Zona de Strikes: Mike Mussina, una estrella que actuó a su manera

Mike Mussina es un modelo de consistencia y durabilidad, pero su forma de ser muy reservada, lo volvió un atleta muy singular

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Mike Mussina hizo siempre las cosas a su manera. Cuando se retiró del beisbol a sus 37 años, venía de conseguir marca de 20-9 y 3.37 en 200.1 entradas, había ganado el Guante de Oro y concluido sexto en la votación para el premio Cy Young, además de recibir votos para Jugador Más Valioso.

Para situar en perspectiva su decisión, hay que señalar que en los pasados 100 años, solo Sandy Koufax se retiró tras una mejor actuación. Koufax tuvo balance 27-9 y 1.73, con 10.3 de WAR en 1966. Mussina cerró el 2008 con 5.1, que aunque distante de Koufax, está al nivel de una súper estrella.

¿Quién se retira tras un desempeño así y en una época de salarios astronómicos? Koufax se fue agobiado por la artritis. Mussina en cambio, estaba saludable y efectivo. Solo le faltaban 30 victorias para llegar a las 300 y solo 187 ponches para alcanzar los 3000, pero decidió marcharse.

No era la primera vez que Mussina lo hacía así. Cuando estudió en la Universidad de Stanford, donde obtuvo una licenciatura en Economía, evitó a propósito ser el mejor alumno de su promoción, para no verse obligado a dar el discurso de graduación. Siempre optó por ser reservado.

Es más, su tesis para optar a la licenciatura en la universidad fue sobre lo conveniente que era firmar un contrato profesional después de salir de la universidad y no al concluir la secundaria. Y una vez que lo visualizó así, se dedicó a cumplirlo. Así lo hizo en su caso.

Los Orioles lo escogieron en el draft del beisbol amateur en 1987, pero él se fue a Stanford y firmó hasta en 1990. Estuvo solo un año en las Ligas Menores (debutó en AA) y 18 en las Grandes Ligas. Cerró con balance de 270-153 y 3.68 en 3,562.2 innings, con 2,813 ponches.

Mussina nunca ganó un premio Cy Young, pero terminó seis veces entre los cinco lanzadores con más votos y en nueve ocasiones, estuvo entre los primeros seis. No fue líder en ponches, pero terminó diez veces entre los más ponchadores y en once oportunidades entre los más efectivos.

Y aunque fildear no era lo principal de su labor, atrapó siete Guantes de Oro (solo cinco lanzadores pueden igualar eso) y tuvo ocho campañas de defensa perfecta, mientras iba a cinco Juegos de Estrellas e imponía el récord para la Liga Americana de 17 temporadas consecutivas con al menos 11 triunfos.

Eso se llama consistencia y durabilidad. No fue el mejor, pero siempre estuvo entre los mejores. Y esto que toda su carrera la lanzó en la División Este de la Liga Americana, el peor sitio para un lanzador entre las décadas de los años noventa y dos mil. Estuvo 10 años con Baltimore y ocho con los Yanquis.

Hay un vídeo clásico en el que se ve a Mussina diciéndole a Joe Torre que se quede en el dogout, que no lo saque del montículo, que sin duda retrata no solo el espíritu competitivo de Mike, sino también su forma de ser. Usted puede encontrarlo en YouTube así: Mussina to Torre: No, stay here.

Paul Anka, quien escribió My Way (A mi manera) para Frank Sinatra, quizá debió haber agregado un verso para Mussina, una estrella que brilló intensamente, pero lo hizo a su manera, aunque con una ética incuestionable y dando siempre lo mejor de sí. Por eso ahora va para el Salón de la Fama.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdRod16 

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