Derrota de Ortega en El Salvador

El FMLN de El Salvador —partido hermano del FSLN de Nicaragua— perdió la elección porque no pudo hacer un fraude electoral

Una mala consejera, Nicaragua

La contundente derrota electoral que sufrió el partido FMLN de El Salvador, el domingo pasado, es también un grave revés para la dictadura de Daniel Ortega en el ámbito internacional.

El FMLN no solo ha perdido el control de la Presidencia de la República de El Salvador. También perdió más de un millón de votos desde la anterior elección presidencial, en 2014; y de tener el apoyo del 50 por ciento de los ciudadanos salvadoreños bajó al 13 por ciento.

El FMLN de El Salvador —partido hermano del FSLN de Nicaragua— perdió la elección porque no pudo hacer un fraude electoral. Le ocurrió lo mismo que al FSLN, en 1990, cuando fue obligado a someterse al escrutinio popular en unas elecciones básicamente limpias y bien vigiladas internacionalmente, y las perdió de manera tan irremediable como categórica.

Los regímenes de izquierda radical —como los de Cuba, Venezuela y Nicaragua—, independientemente de cómo toman el poder (por medio del voto popular o de la lucha armada), solo pueden mantenerlo con la represión y fraudes electorales o farsas de elecciones en las que solo se puede votar por un partido, como es el caso cubano. Esos regímenes, si permiten elecciones libres y limpias muy difícilmente pueden ganar más de dos veces seguidas.

Por otra parte, El Salvador forma parte de Alba, la alianza de países gobernados por la izquierda radical creada por Hugo Chávez y Fidel Castro para expandir el “socialismo del siglo XXI en América Latina y el Caribe. El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, que militó en el FMLN pero triunfó en la elección presidencial como candidato de un partido de derecha, no dijo durante la campaña electoral —ni lo ha dicho como presidente electo— si sacará a su país del Alba. Pero a juzgar por lo que ha opinado sobre Nicolás Maduro y Daniel Ortega, se espera que no apoyará a sus dictaduras como lo ha hecho el gobierno del FMLN.

Sobre Nicaragua Bukele dijo en declaraciones a la agencia AP, reproducidas por El Nuevo Herald de Miami el 31 de enero anterior, que no podía callar “viendo que cientos de jóvenes estudiantes han sido asesinados por el régimen de Ortega, un presidente que se dice de izquierda pero que no tiene diferencia con Somoza, el dictador que ellos (los sandinistas) botaron y ahora él está haciendo lo mismo”.

Bukele fue alcalde por el FMLN en dos municipios salvadoreños, pero fue expulsado de dicho partido en octubre de 2017 y desde entonces, sin renegar de la izquierda ha sido un férreo crítico de la organización política izquierdista de la que fue miembro destacado.

La politóloga guatemalteca y activista beligerante de la derecha democrática, Gloria Álvarez, asegura que Bukele continúa siendo izquierdista y es un político astuto que seguirá en El Salvador los pasos de Ortega y Maduro.

Podría ser, pues se dice que en política todo es posible. Pero la verdad es que las dictaduras populistas están franca crisis. Y en todo caso, el solo hecho de que el FMLN sea sacado del poder en El Salvador por medio de elecciones, es una grave derrota para Ortega y su FSLN.

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