Araré el aire: canción de Salvador Cardenal alcanza récord de «más de 2.5 millones de visitas”

Otras de sus canciones como Dale una luz  y Transparente Nicaragua  compartidas con nuevos vídeos,han recobrado "vigencia" en la crisis sociopolítica que vive Nicaragua, reflexionó Katia Cardenal

Salvador Cardenal. A nueve años de su fallecimiento de Salvador y  49 de su nacimiento.La Prensa /Archivo

Araré el aire, una de  las últimas las emblemáticas canciones del cantautor y ecologista Salvador Cardenal Barquero dada a conocer hace doce años y subida en la plataforma de Youtube en recientes se ha viralizado y lleva” más de 2.5 millones de visita”, dio a conocer Katia Cardenal, con quienes formaron el famoso Dúo Guardabarranco.

Esta nueva versión de Araré el aire, interpretada por el Grupo Putumayo (surgido en Colombia en 1985) recrea la melodía original de Salvador desde una visión de música andina, y lleva a la fecha visualizaciones 2.557.015 visualizaciones.

Este año Katia está en preparativos para realizar un homenaje musical y cultural para conmemorar los nueve años de fallecimiento de Salvador y los 49 de su nacimiento.

Otras de sus canciones como  Dale una luz  y Transparente Nicaragua  compartidas con nuevos vídeos,han recobrado «vigencia» en la crisis sociopolítica que vive Nicaragua, reflexionó la artista quien se encuentra en el exilio desde el año pasado.

Nacido en México un 6 de octubre de 1960, Salvador de Jesús Cardenal Barquero, formó junto a su hermana el Dúo Guardabarranco. El conocido cantautor, poeta, pintor y ecólogo, falleció en Managua, un 8 de marzo del 2010, a sus 49 años.

Araré el aire: “una especie de despedida”

La primera vez que su hermano la cantó fue en 2007, durante una Semana Santa cuando su familia (hermanos, sobrinos, y padres) hicieron una fogata  en las costas del lago Cocibolca.

“Todos estaban fascinados y sorprendidos de cómo el pudo integrar ese ritmo moderno, dentro de una canción que no era no típico que componía”, destaca Katia al referirse al origen de esta icónica canción.

Esta es una composición experimental, sostiene Katia, porque además de los ritmos sudamericanos incorporó notas de rap, ritmo que sonaba en Estados Unidos y que venía agarrando fuerza en varios países de Latinoamérica.  Su búsqueda era “enganchar a los jóvenes a escuchar una letra tan profunda y filosófica”, valora.

“Y que para mí es una especie de despedida”, exterioriza Cardenal, 12 años después conmovida por esta gran canción de alguna manera se ha convertido en una especie de “himno del medio ambiente y un canto sonoro a  la vida”.

Para estos días el cantautor había sido desahuciado. Durante seis años antes había luchado contra la enfermedad  llamada Crioglobulinemia, causante de daños e inflamación en  los vasos sanguíneos.

Por lo que esta canción experimental y juvenil “resume lo que estaba atesorando, lo que podía llevarse o dejarnos también”, dice Katia, hasta entonces su inseparable compañera de música.

Las tres primeras grabaciones de Araré el aire

Esta canción posteriormente fue estrenada en la Casa de los Mejía Godoy, luego en el IV Festival Ecológico,  rememora Katia.

Para el 2009  se realiza la grabación del disco Juventud donde aparece grabado Araré el aire. Esta canción se grabó tres veces, la primera con  Miguel  Halvey en un programa en vivo en Radio Futura.

Quedó  tan buena recuerda Katia que la incluyeron en el disco Trasparente Nicaragua que salió en 2007, y que tiene cuatro canciones: Trasparente Nicaragua, Soy Juventud, A quien le caiga el guante, y Araré el aire, este fue un disco en la lucha contra la “corrupción”, señala la artista.

En el último disco que grabó el Duó Guardabarranco se llamó Soy Juventud con percusión de Miguel Ángel Oviedo, que salió en mayo del 2009, para entonces Salvador estaba bastante  deteriorado de salud. Había comenzado su proceso de diálisis.

