Winston Guerrero, la última promesa real del boxeo nicaragüense desde Carlos Buitrago

Es difícil catalogar a un boxeador como promesa real del boxeo. Dicho término ha sido usado hasta el cansancio, antojo y promoción de los promotores. En su afán de llamar la atención muchas veces terminan decepcionando al público

Winston Guerrero la nueva promesa del boxeo pinolero. LAPRENSA/JADER FLORES

Es difícil catalogar a un boxeador como promesa real del boxeo. Dicho término ha sido usado hasta el cansancio, antojo y promoción de los promotores. En su afán de llamar la atención muchas veces terminan decepcionando al público.

Hay un jovencito de 18 años que tiene todas las herramientas para catalogarse como tal sin ninguna cortina de humo. Se llama Winston Guerrero y es un caso diferente. No entró al boxeo como último recurso para sobrevivir, estudió hasta segundo año Administración de Empresas en la Unan Managua y presenta una gama de recursos envidiables. Solamente hay que verlo un par de minutos para darse cuenta del potencial, tiene esa estrella que brilla de forma continua y en su incursión en el boxeo profesional ha sido un huracán, imponiéndose sobre sus adversarios.

Guerrero vive en el Barrio El Recreo junto a La Esperanza, donde nació Román González. Admira principalmente a Alexis Argüello, luego a Chocolatito y posteriormente a Félix Trinidad y Juan Manuel Márquez, ese es su círculo de estudio cuando observa videos en YouTube. Ha pasado tanto tiempo haciendo sparring con Chocolatito que absorbió mucho de sus movimientos. Sabe usar las piernas, impactar repetidamente el gancho y luego cerrar con el cruzado al rostro, utiliza sus golpes rectos como segundo recurso y el impacto no es menos aterrador que su izquierda.

El sábado cuando enfrentó a Kevin Traña, invicto hasta ese momento en ocho combates, el réferi Onofre Ramírez le llamó fuertemente la atención a Guerrero por un golpe bajo el cual había sido sin mala intención, la promesa del pugilismo decidió no tirar más el gancho de izquierda durante ese round. Y lo que debió propiciar un declive de puntos y ofensiva, se convirtió en la utilización de su otra gama de golpes. Su naturalidad en las combinaciones impacta, no necesita tantas explicaciones, simplemente las tira y cuando uno le pregunta se da cuenta de lo espontáneo de su estilo y golpeo.

El joven ha decidido abandonar la Unan y estudiar la carrera de Contabilidad en línea para enfocarse aún más en el boxeo, un paso arriesgado, pero está colocando el pugilismo en el primer plano de su futuro. Ha tirado los dados esperando que en el porvenir valga la pena. Hasta el momento solo tiene cinco triunfos y solo a un rival de calidad, como fue Traña, lo cual sirvió para medir su talento con 20 días de preparación.

La última promesa del boxeo fue Carlos Buitrago, las expectativas de talla grande no se cumplieron, luego apareció Melvin López, otro joven con mucho talento en el boxeo amateur, pero en el profesionalismo se ha dormido, a pesar de continuar invicto. Ahora es el turno de Guerrero, la nueva apuesta y revitalización del pugilismo.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: