El eurodiputado Javier Nart y sus páginas sobre la guerra en el Frente Sur en la Nicaragua de 1979

¿Quién es el eurodiputado Javier Nart que critica duro al régimen de Ortega? Un español que apoyó en 1979 a Nicaragua

Insurrección de Nicaragua en 1979. Guerrilleros del Frente Sur Benjamín Zeledón se enfrentan en una encarnizada batalla contra el tirano Anastasio Somoza Debayle. La sangrienta dictadura militar de los Somoza de más de cuatro décadas agoniza, su fin se acerca.

“—Agacha la cabeza, hermano, que vuela plomo —me grita Halcón, agazapado tras unos árboles. Halcón es un guerrillero de órdenes serenas y seguras, autoritario en su mando, de precoz experiencia en la lucha a pesar de su extrema juventud. Meses antes era oficinista, camionero, dependiente… hoy dirige a los voluntarios sandinistas hacia el último y definitivo combate”.

Lea además: Eurodiputado Javier Nart habla sobre Miguel Mora y expresa su decepción por el FSLN

Así lo recuerda el corresponsal de guerra y ahora eurodiputado Javier Nart en su libro de memorias Nunca la nada fue tanto (2016). Anteriormente publicado en su primera edición (2003) con el título ¡Sálvese quien pueda!

Para esos infernales y sangrientos días —recuerda Nart en sus páginas de testimonio—, los combatientes eran animados con el lema de lucha de liberación de “Patria libre o morir”, el objetivo de la insurgencia sandinista para esos días de guerra era derrocar a “una dinastía cleptocrática y asesina”, refiere.

“El pueblo en armas”

“Era el pueblo en armas, todo el pueblo en armas contra el somocismo. Y en ese lugar y situación me encontraba yo en aquel mes de julio de 1979”, dice Nart al reflexionar sobre el espíritu que impulsaba a la lucha a los combatientes quienes se habían levantado en armas en varios frentes, en el norte, oriente y occidente del país.

Entre los meses de junio y julio en el Frente Sandinista en el Frente Sur había estallado la feroz ofensiva guerrillera. La dictadura de Anastasio Somoza Debayle había desplegado su mayor fuerza militar en un intento de detener su fin, no obstante eran sus últimos estertores, agonizaba.

Puede leer: Presas políticas exponen a eurodiputados las condiciones precarias que enfrentan en la cárcel La Esperanza

La vía política y diplomática también estrechaba sus cercos. Países como México, Panamá, Venezuela, Estados Unidos y Costa Rica dieron su respaldo al FSLN, al grupo de intelectuales de Los Doce, y a la creación de una nueva Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.

El furor de la guerra en todos los escenarios no tenía cuartel, ni descanso, eran días decisivos. De las páginas del intenso memorial de Nart surgen escenas violentas: la temida Guardia Nacional dirigida por el odiado comandante Bravo y el que bombardeó sin tregua a las filas sandinistas.

Las “líneas rojas luminosas” de los obuses incendiaban los cielos, imágenes que irónicamente veía “hermosas rasgando la oscuridad”.

Y tras ellos las balas de las potentes ametralladoras 50 disparadas por “un buque artillado de la línea marítima Mamemic”; así como morteros ensordecedores y balas de todos los calibres que se escuchaban en fuego cruzado.

Javier Nart muestra fotografía de cuando fue corresponsal de guerra en el Frente sur.  LA PRENSA/Oscar Navarrete

Un mes antes de julio —mes del fin de la dictadura— Nart había llegado desde España a Costa Rica, luego a las líneas del frente de batalla en Los Mozones, El Naranjo y El Ostional. El ambiente de guerra era hostil, insalubre y altamente explosivo.

Le presentan al comandante Marvin (José Valdivia) al que recuerda como un tipo “largo, flaco y huesudo”.

Luego conoce al comandante Edén Pastora, quien le dice “bienvenido a Nicaragua”, quien para entonces era jefe del Frente Sur Benjamín Zeledón. En otro capítulo de su libro que tituló: ETA contra el Comandante Zeta, ayer Cero, Edén Pastora, Nart brinda más información sobre Pastora.

Asimismo dice que conoció al panameño Hugo Spadafora quien comandó a los guerrilleros de otros países.

“Su única herida de guerra”

Sobre el poco tiempo que pasó en el Frente Sur narra que vivió experiencias terroríficas de los enfrentamientos y sus secuelas dejadas en los combatientes de llanto, dolor y muertes.

En su caso dice que sintió el “ladrido encadenado de la ametralladora”, de morteros y de otros tipos de armas. La muerte rondar el escenario en cada instante, explosión tras explosión. “¿Cuándo seré alcanzado?”, se preguntaba.

