régimen ha cometido crímenes de lesa humanidad, no les ha dejado otro camino a la Comisión y al Parlamento Europeo de contemplar posibles medidas expresadas en el comunicado del Consejo Europeo de este 21 de enero.

Hasta diciembre, ambos órganos esperaron avances del Grupo de Trabajo creado por la Organizacion de Estados Americanos. Pero Ortega y Murillo lo rechazaron, y dando muestras de no tener interés de resolver el conflicto por la vía civilizada, cerraron y confiscaron medios de comunicación independientes y organizaciones de derechos humanos y expulsaron a la CIDH, Meseni y el GIEI.

Ortega quiso jugar con el tiempo de los parlamentarios, ofreciéndoles visitar Nicaragua hasta en abril, mes en el que se les vence su periodo. Con ello se ahorraba la visita y las presiones para una salida pacífica. Pero también Ortega buscaba ganar tiempo para continuar, con total impunidad, ahora con la ausencia de organismos internacionales, haciendo operaciones limpiezas y tratando de arrasar con la oposición de un pueblo en total indefensión y sometido a las arbitrariedades del régimen.

Pero ese tiempo se les terminó y así se lo hicieron saber el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani y el ministro del Exterior de España, José Borrel, de que están dispuestos a pasar a la acción. De la apertura o no de Ortega y Murillo dependerá que las sanciones sean aplicadas.

Nicaragua comienza a ser un tema electoral, hay una fuerte presión de las organizaciones de la sociedad civil europeas y de la diáspora nicaragüense. Los partidos políticos minoritarios que han apoyado a un régimen acusado de cometer crímenes de lesa humanidad, probablemente no estén dispuesto a pagar ese costo ante su electorado. Si Ortega y Murillo no dan señales de cambio, por aquello de “dime con quien andas y te diré quien eres” seguro lo descartarán.

Ortega no tiene otra opción que ceder. Las instancias de la Unión Europea ante la tragedia que vive Nicaragua, están decididas a aplicar sanciones para obligarlo a negociar.

La visita de la delegación de parlamentarios europeos es de vital importancia para nuestro país. Haberles permitido entrar es lo mas sensato que han hecho Ortega y Murillo en estos nueve meses de terror a que han sometido al pueblo de Nicaragua.

El autor es sociólogo.

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