Golpe de Estado a la economía

Las cámaras empresariales independientes alertan que el 70 por ciento de los productos de la canasta básica aumentarán su precio debido a la reforma con la cual el régimen pretende obtener unos 317 millones de dólares adicionales.

Una mala consejera, Nicaragua

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) denunció la reforma fiscal dictada por el régimen orteguista, como un Golpe de Estado a la economía”. Según el Cosep, “es una reforma confiscatoria (que) promoverá la descapitalización de las empresas, la fuga de capitales, la falta de inversiones y por último la iliquidez, insolvencia e inevitable quiebra de muchas empresas; aumentará la tasa de desempleo y provocará desplazamiento de las actividades económicas al mercado informal”.

Las cámaras empresariales independientes —que también rechazan la reforma al sistema de seguridad social por sus efectos económicos igualmente funestos— alertan que el 70 por ciento de los productos de la canasta básica aumentarán su precio debido a la reforma con la cual el régimen pretende obtener unos 317 millones de dólares adicionales.

Aunque los voceros oficialistas mienten para tratar de suavizar el impacto de la reforma fiscal, los organismos empresariales demuestran con datos de la misma Ley de reforma fiscal, los daños catastróficos que causará a la economía nacional; a todos los sectores y en particular a los trabajadores y grupos más desprotegidos de la sociedad. Incluso los empresarios orteguistas y la disminuida parte de la población que sigue apoyando a la dictadura, tendrán que soportar las graves consecuencias de la reforma fiscal.

Hasta las remesas familiares que el año pasado se cifraron en unos 1,500 millones de dólares, han estado en la mira de las rapaces reformas pero la presión de la opinión pública obligó al régimen a retroceder en este caso.

En las redes sociales, observadores acuciosos denunciaron que en la página 69 del proyecto de reforma de la Ley de Concertación Tributaria se derogaba el numeral 7 del artículo 4, con lo cual las remesas quedaban sujetas a una retención del 15 por ciento. LA PRENSA comprobó la veracidad de esa denuncia, la verificó con especialistas y la publicó como es su obligación con la gente, sobre todo en un tema de tanta sensibilidad social como es este.

Los representantes del régimen se vieron obligados a reconocer la veracidad de la información y trataron de justificarse diciendo que fue un error de digitación y que no había intención de gravar las remesas. Sin embargo, en vez de agradecer a las redes sociales y a LA PRENSA porque les advirtieron el error a tiempo de corregirlo —si es que en verdad se trataba de un error—, lo que hicieron fue arremeter en sus medios y redes contra este Diario de los Nicaragüenses, acusándolo de haber difundido una noticia falsa.

Pero la gente sabe muy bien quiénes son en este país los mentirosos, los que hasta inventaron un supuesto golpe de Estado fallido para justificar la masacre de centenares de seres humanos nicaragüenses y la imposición de un estado de terror policiaco en el país.

LA PRENSA, a pesar de las restricciones del régimen y las difamaciones de sus medios, sigue honrando la verdad y desenmascarando al poder político represivo y mentiroso.

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