Sujetos desconocidos golpean a Flor de María Ramírez, la señora que protesta con un huipil

No recuerda nada sobre el ataque ya que un golpe en la cabeza la dejó inconsciente, pero asegura que seguirá protestando en contra de la represión

flor ramírez

Doña Flor Ramírez generalmente participa en marchas y plantones con su huipil azul y blanco. LA PRENSA/ ARCHIVO

Flor de María Ramírez, la señora que protesta con un huipil en contra de la represión en Nicaragua, fue salvajemente golpeada la madrugada del miércoles. Ella no recuerda nada sobre el ataque, ya que un golpe que le dieron en la cabeza la desmayó.

Cuenta que llegó a la casa de una amiga a eso de las tres de la madrugada del miércoles con el rostro ensangrentado y los pies inflamados de tanto caminar. No sabía qué le había sucedido ni cómo llegó, pero las heridas y los golpes en su cuerpo eran la prueba fiel del ataque. Lo último que recuerda es que el martes 22 de enero fue a hacer un mandado al barrio San Judas y a eso de las 7:30 de la noche, cuando estaba de regreso, fue atacada.

Ramírez no vio a sus atacantes ni supo cuánto tiempo estuvo tirada en la calle. Fue hasta que un grupo de personas la encontró cuando recuperó la conciencia. «En el momento en que los muchachos me levantan, yo estaba medio inconsciente y no le puedo decir qué es lo que me preguntaban, ni recuerdo que me hayan trasladado a otro lugar, lo único de lo que tengo noción es que yo miraba las piernas de las personas y si yo miraba las piernas quiere decir que me iban cargando», asegura.

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A la señora además le robaron algunas pertenencias y no descarta que el ataque haya sido perpetrado por fanáticos del régimen orteguista, ya que en múltiples ocasiones la han amenazado, perseguido, hostigado y en una ocasión la Policía Orteguista (PO) la llevó presa junto a doña Coquito, la señora que se convirtió en un símbolo de las protestas contra el gobierno.

No recuerda el ataque

Tras el ataque, Ramírez permaneció en estado de shock y solo recuerda que estuvo en un lugar muy iluminado mientras alguien le decía: «madre no se mueva» y luego sintió pinchazos en la cara. Le estaban suturando una herida en la ceja derecha, pero ella no estaba consciente.

Flor Ramirez
Doña Flor Ramírez, la señora del huipil azul y blanco, que participa en las protestas contra el régimen. LA PRENSA/ARCHIVO

«Yo estaba dunda, dunda y entonces comencé a caminar, cuando yo me veo estoy en el El Zumen (al occidente de Managua), no sé por dónde saldría, pero salí casi corriendo y seguí caminando toda la pista desde allá hasta aquí (el barrio Waspan Norte), no estaba consciente de lo que hacía, a mí no se me ocurrió parar (detener) un carro, yo solo caminaba, caminaba y caminaba», relata Ramírez.

«Yo no recuerdo absolutamente nada, yo solo recuerdo que estuve en el suelo inconsciente porque ahí me levantaron, y debió haber sido bastante tiempo porque nadie dijo nada. No sé si grité, no sé si del mismo impacto (en la cabeza) no tuve tiempo de gritar, no recuerdo nada», cuenta.

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Pese a la impotencia de no poder recordar más sobre el ataque Ramírez asegura que seguirá protestando. Ella pide que no se divulguen imágenes suyas en su estado actual porque no quiere que por ningún motivo se le vea como una persona débil, si no como la mujer aguerrida que siempre sale a protestar.

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