El lanzamiento  de este disco se hizo en la Escuela de Danza, fue un gran lleno.

La  cantautora Katia Cardenal recuerda el legado musical de su hermano Salvador. LA PRENSA/Archivo/Arnulfo Agüero

Antes de fallecer se realizó la tercera grabación Araré el aire, y fue incluido en el disco  Verde verdad, el cual reúne 18 canciones ecológicas, es una extraordinaria antología musical, su máxima obra para despedirse de la vida terrenal.

En esta producción participa la cantante chilena Alejandra Acuña (exintegrante del Dúo Víctor y Alejandra) que sonó fuerte en los primeros años de los ochenta en Nicaragua. Al inicio Katia le dijo a su hermano que solo integrara a Alejandra.

Al morir Salvador el disco queda grabado, lo que faltó fue la mezcla y masterización. Entonces decidió ser parte de la producción musical; habló con el ingeniero de sonido y le dijo: “no puedo dejar que la canción vaya sin que cante con él por última vez en esta grabación”, y así fue.

Quitaron algunas partes de las estrofas que él había grabado, y pusieron la parte de Katia con todas sus armonías necesarias vinculando musicalmente las tres voces, la de Salvador, Katia y Alejandra. «Ya que Salvador así lo había pedido», recuerda Katia.

Esta última y tercera grabación de Verde verdad – donde se incluye Araré el aire – salió en 2011, a un año de su fallecimiento  y el día de su natalicio un 6 de octubre, y se presentó en un festival de homenaje póstumo en la Universidad Politécnica de Nicaragua.

Legado musical de Salvador sigue vigente en las luchas sociales

Asimismo Katia recordó que las canciones de su hermano escribió siguen vigentes y volvieron a sonar durante estos últimos nueve meses de protesta contra la represión del régimen dictatorial de Ortega.

Canciones tanto de su hermano y suyas, también llevan vídeos que se han compartido en las redes los que ilustran el dolor, luto y ansias de libertad que los nicaragüenses han vivido.

Aquí dejamos algunas de esas canciones que hablan de las protestas y la corrupción:


 

Transparente Nicaragua. 

Orlando García Viesca comentó: “Se me llenan los ojos de lagrimas al oírlos… ¡Viva Nicaragua! ¡Transparencia Nicaragua!”


Portada de su último disco Verde Verdad, en la que se incluyó su emblemática canción de Arará el aire. LA PRENSA/Cortesía

Araré el aire

Letra y música: Salvador Cardenal Barquero

(Dúo Guardabarranco)

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Araré, araré, araré el aire y sembraré el viento, plantaré un sentimiento.
Araré, araré, araré el aire, yo sembraré un canto, plantaré la esperanza.
Araré, araré, araré el alba y sembraré auroras, plantaré el horizonte.
Ay, el sentir, el querer, el soñar no se tocan
Lo mejor no se toca, lo más grande en la vida,
Cuando me pides tocar la canción
¿Cómo haría?, no hay canción que se toque,
Son invisibles, son intocables, son intangibles.
Como el amor, que es música en el alma,
Como el querer, oxígeno al espíritu.
Araré, araré, araré el desierto, yo sembraré un bosque,
Le daré agua de llanto del mundo.
Ay, que alma tan infeliz la del que arranca selvas,
Los pulmones del mundo, la guitarra y la quena,
La alegría y la pena, mi querer más profundo.

Como el amor defiende sus derechos, como querer oxígeno en el pecho,
Como sentir aromas en la selva, quiero heredar lo mismo que me dieron,
Oye maderero, primero sé sincero, mirá a tus nietos, ellos dirán de viejos,
Cuando era niño pude conocer un árbol,
habían tantos que mi abuelo los talaba
Cuando era niño pude conocer un árbol,
habían tantos que mi abuelo los talaba
Por camionada, nada, nada, ahora no queda nada
Loco, loco, loco, ni un árbol junto al otro, nada, nada, nada, loco, loco, loco
Ni un árbol junto al otro. Araré, araré, araré el aire.

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