Por qué la aplicación de Carta Democrática a Ortega depende de la caída de Maduro

Analistas aseguran que el proceso de aplicación de la Carta Democrática continúa vivo y que un cambio electoral en Venezuela será fundamental

Ortega-y-Maduro, Nicaragua, Venezuela

Los dictadores Daniel Ortega y Nicolás Maduro. LA PRENSA/ARCHIVO

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Aunque ha pasado casi un mes desde que la Organización de Estados Americanos (OEA) realizó la primera sesión de aplicación de la Carta Democrática y hasta ahora no se han anunciado más avances, analistas aseguran que el proceso continúa vivo y que un cambio electoral en Venezuela será fundamental para que se concrete la suspensión de Nicaragua de la organización.

De entrada plantean que de concretarse la salida del poder de Nicolás Maduro, facilitaría y aceleraría el proceso contra Nicaragua, dado a que en paralelo la OEA conseguiría nuevos aliados, que en la práctica significaría lograr los 24 votos que se requieren para proceder contra Ortega y presionar en el país una transición de la dictadura a la democracia.

El analista político Eliseo Núñez se atreve a decir que cada vez es más favorable que el Consejo Permanente de la OEA aplique la Carta Democrática al régimen de Ortega, acusado de múltiples violaciones al estado de derecho.

“Yo te diría que la próxima semana hay un ambiente favorable para la aplicación de la Carta Democrática. Mi tesis, la inminente caída de Nicolás Maduro provocaría que las islas del Caribe que tienen fidelidad al petróleo de Venezuela y no a Maduro, redefinirán su posición, porque el nuevo gobierno de Venezuela decidirá por quién votan (estas islas)”, asegura Núñez.

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El 11 de enero fue la última vez que la crisis de Nicaragua se escuchó en el pleno del Consejo Permanente de la OEA. La reunión fue convocada por el organismo tras la solicitud, con carácter de emergencia, del secretario general de la OEA, Luis Almagro, el pasado 29 de diciembre. Hasta hoy al menos 18 países han votado en bloque contra Ortega.

Negociaciones pueden cambiar jugada

Desde ese entonces también el panorama en Centroamérica parece más favorable para la democracia en Nicaragua, principalmente por cambios electorales en El Salvador, porque se espera contar con un voto más, el que vendría de Nayib Bukele, nuevo presidente salvadoreño.

Al respecto, Núñez observa que para que se sumen votos hay que impulsar negociaciones en Centroamérica. “El otro escenario es conseguir los votos con Centroamérica, Haití y Belice; con estos votos son suficientes y no se necesitarían de los votos de las islas del Caribe”, dijo.

Los votos con Centroamérica, advierte el analista, dependerán “de las negociaciones con Honduras y Guatemala, tomando en cuenta que el nuevo presidente de El Salvador (Nayib Bukele) asume hasta en junio próximo”.

En relación con los comicios electorales previstos este año en el resto de América Latina, los analistas señalan que todo apunta a un escenario poco favorable a Ortega.

“De los seis comicios que están en juego, la probabilidad que gane alguien de izquierda solamente se encuentra en Bolivia, que repita Evo Morales y en Argentina si Macri no logra retener el poder (frente a la izquierdista Cristina Fernández de Kirchner, posible candidata), pero recordemos que la izquierda ya perdió un voto en El Salvador y en Panamá, la izquierda no tiene ninguna posibilidad, de modo que el panorama con las elecciones no cambia dramáticamente”, señaló.

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Este año está previsto que hayan elecciones presidenciales también en Panamá, Guatemala, Uruguay, Argentina y Bolivia. En El Salvador ya se realizaron.

El exvicecanciller de Nicaragua, José Pallais Arana, explicó que aunque ahora no se cuenta con los votos para aplicar la Carta Democrática, las probabilidades de conseguirlos “son favorables” si se toma en cuenta cambios democráticos en Venezuela. En ese sentido, explicó que “actualmente la Carta está en una fase de información colectiva”.

“Ahora se está en una fase también de gestiones diplomáticas para buscar una salida a la crisis, a la que Daniel Ortega se resiste”, advierte Pallais.

Una vez que se agoten todas las gestiones, “el Consejo Permanente convoca a una reunión de cancilleres para expulsar a Nicaragua, por las abundantes razones que todos sabemos que van desde violaciones al estado de derecho, a los derechos humanos, políticos y civiles”, aseguró Pallais.

José Dávila, exdiplomático, también es optimista que todo apunta a una suspensión de Nicaragua de la organización. Coincide con el resto de analistas en que la clave está en la “pronta caída de la dictadura de Maduro, que impactará directamente a su socio Daniel Ortega”.

“Con la caída de Maduro, que es casi muy pronto, se va a sumar la correlación de fuerzas con los países del Caribe y cuidado se suma hasta México”, sostiene Dávila.

El pasado 11 de enero durante la reunión del Consejo Permanente de la OEA, Luis Almagro explicó que se invocaba la Carta Democrática para Nicaragua debido a la falta de un estado de derecho.

“Está claro que hoy en Nicaragua no hay estado de derecho, el uso de la fuerza es desmedido, existe represión, hay presos políticos, el pluralismo político se asfixió. No hay separación de poderes, por eso invocamos la Carta Democrática”, sentenció.

Carta Democrática por petróleo

El excanciller Norman Caldera también cree que el voto de los países del Caribe, una vez ocurran los cambios democráticos en Venezuela y al disminuir el flujo del petróleo, pueda cambiar y votar a favor de la Carta Democrática.

“Los votos son posibles si se suma Haití y otros países del Caribe”, estima Caldera, al referirse a los votos que se necesitan para aplicar la Carta Democrática al régimen de Daniel Ortega, quien gobierna Nicaragua desde el 2007.

Es decir, la Carta Democrática continúa viva y viene por Ortega.

Razón de la carta

La clave del proceso en la aplicación de la Carta Democrática “está explicado en el artículo 20” de la Carta Democrática y en el 21, en el “que se contempla la expulsión una vez que hayan fracasado las gestiones diplomáticas en el caso de un país donde se considere que se haya roto el orden democrático”, explicó el analista político y exembajador de Nicaragua ante la OEA, Carlos Tünnermann.

“Definitivamente el cambio democrático en una Venezuela sin Maduro traerá efectos colaterales a sumar votos de los países del Caribe, con los cuales se expulsaría a Nicaragua de ese foro”, sostiene el exembajador de Nicaragua ante la OEA.

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