Lea también: Internacional Socialista expulsará al FSLN de esa organización tras masacre en Nicaragua

Y como corresponsal de guerra y lleno de temor ante una muerte que parecía inminente —menciona Nart— hace sus primeros disparos con su vieja cámara fotográfica, una Nikon F2.

Recuerda que un avión C-47, bimotor artillado, surca los cielos con una capacidad de disparar más de ocho mil proyectiles por minuto de la ametralladora Gatling, el llamado Dragón Mágico, refiere en este capítulo de su libro que ha titulado Con el Frente Sandinista, la primera en la frente, herido en combate.

El feroz enfrentamiento sigue. Una onda expansiva lo impacta, siente un mordisco y algo caliente en su cabeza. “Me dieron”, se dice. Está paralizado, la vista se le nubla. Curiosamente siente tranquilidad y la sensación de estar muerto. Sangra… quiere huir de la pesadilla, pero es socorrido por alguien cercano.

Puede leer: Las tres recomendaciones de la Unión Europea para que se retome el diálogo nacional en Nicaragua

Nart, al final del capítulo dice que esta es la “única herida de guerra” que ha sufrido en su vida y que tenía un nombre premonitorio: El Ostional.

El primer contacto de Nart con el FSLN fue con el poeta Ernesto Cardenal (quien después del triunfo llegó a ser primer ministro de Cultura de país), a quien conoció en Barcelona “disfrazado de Che Guevara”; luego el padre Fernando Cardenal lo recibió en Costa Rica, refiere.

“No me jugué la vida para que mis amigos tomaran el poder”

Cuatro décadas después, el nombre de Nart cobra notoriedad en los medios. En días recientes formó parte de la delegación de eurodiputados de la Unión Europea, quienes sostuvieron —en un ambiente de tensión y violaciones de los derechos humanos y libertad de expresión— entrevistas con el Gobierno y diversos sectores de la vida política, empresarial y civil.

El 4 de julio del año pasado, Nart hizo pública su Carta Abierta a Daniel Ortega, publicada en la página de Opinión de LA PRENSA.

Javier Nart, miembro de la misión de eurodiputados que constataron in situ la situación de Nicaragua. En su reciente informe negaron  el discurso de «golpe de estado». LA PRENSA/Oscar Navarrete

En la misiva le dice: “No me jugué la vida para que mis amigos tomaran el poder (y lo patrimonializaran) en Nicaragua. Mi solidaridad fue con el humilde y heroico pueblo nicaragüense”.

También le recuerda que fue “herido en Nicaragua, curado en Costa Rica y dado de alta en Beirut (Líbano) en el Hospital Gaza”.

Y se refiere a la comandancia del FSLN como “pseudosandinista”, al asumir “progresivamente el papel de oligarquía somocista”. Y de lucrarse con la “piñata” y concubinato con el “gordo Alemán”.

Sobre los recientes acontecimientos le recuerda a Ortega las denuncias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

Al concluir la visita de los diputados europeos, este sábado 26 de enero, Nart resaltó que “aquí no estamos ante una conspiración internacional, aquí estamos ante una fractura verdadera”, rechazando así el discurso oficial de la dictadura que sostiene que hubo un “golpe de Estado” con la asistencia de fuerzas interventoras extranjeras.

Nart también se refirió al respeto a los derechos humanos con relación a juicios justos, libertad de expresión, libertad de prensa y de opinión. “Si no tenemos eso sencillamente es un teatro judicial, un teatro electoral”, dijo.

Sobre este tema, explicó que han transmitido al régimen de Ortega “que cualquier incidencia que sufran (los nicaragüenses) la van a considerar como una agresión”.

Estos derechos, agregó Nart, están configurados en el tratado de asociación y en consecuencia a la Unión Europea.

Javier Nart Peñalver, sus publicaciones

Nació en Laredo (España) en 1947. Abogado, escritor y político. Corresponsal de guerra entre 1977 y 1984 en países como la Nicaragua sandinista, Yemen, Zimbabue, Líbano, Palestina, Camboya, Laos, Irán, Irak o Chad.

Actualmente es uno de los eurodiputados con mayor conocimiento sobre Nicaragua.

Además del libro, Nunca la nada fue tanto, ha publicado: Viaje al otro Brasil: del Mato Grosso a la Amazonia y al nordeste Atlántico (2002). ¡Sálvese quien pueda! Mis historias e histerias de guerra (2003).

Guerrilleros. El pueblo español en armas contra Napoleón, 1808-1814 (2007). Viaje al Mekong. Cabalgando el dragón por Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam (2007). Y Viaje al desierto: de Kano a El Cairo (2007).

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: