La libertad de los presos políticos

Se trata de que ante todo hay que lograr la libertad de los presos políticos y poner fin a los horrores que padecen en prisión, así como a los sufrimientos de sus familiares.

Una mala consejera, Nicaragua

Expertos nicaragüenses en derecho penal consideran jurídicamente viable la propuesta que presentaron los diputados europeos, de poner de inmediato en libertad a todos los presos políticos bajo la figura legal de “casa por cárcel”.

Al finalizar su visita de trabajo a Nicaragua, los eurodiputados declararon haber constatado que “un número importante de presos políticos lo están por el ejercicio de sus derechos”, y que “los procesos judiciales no gozan de las garantías procesales y penales suficientes”.

El jefe de la delegación, el diputado español Ramón Jáuregui, dijo que “los sumarios están construidos a veces ad hominem contra determinadas personas, con pruebas muy pobres, con indicios insuficientes para acusaciones tan graves”. Y expresó que el caso de Miguel Mora le preocupa en particular porque se trata de “un periodista, y punto, nada más”.

Pero si los procesos judiciales no se han hecho con “las garantías procesales y penales suficientes”, como han comprobado los diputados europeos y antes lo reconoció y denunció el exmagistrado sandinista Rafael Solís Cerda, eso significa que los juicios son nulos y las acusaciones infundadas. De manera que todos los presos políticos deberían ser puestos en libertad de inmediato y sin mayores trámites.

Esto es lo que alegan los defensores de los presos políticos y reclaman su familiares respaldados por las organizaciones sociales y políticas democráticas. Sin embargo, la nulidad de los juicios tendría que ser declarada por el mismo sistema judicial de Nicaragua, lo cual es prácticamente imposible porque los jueces y magistrados no imparten justicia, solo ejecutan las orientaciones políticas que les llegan “desde arriba”. Esto también fue denunciado por el exmagistrado sandinista Rafael Solís.

Sin duda que los diputados europeos están claros de que los juicios contra los presos políticos son nulos, pero su propuesta es más humanitaria y política que jurídica. Se trata de que ante todo hay que lograr la libertad de los presos políticos y poner fin a los horrores que padecen en prisión, así como a los sufrimientos de sus familiares.

Además, con la inmediata puesta en libertad de los presos políticos se podrían crear condiciones apropiadas para la realización del diálogo político nacional, que es el camino más apropiado para resolver la crisis de Nicaragua de manera pacífica, justa y democrática.

Entendiendo la buena voluntad de los diputados europeos, la oposición a la dictadura, los mismos familiares de los presos políticos y todos los nicaragüenses que quieren la solución de la crisis lo más pronto posible, deberían respaldar su propuesta sobre los presos.

La libertad de los reos políticos —de manera provisional primero y definitivamente después—, puede ser la llave para abrir la puerta del diálogo que representa la única posibilidad de poner fin a la crisis mediante un acuerdo nacional que permita la recuperación de la libertad y la democracia.